Cada cierto tiempo se descubre o reinterpreta algún comportamiento llamativo en alguna especie animal: el pulpo que “predice” resultados en el mundial de fútbol,...
Carla Taramasco, Doctora en Sistemas Complejos.
Investigadora de la Facultad de Ingeniería Informática de la Universidad de Valparaíso, e impulsora del Registro Nacional del Cáncer...
Autores: Centro Renace - Prevención y Tratamiento de Adicciones
Resumen
El cannabis, comúnmente conocido como marihuana, representa una de las sustancias psicoactivas más consumidas mundialmente....
Paulina Santander Astorga, Dra. en Psicología.
Ha estrechado lazos entre la Psicología, Economía y Negocios, con un enfoque de género relevando la importancia del emprendimiento...
El uso de animales con fines de investigación aún es determinante e irreemplazable. Incluso, las últimas semanas se ha denunciado la “escasez” de especies...
Los invitamos a escuchar la entrevista realizada a nuestra colaboradora Lorena Valderrama para el programa Sin Sentido Común.
La conversación recalca el importante papel de...
El ciclo de charlas: “Historias de pueblos de América desde el Desierto de Atacama” dirigido a todo público, busca traspasar las fronteras geográficas y...
Es decisión de cada alérgico si quiere conservar a su compañero peludo y acostumbrarse a vivir comprando pañuelitos desechables, o entregarse a los brazos de la soledad.
En sólo unas semanas se dará inicio a la primavera en el hemisferio sur, encendiendo las alarmas de los esclavos de la loratadina. Una comezón en la nariz es el primer síntoma, luego vienen los estornudos, los ojos llorosos, la tos incesante, el sarpullido en la piel, incluso, en los peores casos, la hinchazón de la lengua, los labios o la cara.
La Loratadina está en la mesa!
Sin embargo, en el mes de los gatos es otra la alergia que nos convoca. Una de las alergias más comunes en la población mundial es la alergia a las mascotas. Así como en las alergias primaverales el alérgeno (que es el elemento que produce la alergia) más recurrente es el polen, en la alergia a los gatos los alérgenos son las proteínas presentes en la saliva, orina y caspa de los gatos. Es por eso que la alergia a los gatos está presente todo el año.
Pero esta reacción corporal no es culpa de estos felinos indiferentes, sino que es producto de un sistema inmune hipersensible. El sistema inmune de los alérgicos confunde elementos inofensivos y los procesa como invasores peligrosos, gatillando la respuesta inmune en el cuerpo, lo que se percibe como los síntomas de la alergia.
Un componente importante de la respuesta inmune es la liberación de histamina. El mecanismo de acción de los medicamentos contra la alergia (antihistamínicos como la loratadina, desloratadina o clorferamina) consiste en bloquear los receptores periféricos de histamina localizados en la piel y en las vías aéreas, interrumpiendo así la reacción alérgica.
Si bien los antihistamínicos son efectivos en el combate contra las alergias, en los últimos años se ha registrado un aumento sostenido en la prevalencia de alergias a nivel mundial. En particular, el incremento en las consultas por alergia a las mascotas en países industrializados se debe a la decisión de los humanos de incluir mascotas como perros, gatos, conejos y roedores, a sus núcleos familiares.
Otras teorías, como la “Hipótesis de la Higiene”, sindican a la falta de exposición a agentes infecciosos en la edad temprana como la causante de un sistema inmune hipersensible, producto de una nueva generación de padres más sobreprotectores y, en general, una sociedad más germofóbica que la de antes.
El cambio climático y el calentamiento global también son apuntados como responsables del aumento de la prevalencia de alergias en el mundo. Un clima más cálido empeora las enfermedades respiratorias y extiende el período de floración de las plantas.
La alergia no es una enfermedad, sino una anomalía del sistema inmunológico. Sin embargo, es un factor de riesgo importante para el desarrollo de asma y rinitis. Las alergias no tienen cura, sólo remedios temporales que ayudan a controlar los molestos síntomas que producen.
Es decisión de cada uno si quiere conservar a su compañero peludo y acostumbrarse a vivir comprando pañuelitos desechables, o entregarse a los brazos de la soledad.
Seguro la conoces. Seguro la usaste. Seguro querías saber qué te deparaba el destino para cuando fueras mayor.
Muchos expertos en tecnología vieron con preocupación el uso de esta aplicación ya que viola los derechos fundamentales de privacidad, por lo cual recomendaron borrarla de los teléfonos móviles. Pero otros profesionales vimos esta espontánea viralidad con consternación por una razón completamente diferente, pues observamos cómo este fenómeno encubría un tipo de discriminación poco “conocida”: el edadismo (o discriminación por edad).
Las imágenes de pelos canos y arrugas fueron un caldo de cultivo para comentarios edadistas, tanto positivos como negativos. “Ay no!! ¿Así me veré de mayor?”, “igual me veo regia de abuela” entre otras tantas declaraciones (en otros tonos mucho más vulgares y peyorativos) que no hacen más que patentar las actitudes edadistas presentes en nuestra sociedad. Pero, no los juzgo.
No estaban reaccionando a aquella imagen personal envejecida, sino, a la idea de envejecer. Detrás de estas afirmaciones se evidencia el miedo y la ansiedad de verse físicamente “desgastado”, “con arrugas”, “no joven”. Vivimos en una sociedad que exalta la juventud y la producción como valor esencial. En ese mismo sentido, se manifiesta por sobretodo, la incertidumbre de volverse mayor en un país llamado Chile, donde las generaciones menores advierten diariamente cómo las personas mayores son el grupo más excluído y vulnerabilizado.
Felipe Avello. Viña del Mar 2050. Instagram.
La contrarrespuesta a miles de fotografías fue certera y rápida. Memes que no dejaban espacio para la discusión: “Para qué quieres verte de viejo. Ya sabemos que tendrás una pensión miserable”.
Y si, ese debiese ser el fin último de esta aplicación, convocando masivamente a la reflexión. Pensar en qué sociedad queremos vivir y luchar por ella, imaginar qué tipo de vejez queremos y preguntarnos qué estamos haciendo para lograrla, trabajar para que nuestro futuro sea mil veces mejor que el de los más de 3 millones de mayores que hoy habitan nuestro país.
Porque el cambio parte por casa y nadie nació edadista. Es hora de dejar esos estereotipos y prejuicios, para sí velar porque todos (sin importar la edad) nos sintamos parte de esta franja larga y angosta llamada Chile.
Agnieszka Bozanic Fundadora GeroActivismo
PhD(c) Medicina e Investigación Traslacional Universidad de Barcelona
Master en Psicogerontología Universidad de Barcelona
El primer libro del International Landscape Collaborative (ILC) “Desde el Sur: Perspectivas Globales sobre el Paisaje y Territorio” promueve una aproximación desde el paisaje al desarrollo territorial en respuesta a los actuales desafíos y transformaciones socioambientales. Es un proyecto ambicioso que reúne a veinticinco autores internacionales y chilenos, quienes exploran múltiples perspectivas en torno a modelos contemporáneos de planificación, manejo y diseño del territorio con casos en ocho países.
Desde el Sur: Perspectivas Globales sobre el Paisaje y Territorio es el primer libro del think-tank “International Landscape Collaborative” (ILC), publicado en enero de 2019 por Ediciones Universidad del Desarrollo en Santiago y editado por Flavio Sciaraffia (Chile), Sourav Kumar Biswas (India), Thomas Nideroest (Suiza) y Hannes Zander (Suiza). El libro es bilingüe (Inglés-Español) y cuenta con 18 ensayos escritos por 25 jóvenes autores de ocho países, abarcando cuatro continentes, que ofrecen múltiples perspectivas en torno a modelos contemporáneos de planificación, manejo y diseño del territorio.
Los artículos presentan proyectos e investigaciones aplicadas que abordan una diversidad de problemáticas de carácter urgente –transversales a países desarrollados y en desarrollo– como la escasez y resiliencia hídrica, la seguridad alimentaria, producción agrícola sostenible y sistemas alimentarios, la adaptación frente a impactos y tensiones producto del cambio climático, la gestión del territorio en función de nuevos procesos sociopolíticos como la migración y modelos costo-eficientes para la provisión de infraestructura crítica.
La publicación se presenta como una contribución concreta al rol que se ha planteado Chile como líder mundial en torno a estas problemáticas, considerando que será anfitrión de la vigesimoquinta Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Además, a través de su contenido, se plantea una premisa fundamental que es la importancia de utilizar la planificación y el diseño como medio de articulación entre el entendimiento científico de fenómenos territoriales y la política pública, es decir, entre información y soluciones [1]. Lo anterior, con el objetivo de propiciar modelos de desarrollo más inteligentes e inclusivos.
“Los problemas ambientales y sociales de nuestro tiempo exigen una vinculación y adaptación radical de los sistemas de producción, extracción y consumo a los desafíos ecológicos y oportunidades específicas del contexto local”[2]
El libro se estructura en cinco capítulos con temas que resaltan la relevancia de una aproximación desde el paisaje para sistemas y escalas específicas. i) Planificando Sistemas de Parques a Escala Metropolitana presenta cuatro ensayos que discuten la planificación regional en las ciudades de Boston, Toronto y Santiago. ii) Construyendo Infraestructuras Ecológicas presenta tres casos en India (Kolkata, Mumbai) y Chile (Llanquihue) para demostrar el potencial de los sistemas de paisajes, ya sea diseñados o naturales, como infraestructuras urbanas funcionales. iii) Examinando el Contexto Sociopolítico del Paisaje describe cómo las relaciones sociopolíticas, las jerarquías administrativas y las políticas públicas actúan como impulsores de la urbanización y desarrollo, dando forma al territorio e impactando a sus comunidades. iv) Planificando Sistemas Territoriales aborda problemáticas globales en torno al suministro de agua y alimentos en condiciones climáticas extremas y los efectos del cambio climático en el largo plazo. v) Modelos de Práctica Emergentes presenta tres ensayos que discuten temáticas de espacio público, sustentabilidad y desarrollo territorial desde la práctica profesional y la academia.
El International Landscape Collaborative, responsable de esta publicación, fue fundado en 2017 en Chile por un grupo de planificadores de la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard. El grupo surgió como una plataforma internacional para formalizar la denominada aproximación desde el paisaje (landscape approach).
Plasmada en el libro, esta aproximación promueve un enfoque interdisciplinario que se enfoca en el entendimiento de procesos y patrones territoriales –por medio de herramientas analíticas, de diseño y planificación de múltiples disciplinas relacionadas– como medio para crear forma urbana, infraestructuras y sistemas territoriales sostenibles.
Con esto, se busca posicionar a la planificación del paisaje como una disciplina altamente preparada para abordar conflictos y problemáticas territoriales que demandan una integración multiescalar a través de límites jurisdiccionales, una eficiencia en el uso de recursos y la combinación de una objetividad pragmática con creatividad que permita plantear soluciones enraizadas en el conocimiento científico a la vez que articuladas en las particularidades de los contextos y comunidades locales.
“Una aproximación desde el paisaje tiene la capacidad de integrar los modelos científicos y económicos que guían los contextos normativos para el manejo de recursos naturales y desarrollo productivo y socioeconómico, con una lectura de los sistemas humanos y naturales, informada desde las ciencias sociales y humanidades”
La publicación fue financiada por el Fondart Nacional Convocatoria 2018, junto con el apoyo de la Fundación Cosmos. El libro está disponible para descargar de forma gratuita en el sitio web del ILC. La edición impresa se limita a distribución institucional y académica y no es una edición comercial. Las instituciones interesadas en adquirir una copia, por favor contactar a través del formulario en la página web.
Referencias:
[1] Este rol de la planificación y el diseño en cuanto articulación entre ciencia y política pública es desarrollado en extenso por Nassauer y Opdam (Design in science: extending the landscape ecology paradigm. Landscape Ecol. 23, 633-644, 2008). Proponen un modelo en donde el diseño y la planificación actúan como hipótesis del conocimiento científico. Luego, la implementación y evaluación de planes o proyectos permite retroalimentar tanto las políticas públicas como el conocimiento científico en que se basan.
[2] Flavio Sciaraffia, Sourav Kumar Biswas, Thomas Nideroest & Hannes Zander, Desde el Sur: Perspectivas Globales sobre el Paisajey Territorio (Santiago, Chile: Ediciones Universidad del Desarrollo, 2019), 15
Una ciudad es más sustentable si podemos desplazarnos la mayor parte de tiempo caminando, sin embargo, ¿cómo lo conseguimos cuando no están dadas las condiciones para movernos seguras?
Según datos de la primera encuesta del Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) en Chile, las mujeres comienzan a ser acosadas a los 14 años, principalmente en el transporte y en la vía pública. Esta es una de las razones por las cual, si se cuenta con los recursos, optamos por conducir.
Las recientes Encuestas de Origen Destino (EOD) demuestran que las mujeres están aumentando la tenencia de licencia de conducir, aunque la caminata persista en ciudades como La Serena (34% de los viajes ) y Santiago (35% de los viajes), están caminando menos en ciudades sureñas como Concepción (24% de los viajes) y Valdivia (23% de los viajes), dónde hay menos luz de día y los días son más lluviosos. Y aunque reconocemos que saber manejar nos da más independencia en nuestros desplazamientos, y en países como Arabia Saudita es un derecho reciente, una ciudad sustentable requiere que manejemos solo lo indispensable.
Existe un diagnóstico claro desde los estudios con enfoque de género de que la planificación de las ciudades está hecha para un sujeto en particular y con determinadas características: Adulto joven, masculino, sin dificultades físicas que puede cruzar fácilmente torniquetes, caminar por veredas en mal estado y subir sin problema a buses con peldaños altos. En general camina solo y no va en compañía de infantes que deba cuidar (trasladar), tampoco lleva bolsas de compra y se desempeña en un trabajo fuera de casa.
Al planificar en función de esta categoría “estándar”, no solo quedan fuera otros adultos, principalmente las mujeres con sus múltiples propósitos de desplazamientos, muchos de ellos ligados a la economía del cuidado, sino también niños y niñas, y sobre todo adultos mayores, que ya poco se ven por las calles de la ciudad.
En los modos de transporte, y en la movilidad por la ciudad, se evidencian estas brechas y disparidades, sobre todo en ciudades cada vez más extensas y densas, y en las que se vuelve más fácil desplazarse en automóvil que caminar.
En este contexto, no es de extrañar, y a la vez sorprende, que el sistema de transporte público más famoso de los últimos años en Latinoamérica sea el Transmilenio de Bogotá (Colombia). El mismo que probablemente sea el más exitoso en términos de ingeniería, diseño y demanda de viajes, y cuyos planificadores se han convertido en íconos de la sustentabilidad, pero que sin embargo, es percibido por la encuesta de Thomson Reuters Foundation como el sistema más peligroso para las mujeres en el mundo.
Hay cosas que los planificadores no ven, pero las planificadoras sí. Las mujeres percibimos y vivimos de manera distinta el espacio público, las veredas, la iluminación en las plazas, los escalones de las micros, la velocidad en los trayectos, los atochamientos y la limpieza del transporte público, entre otros. Es por esto que se necesita de nuestra mirada para construir ciudades inclusivas y sustentables para todos y todas.
Si consideramos tres carreras vinculadas a la planificación urbana en Chile, como lo son geografía, arquitectura e ingeniería, observamos que geografía es la carrera de las ciencias sociales con mayor proporción de varones, con un 61% de su matrícula; mientras que las ingenierías tienen un 75% de matrícula masculina y arquitectura logra la paridad con un 50%.
Si gran parte de las soluciones para las ciudades son y serán diseñadas mediante la interacción profesional entre geografía, arquitectura y urbanismo, entre otras disciplinas, es necesario que incentivemos y formemos a las nuevas generaciones de mujeres en estas áreas.
A lo largo de la historia hemos convivido con frases como “las matemáticas son para los niños” o “la ingeniería es un mundo de hombres”, frases que no hacen más que fomentar estereotipos y reproducir roles tradicionales en la educación, los que han afectado, y continúan afectando, nuestras posibilidades educativas y profesionales.
En Chile existen carreras “masculinizadas” y otras “feminizadas”. De acuerdo al Diagnóstico Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología e Innovación en Chile, realizado por CONICYT en 2017, las mujeres tenemos una mayor presencia en ciencias sociales, educación y salud, donde lidera obstetricia con 93% de matrícula femenina. Todas ellas carreras muy ligadas a la formación y al cuidado, mientras que en ciencias básicas aún hay predominio masculino. Lo que se evidencia en la subrepresentación que tenemos en posiciones de dirección y en la ciencia.
Y esto, ¿qué tiene que ver con las ciudades y su planificación? Hoy más que nunca no podemos seguir fomentando estereotipos y carreras para unas y otros. La ciudad también requiere la mirada profesional de las mujeres.
Las académicas que tenemos el privilegio de investigar y formar a las nuevas generaciones, inspiradas quizás por Jane Jacobs, la principal urbanista y activista por la ciudad del siglo XX, autora de la muerte y vida de las ciudades americanas, debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad, promoviendo la participación de las mujeres en todas las carreras y en ambientes profesionales generosos y colaborativos. Así contribuiremos a disminuir la brecha de género en las disciplinas urbanas y empujaremos transformaciones en pos de ciudades para todos… y todas.
Durante el mes de junio una parte importante del país se paralizó ante el deporte rey, debido a tres eventos relevantes en que participan representantes del balompié nacional.
Por una parte, lo hace la selección sub 23 en el Torneo Maurice Revello (ex Esperanzas de Toulon) en Francia, en el que alguna vez Chile obtuviera el primer lugar por ahí en el año 2009. En paralelo, la roja adulta femenina participa por primera vez en su historia en la Copa Mundial Femenina de Fútbol Francia 2019, instancia que logra luego de alcanzar el segundo lugar en la Copa América Femenina 2018, y que le otorgó además la oportunidad para el repechaje de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La roja adulta masculina, por su parte, lo hace en la Copa América 2019, en Brasil, donde busca revalidar los títulos logrados en los años 2015 y 2016.
Lo anteriormente descrito es lo que sucede en las noticias, en la cancha, en lo que día a día las personas conocen y reconocen como acciones asociadas al deporte, es decir, la cotidianidad de la expresión futbolística. Sin embargo, existe en este deporte, como también en otros, un trabajo de investigación y desarrollo permanente, que lleva a la generación de nuevos recursos, tecnología y métricas, que buscan enriquecer el análisis, antes, durante y al finalizar el proceso del juego deportivo; el uso de datos.
Los factores con los que puede analizarse el desarrollo de un encuentro deportivo con el uso de datos son variados, y van desde las características del estadio, tipo de cancha, conformación de jugadores, edades de participantes, tipo de entrenador, historia pasada, entre otros elementos. Lo anterior, constituye un conjunto de atributos que aportan a la generación y combinación estadística, generando así aspectos iniciales para el análisis de los partidos, triunfos, derrotas y empates a través de la ciencia de datos y el big data.
Con la entrada del VAR (en su sigla en inglés, Video Assistant Referee), el uso de los datos empezó formalmente a jugar un rol importante en la toma de decisiones del cuerpo de arbitrajes. Este nuevo e innovativo proceso otorga más transparencia, equidad e igualdad en los encuentros, reduciendo el factor humano en la toma de decisiones.
De esta forma, el futbol entra en el espacio que poseen otras disciplinas, donde el uso de tecnología y métricas añaden un factor de rigurosidad al tratamiento deportivo del juego.
En años recientes, diversas ligas, equipos y entrenadores alrededor del mundo, iniciaron el uso de datos en los entrenamientos y toma de decisiones en el campo deportivo. Un caso interesante, es el del ex entrenador del equipo del fútbol inglés Arsenal, Arsene Wenger, el que pagó dos millones de libras esterlinas para comprar la empresa StatDNA, dedicada a la generación de modelos estadísticos para la captación de talento futbolístico.
En ese sentido, hay un amplio conjunto de elementos que pueden registrarse con dispositivos electrónicos (basta con un monitor de pulsaciones, acelerómetros y sistema GPS) que permiten generar datos, tales como:
Patrones básicos de jugadores
Modelos estadísticos asociados a remates y goles
Análisis táctico a nivel individual y global
Simulaciones
Los datos y la matemática juegan un rol de importancia mediante análisis estocástico, grafos y redes, permitiendo la generación de visualizaciones muy pertinentes de los jugadores en el campo. Prueba de ello, es lo que realiza la Federación Alemana de Fútbol con sus selecciones;
Análisis desarrollado con software elaborado por compañía SAP, para la dirigencia de la Federación Alemana de Fútbol. Fuente: obtenido de https://blogs.wsj.com/cio/2014/07/10/germanys-12th-man-at-the-world-cup-big-data/
En esa misma línea, existen además sitios de internet donde se almacena datos e información que guardan relación a métricas ocurridas en diferentes eventos futbolísticos, permitiendo más tarde trabajar con esos datos y extraer información analítica de variados torneos, incluyendo copas mundiales, copas américas, eurocopas, ligas nacionales, entre otras. Algunos de estos repositorios recomendados para revisar son: Football.db y FotballData.
Es relevante en ese punto destacar el caso de Dato Fútbol, un proyecto que utiliza el lenguaje de programación R (uno de los más usados en investigación científica y estadística), a través de la librería blogdown, en la generación de sitios web estáticos en conjunto con aplicaciones interactivas creadas en Shiny, el que también pertenece a este lenguaje de programación. Comparte, además, abiertamente los datos y códigos utilizados en Github, una plataforma de desarrollo colaborativo y de acceso libre a las personas.
El fútbol como deporte, es más que 22 personas corriendo tras una pelota, son vectores, grafos, datos abiertos, física, matemática y estadística. Entender las dinámicas que suceden al ver un partido, no solo permitirá comprender de mejor forma lo que sucede en el campo, sino profundizar en la riqueza científica y metodológica que está detrás de un deporte que apasiona y mueve a millones de personas en todo el planeta.
Entre el 7 de junio y el 7 de julio, en Francia, se juega el Mundial Femenino de Fútbol FIFA bajo el lema ‘Atrévete a brillar’ (Dare to shine). En paralelo, entre el 14 de junio y el 7 de julio se desarrolla la Copa América 2019 en Brasil. El que la 46ª edición de esta última no se llame Copa América ‘masculina’ se debe a que el fútbol, históricamente, ha sido un terreno masculino. Sin embargo, las definiciones están cambiando y existen varias señales que nos hacen sentir optimistas: la cobertura al Mundial Femenino FIFA es una de ellas.
Al respecto, y al igual como lo han hecho diferentes medios, no queremos perder el sentido de realidad porque más allá de los históricos minutos en pantalla y los titulares en la prensa que reciba la selección femenina aún queda mucho por hacer para poder hablar de equidad de género. Y no sólo en Chile sino que en el mundo. Por ello, a continuación presentamos un breve análisis que refleja cómo el fútbol profesional en nuestro país refleja la desigualdad de género existente en Chile.
Eduardo Galeano escribió que, en su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político, o de religión, pero jamás de equipo de fútbol. Queremos entender que por ‘hombre’ el escritor apela a toda la humanidad; sin embargo, la cita es ilustrativa de la invisibilización de las mujeres en espacios tradicionalmente masculinos, como el fútbol. ¿Puede una mujer cambiar de pareja, de partido político, de religión, y seguir hasta la muerte a un equipo de fútbol? Sí, puede. Si nos resulta tan extraño es porque esta imagen contraviene a los estereotipos de género y en ellos podemos encontrar una de las causas de por qué son pocas las mujeres que juegan fútbol.
Según la última Encuesta Adimark-GfK del fútbol chileno 2019 sólo un 2%de las mujeres juega al fútbol en Chile, a pesar que el 40% de las entrevistadas señala interesarse por este deporte. Al respecto, es importante destacar el mismo estudio muestra que entre 2018 y 2019 se duplicó el porcentaje de mujeres que declaran jugar al fútbol; lo cual, en parte, algunos atribuyen a la mayor visibilización de la selección femenina. En este sentido, ¿cuánto sabemos de las condiciones en que trabajan las futbolistas profesionales en Chile?
Pese a existir desde 1991, para muchas personas, la selección femenina de fútbol profesional se hizo conocida luego de la transmisión de la Copa América Femenina en 2018. Su gran desempeño en el torneo les significó el segundo lugar y la primera clasificación de una selección chilena a un Mundial Femenino. Luego vinieron los primeros titulares y minutos en pantalla para ‘La Rojita’, como en un comienzo se les conoció. Sin embargo, el 2018 fue un año futbolero marcado por el Mundial de Rusia (al que no clasificó la selección masculina) pero, también, un año feminista, marcado por las manifestaciones de mujeres y organizaciones pro igualdad de género.
Prontamente, ahora ‘Las Rojas’ se hicieron conocidas por sus historias de esfuerzo, superación, y trabajo en equipo ante el anterior abandono de los medios y la permanente negligencia de la institucionalidad del fútbol. Esto, creemos, es ilustrativo de las respuestas y luchas que las mujeres han dado en pos de la igualdad de género en otros espacios.
Por ejemplo, entre 2014 y 2017, la selección femenina sufrió un período de inactividad (en donde no disputó ningún partido) debido a la falta de apoyo de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP). Esto significó que el equipo fuese marginado del ranking FIFA.
Ante esta situación, las mismas jugadoras y otras mujeres ligadas al fútbol (entrenadoras, periodistas, aficionadas, etc) deciden organizarse con la convicción de revitalizar e institucionalizar el fútbol femenino: nacen, entonces, la Corporación de Fomento de Fútbol Femenino (COFFUF) – organización sin fines de lucro que viene impulsando y visibilizando el trabajo de las futbolistas chilenas – y la Asociación Nacional de Jugadoras de Fútbol Femenino de Chile (ANJUFF) – la cual busca mejorar las condiciones de las jugadoras profesionales y desarrollar el fútbol femenino.
El surgimiento de organizaciones que difundan y protejan el trabajo de las futbolistas profesionales nos habla, no sólo de la invisibilización de las mujeres en espacios históricamente masculinos (al igual que la cita de Galeano); si no que también del trabajo activo de estas mismas organizaciones para revertir la desigualdad de género. A nivel comunicacional y de la opinión pública ya notamos un cambio.
Encuesta GFK Adimark del Fútbol 2019.
Retomando la última Encuesta Adimark-GfK, ésta muestra que el 76% de los entrevistados sostiene que ‘en Chile no se le da la misma importancia al fútbol masculino que el femenino’, lo cual indica un mayor conocimiento y valoración del fútbol femenino. Más aún, el 73% de las personas encuestadas señala estar de acuerdo con ‘la selección chilena de fútbol femenino actualmente tiene un mejor desempeño que la selección chilena de fútbol masculino’, mientras el 66% piensa que ‘le irá bien o excelente en el Mundial de Francia’, lo cual denota un importante reconocimiento del trabajo de la selección femenina. Pero tiene esto correlato con la realidad en que los y las jugadoras de fútbol profesional se desempeñan actualmente?
Si analizamos el campeonato nacional, el número de equipos masculinos y femeninos es casi igual (16 y 14, respectivamente en Primera División). No obstante, mientras todos los planteles masculinos son profesionales, Santiago Morning – el actual campeón de la liga femenina- es el único plantel que cuenta concontratos profesionales y sólo para 7 jugadoras del plantel. Asimismo, mientras la totalidad de los jugadores profesionales cuentan con un seguro médico, sólo 637 jugadoras cuentan con seguro médico por parte de la ANFP desde mayo de 2019.
Hasta entonces, la totalidad de las atención kinesiológicas y médicas eran cubiertas de manera personal o familiar. Si analizamos la composición de los equipos dirigenciales y técnicos, en el primero no existen mujeres mientras que en los segundos sólo destaca Paula Navarro como integrante del equipo técnico del primer equipo masculino de Santiago Morning (pese a la polémica en que ‘le fue negada’ la posibilidad de transformarse en directora técnica) y Stephanie Díaz, en el mismo equipo, a cargo de la preparación de arqueras.
Si revisamos el sitio web oficial de la ANFP, el perfil de los clubes sólo dan información sobre los equipos masculinos (sobre el director técnico, número de títulos, rendimiento, etc); relegando a los equipos femeninos y las jugadoras a la sección de noticias o a la sección de estadísticas. Sólo revisando estas últimas, nos encontramos con que el campeonato femenino cuenta con 14 planteles en Primera División y 5 equipos en la Primera B.
Y si analizamos la situación de ambas selecciones, encontramos que la selección femenino tiene 28 años de existencia versus los 124 años de la masculina, lo cual es entendible dentro del contexto histórico. Pero lo interesante es lo que se ha logrado en tan sólo 28 años de existencia: un segundo lugar en una Copa América, una clasificación a un Mundial, y ocupar el lugar 39 en el ranking FIFA. Al tiempo en que escribíamos esta columna, Las Rojas se despedían de la cita mundialera a pesar de estar a un gol de clasificar a la segunda ronda como mejor tercero.
En julio de 2020 tendrán la oportunidad de ir por el repechaje para los Juegos Olímpicos de Japón 2020. Si bien es un plantel más joven que el masculino (con una edad promedio de 25 versus 29 años), es un equipo que con menos experiencia ha demostrado que es un equipo de gran rendimiento y proyección. A modo de comparación, si bien la selección masculina ha ganado 2 Copas Américas y actualmente ocupa el lugar 16 en el ranking FIFA, se demoró 71 años en clasificar a un Mundial (obviando el torneo de 1962).
Lo que intentamos plasmar aquí no es la rivalidad entre dos selecciones, sino que dar cuenta que las desigualdades existentes en el fútbol son reflejo de desigualdades de género estructurales. Por un lado, la igualdad de género (en cualquier ámbito) ha necesitado de la organización de las mujeres que cuestionen y trabajen por cambiar el statu quo; mientras que, por otro, también necesita de cambios institucionales. Esperamos que ésta sea una de las consecuencias de la participación en el Mundial de Francia.
Sin embargo, creemos que hay que tener cuidado con la perspectiva en que se analiza y justifica dicho cambio: Esperamos que no se enmarque únicamente en la lógica del rendimiento, del triunfalismo, de la compensación, ni de la meritocracia: sino que venga a garantizar condiciones y oportunidades justas para esta generación de futbolistas y para las que vendrán.
Christiane Endler. Imagen ADN.
Imaginemos por un momento, lo que puede significar para niñas y niños de 10 años, ver a mujeres alegres y talentosas, siguiendo su pasión, haciendo gritar a estadios completos con los colores de la Roja. Así como para algunos, Salas, Zamorano, Sánchez, Vidal o Medel son ídolos ahora. Quizás alguien dirá, en 10 años más:
[avatar user=»Lorena B. Valderrama» size=»original» align=»left» /]
Wikipedia es la enciclopedia del siglo XXI y el quinto sitio web más popular del mundo, contando con más de 32 millones de visitas al día. Hecho por colaboradores geográficamente distribuidos, sigue creciendo día a día y es reflejo de la cultura y la sociedad actual, incluyendo sus brechas.
Tal es el caso del reconocimiento al trabajo femenino en todas las áreas. En noviembre de 2014, solo el 15% de las biografías de la Wikipedia en inglés eran de mujeres. Al 27 de mayo de este año, se alcanzó aumentar a un 17,85%. Esta desigualdad de género en Wikipedia, no solo es por la baja cantidad de biografías de mujeres; también se manifiesta en la selección, el contenido y el tratamiento biográfico. Por ejemplo, se ha constatado que se mide con una vara mayor a las mujeres para decidir incluir sus biografías dentro de la Wikipedia.
En el caso de Chile, el 13% de las biografías de personas que han contribuido al conocimiento en Chile son de mujeres. 23 mujeres figuran en la lista de “Investigadoras de Chile”, 12 aparecen como “Científicas de Chile” y 5 figuran como “Médicas de Chile”. Esta escasa visibilización es al mismo tiempo una injusticia representacional que es importante revertir.
Por esta razón, este 2019 se realizará en Chile la Primera Editatón de Mujeres C&T Chile. El objetivo es hacer crecer Wikipedia, mejorando y creando biografías de mujeres que aportan o han aportado a comprender el mundo que nos rodea en todas las áreas del conocimiento.
Chile Científico se une a esta iniciativa de la Universidad Alberto Hurtado y Wikimedia Chile, junto a la Red de Investigadoras, el Magíster en Ciencia, Tecnología y Sociedad, el Laboratorio de Historia de la Ciencia, Tecnología y Sociedad, Fundación +Ciencia, ANIP y otras agrupaciones que están convocando a que visibilicemos la contribución de la mujeres en esta enciclopedia del siglo XXI.
¿Sabes de alguna mujer que ha aportado al conocimiento en el país y que no está? ¿Estás dispuesto a trabajar por revertir esta situación, creando y subiendo nuevas biografías?
¡Súmate esta iniciativa! Hasta el 10 de julio puedes postular el nombre de una mujer que debe estar en la Wikipedia, para que más gente pueda conocer los grandes aportes de las Mujeres C&T en Chile.
Los partidos de la selección chilena en los años 90 eran una insufrible mezcla de optimismo, desazón y cálculo. Sobretodo cálculo. Gracias a ese estado permanente de incertidumbre, muchos niños en esa época desarrollaron una extraordinaria capacidad para proyectar escenarios, generar cruces estadísticos y crear funciones matemáticas:
“Chile clasifica al mundial si, y sólo si, Bolivia empata con Ecuador, Paraguay pierde con Perú, Argentina y Venezuela no empatan, y Chile gana por 3 goles o más a Uruguay… en Uruguay”.
Ese tipo de conversaciones se daba en los recreos entre estudiantes que con suerte sabían multiplicar, generando en conjunto sofisticados algoritmos para llegar a un resultado deseable: ver a Chile en un Mundial.
Como éste hay muchos ejemplos de aprendizajes que adquirimos jugando o mirando fútbol mucho antes que nos los enseñaran en clases de matemáticas, física, geografía, o lenguaje. Como son tantos, tuvimos que dejar algunos en la banca. Aquí van los 11 elegidos:
Créditos imagen 1: solofutbol.cl
1- Que la abertura formada por la intersección de dos rectas (donde las arañas tejen su nido, el teléfono pierde señal y el Coto Sierra tiraba los tiros libres) se llama ángulo.
2- Que el sonido viaja más lento que la luz. Lo experimentamos cada vez que el grito de gol del otro lado del estadio llegaba más tarde que la imagen de la hinchada rival celebrando.
Crédito imagen 4: AS Chile.
3- Que en Talcahuano se produce acero, que en La Serena se da muy bien la papaya, que el río Loa pasa por Calama y que en Coquimbo alguna vez hubo piratas.
Registro Iván Zamorano en Inter de Milan. Crédito fotográfico hdimg.icu
4- Que lo que hoy es Paraguay antes era tierra de Guaraníes y Uruguay de Charrúas. Tuvieron que pasar varios años para enterarnos que en Chile habitaron Changos, Chonos y Yaganes.
5- Que a mayor altura hay menor presión atmosférica y menos oxígeno. Por eso la pelota es “más liviana” en Calama, los jugadores se cansan más rápido en Quito y Lionel Messi juega mal en La Paz.
6- Que 4+4+2, 3+5+2, 4+3+3 y 3+6+1 siempre da 11, porque no se puede jugar sin un arquero. Y que 1+8 es igual a 9, porque el ex capitán de nuestra selección, Iván Zamorano, así lo dijo.
7- Que ser chico, ‘guatón‘, ‘pelao‘ o tener ‘patas de palillo‘ no impide ser un buen deportista.
Créditos imagen 8: Getty Images
8- Que al pegarle a la pelota por el lado se desencadena un fenómeno físico en el que la rotación de dicho objeto genera diferencias de presión en el fluido por el que se desplaza, alterando así su trayectoria: el “Efecto Magnus”.
9- Que tibia y peroné son huesos, y que aductores e isquiotibiales son músculos. Todo gracias a las reiteradas fracturas, esguinces y pubalgias que padecían nuestros ídolos.
10- Que los países son ficciones arbitrarias, comúnmente impuestas a la fuerza y eliminadas por decretos. Por eso dejamos de ver a Checoslovaquia y Yugoslavia en los mundiales. No porque no clasificaran, sino porque ya no existían.
Registro fotográfico Carlos Caszely. Créditos imagen: @MERCADO_FUTBOOL
11- Que más que haciendo rimas o usando palabras difíciles, la mejor manera de hacer poesía es restándole lógica al lenguaje: “No tengo por qué estar de acuerdo con lo que pienso”, Carlos Caszely, ex delantero chileno.
Sin embargo, el fútbol no sólo nos ha entregado conocimientos y valores positivos. La trampa, el racismo, la violencia, la codicia y el machismo también son parte de su malla curricular.
El filósofo Albert Camus dijo: «Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol«. Lamentablemente, Camus ya había muerto para 1986, cuando Maradona hizo un gol con la mano y cuatro minutos después se pasó a la mitad del equipo inglés para anotar el mejor gol de la historia de los mundiales, una clase magistral sobre la naturaleza humana, que nos dejó en claro que las personas no son buenas ni malas, sino todo lo contrario.
Y tú, ¿qué otras cosas aprendiste gracias al fútbol?
Cuando el plátano está inmaduro, su cáscara tiene un color verde. Cuando el plátano madura y está listo para ser consumido, su cáscara es de color amarillo. Y ya, cuando se pasa de su etapa de maduración y está muy blando y cremoso, su cáscara toma un color negro.
Así como el plátano, todas las frutas atraviesan un proceso de maduración. Esto gracias a un conjunto de hormonas vegetales, denominadas fitohormonas.
Así como en humanos, las fitohormonas regulan aspectos tales como el crecimiento y desarrollo de la planta, desde la embriogénesis hasta la vida adulta, la defensa contra patógenos, la tolerancia al estrés y el desarrollo reproductivo. A diferencia de lo que ocurre en animales, donde existen células y órganos especializados en la secreción de hormonas, cada célula en una planta es capaz de secretar fitohormonas. Estas se secretan en concentraciones extremadamente bajas [1] [2].
Las fitohormonas están presentes en todo el reino vegetal, incluso en algas, y se dividen en 5 grupos principales: auxinas, citoquininas, giberelinas, ácido absícico y etileno [2].
Aunque aún no se dilucida completamente, los estudios indican que la maduración se produce por una acción coordinada de fitohormonas en el fruto. Esta combinación de cambios hormonales actúa sobre la composición de la pared celular, sobre la concentración de pigmentos como la clorofila y sobre la concentración de azúcares. Por eso la fruta madura es más blanda, en general más oscura, y más dulce. Cuando la semilla alcanza su madurez, la fruta está preparada para su proceso de maduración. Durante este período se produce un descenso en los niveles de auxinas, giberelinas y citoquininas, en simultáneo con un aumento de ácido absícico y etileno, las dos hormonas encargadas de la maduración del fruto [3].
Hay frutas que continúan su proceso de maduración después de ser cosechadas, es decir, arrancadas de su árbol. Algunos ejemplos son el damasco, el plátano, el melón, el kiwi, el nectarín, el durazno, la pera y la ciruela. En contraste, aquellas frutas que debieran ser compradas “listas para comer”, ya maduras, son las manzanas, las cerezas, las uvas, las naranjas, las piñas, las frutillas y las sandías [4].
Vamos a la feria
Algunas frutas como las manzanas, peras y melones, son muy sensibles al etileno, y es por eso que cuando se dejan al lado de un racimo de plátanos, manzanas o paltas maduras, que producen cantidades moderadas de etileno, maduran más rápido [5]. Asimismo, cuando dejas la fruta en un contenedor cerrado, el etileno se concentra y maduran más rápido. Por el contrario, las bajas temperaturas disminuyen la producción de etileno, lo que mantiene tus frutas y verduras por más tiempo.
Ahora que ya saben un poco más de la maduración de frutas, pueden ir a la feria y hacer una compra inteligente para la semana!
Millenials de cuerpo y alma, les apuesto que entre sus panoramas predilectos – sea en soledad o en compañía – está en conseguir algo para comer, buscar el confort de la cama o sillón, encender tu black mirror y llenarte de series.
Explorando la sección de series-documentales me encontré con One Strange Rock, donde Will Smith narra lo extraña y fascinante que es nuestra Tierra y cómo 8 astronautas que suman 1.000 días en el espacio la vieron desde afuera. ¡No se diga más, nació el amor! En tan solo 10 minutos ya había pactado el compromiso. Iba como en el 5° capítulo cuando NETFLIX me sugiere el documental “Tan plana como un encefalograma” subclasificada como ‘teoría conspirativa’ ¿Qué era esto? ¿95 minutos dedicados a dar tribuna al terraplanismo? Mientras veía a Will hablar no paraba de pensar en ese documental y el por qué se permiten abrir un espacio a algo que, para mí, no tiene asidero. No me aguanté y lo vi y, francamente, me hizo reflexionar respecto al tema, pero tranquilidad, no vengo a discutir si la Tierra es o no una tabla.
El documental nos muestra que los terraplanistas imaginan un disco con el Ártico en su centro y con la Antártica en su perímetro. El Sol y la Luna serían dos “focos semejantes y opuestos”, cada uno con su luz propia. Reniegan de la gravedad asegurando que este gran disco estaría “acelerando hacia arriba” y, por tanto, eso mantendría nuestros pies sobre la tierra (al menos una de sus hipótesis).
Esquema tierra plana. Fuente International Flat Earth Research Society.
No es casualidad encontrar entre ellos a personas antivacunas, que no creen en el cambio climático, ni en los dinosaurios o en una tierra de cuatro mil quinientos millones de años.
El documental no ahonda en las teorías terraplanistas (punto para NETFLIX) pero muestra algo inquietante, el discurso permea jóvenes, adultos, ancianos, profesionales, deportistas, conformándose un nicho en crecimientodepersonas enfocadas en un solo objetivo: Rechazar toda fuente que provenga de algún medio científico, negando gran parte del registro y legado en la historia de la humanidad.
Si bien el negacionismo se refiere en general a crímenes de lesa humanidad, es decir, “actos inhumanos que causen intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física” [1], su uso se ha extendido hacia otros campos [2], como el cambio climático, tiempos geológicos, big bang, y vacunas, entre otros.
Henry Rousso, pionero en el uso de este neologismo, contrapuso la historiografía científica, basada en evidencia empírica y comprobable, con el revisionismo, que buscaría falsear o sesgar el análisis de la evidencia para plantear una crítica a hechos históricos luctuosos [3]. El historiador y educador australiano Paul O’Shea – quien ha centrado su investigación en comprobar el registro histórico del rol del Papa Pío XII y la iglesia católica en el Holocausto – sugiere en tanto que el negacionismo representa un rechazo (irracional) a la evidencia empírica comprobable y aceptada por la comunidad científica y la sociedad [4].
La profesora e historiadora neoyorkina y autora de “La negación del Holocausto” Deborah Lipstart, por su parte, menciona que el negacionismo tiene como propósito confundir el análisis de la evidencia histórica o científica bajo ropajes de un esfuerzo académico, escondiendo otras motivaciones políticas [5]. El filósofo Edward Skidelsky plantea que la acusación de negacionismo, dentro del campo intelectual y académico, constituye una acusación de extrema gravedad, en tanto entraña la intención deliberada de una construcción argumental o análisis intelectual deshonesto o basado en el autoengaño, «la cosa negada es, por inferencia, tan obviamente cierta que el negador debe actuar motivado por la perversidad, malicia o ceguera obstinada» [6].
Sintetizando lo anterior, el negacionismo, en ciencias, se caracteriza por:
El falseo de la evidencia empírica.
La utilización del lenguaje académico para ocultar objetivos de falseamiento.
Negar, justificar o minimizar lo que ciencia ha demostrado y aceptado.
Exculpar y glorificar a quienes cometen actos que atentan contra lo establecido desde el ámbito científico.
Y, quizás, su aspecto más controvertido, la determinación de una intención oculta (donde radica el carácter interpretativo, pues presupone intenciones) de dañar a la comunidad científica.
Volviendo al terraplanismo, en principio, podemos valorar la iniciativa que desde el desconocimiento se planteen una multiplicidad de hipótesis. Algo sumamente válido y común entre las ciencias, pero luego viene probar nuestras hipótesis donde el rigor y método científico toman relevancia. Cuando nuestras hipótesis pasan por el test de calidad tampoco quiere decir que sean correctas, para ello necesitamos llegar a una generalización. Cuando esta generalización ocurre recién hablamos de una teoría.
En el documental vemos que – alerta de spoiler– los terraplanistas ya no cuentan con ninguna instancia en la que se valide la hipótesis, al contrario, en vez de revisar las hipótesis o reformularlas buscan excusas, culpando el diseño los experimentos o cuestionando los instrumentos utilizados.
Teorías hay muchas, de hecho la geología moderna se basa en una teoría – la de tectónica de placas– 60 años discriminando evidencia que permita generalizar la existencia de placas tectónicas en nuestro planeta, sin embargo, la evidencia no es suficiente como para dar una generalización respecto a la teoría de tectónica en otros planetas. Cuando nuestra teoría logra entregar una generalidad podemos entonces decir que nuestra teoría es ley (como las leyes de Kepler o Newton).
Poner el foco en la confrontación entre negacionistas y la comunidad científica puede que sea el interés de un periodismo sensacionalista y polémico, fomentando un debate inexistente y nocivo. La pregunta que quizás nos debamos plantear entonces es de qué forma desde la ciencia, podemos contrarrestar el negacionismo sin que nos acusen de censura o intolerancia.
El humor puede ser una opción, donde la ironía funciona en contextos academicistas o en donde nuestra audiencia es afín a la ciencia. Sin embargo, en situaciones cotidianas o en contextos de masividad puede caer mal, y sin darnos cuenta estamos humillando y ofendiendo a personas que ven la ciencia con lejanía o incluso miedo.
Existe un sinfín de personas que si bien no están abanderadas con el terraplanismo u otro negacionismo tampoco sabrían cómo explicar lo contrario. Esa masa inquieta que alimenta sus dudas con cualquier tipo de fuente, sea científica o no, y en donde cualquier hipótesis explicada con elocuencia suena atractiva y creíble, es justamente a la que debemos apuntar. Porque si gozamos del poder de la evidencia, algo que difícilmente – por no decir nunca – tendrán personas como los terraplanistas, ¿para qué desgastarnos en los negacionistas?
Referencias:
[1] Corte Penal Internacional, Estatuto de Roma, artículo 7 sobre crímenes de lesa humanidad.
[2] Rivera, Felipe (2019). Negacionismo: tensión entre la política de la memoria y la libertad de expresión. Serie Minutas Nº 19-19
[3] Rousso. Op. Cit.
[4] O’Shea, Paul (2008). A Cross Too Heavy. En Eugenio Pacelli (Edit), “Politics and the Jews of Europe 1917-1943”. Rosenberg Publishing: Dural Delivery Centre, N.S.W.
[5] Lipstart, Débora (1994). Denying the Holocaust. The growing assault on truth and memory, Citado por INDH (s/f). Minuta legislativa sobre negacionismo. Disponible en línea en