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Humanos vs bestias: ¿estamos “entre” o “por sobre” los otros animales

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Cada cierto tiempo se descubre o reinterpreta algún comportamiento llamativo en alguna especie animal: el pulpo que “predice” resultados en el mundial de fútbol, las cacatúas que bailan al ritmo de la música o los perros que pueden resolver cálculos matemáticos sencillos en programas de televisión.

Esto a veces viene acompañado del cuestionamiento sobre nuestra posición como especie en la “escala o escalera” evolutiva: ¿somos superiores a ―y, si es así, en qué grado de― el resto de los animales? (1).

No es coincidencia que gran parte de estos debates se centren en conductas ligadas a la reproducción sexual y a las capacidades o habilidades cognitivas. ¿A quién no podría resultarle interesante? Es bastante simple: si se demuestra que otros animales tienen la inteligencia y desarrollo cognitivo mínimo suficiente para construir e interpretar un tipo de lenguaje, ¿no es el lenguaje la capacidad última que nos separaba o distinguía del resto de las bestias? ¿no es el lenguaje lo que nos hace humanos? (1,2).

La pregunta refleja inquietud mezclada con temor, inseguridad y aires de superioridad: la línea invisible que nos distingue y separa del resto de los animales parece desdibujarse.

En cuanto a nuestra perenne intención de compararnos y situarnos sobre un pedestal como especie superior podemos elaborar algunas preguntas como: ¿existe realmente un comportamiento o conducta que sea exclusiva de nuestra especie? Y, si no existe, ¿esto podría, eventualmente, redefinir nuestra posición y relación con el resto de las especies animales?

En primer lugar, el estudio de los animales en relación con sus comportamientos no es nuevo. Incluso antes del desarrollo del método científico tal como lo conocemos, ya hace siglos los primeros análisis llevados a cabo por pensadores, naturistas, filósofos y clérigos, de una u otra forma buscaban explicar e interpretar la anatomía y biología como también comportamientos observados en los animales que se conocían por esos años. Un gran número de bestiarios fueron escritos, traducidos y considerados textos académicos de la época. Podemos destacar famosos pensadores como Aristóteles, Conde de Buffon, Descartes entre otros. Por ejemplo, por años se intentó explicar el origen de los murciélagos: ¿son aves?, ¿cómo pueden volar si son prácticamente ciegos? ¿Cómo es posible que las anguilas puedan reproducirse, si nadie había observado que los ejemplares adultos tuviesen gónadas? ¿Cómo la naturaleza ha permitido la existencia y supervivencia de un animal en apariencia “flojo, lento e inútil” como el perezoso (el nombre dice mucho…)?

En segunda instancia, más allá de la plausibilidad de su existencia o de sus llamativas conductas, aparecen los variados comportamientos que se han asumido como exclusivos de nuestra especie.

Podemos mencionar algunos, como nuestra capacidad de comunicación, el pensamiento abstracto, la imaginación, la planificación a futuro, la toma de decisiones basadas en la experiencia previa, la resolución de problemas, la modificación de nuestro ambiente a voluntad, el proceso de enseñanza/aprendizaje, el traspaso de información relevante entre generaciones (i.e., la cultura), la sociabilidad, el duelo y la flexibilidad cognitiva, por nombrar algunos.

Como detalle puedo agregar que las primeras aproximaciones carecen de rigor científico básico (como lo son la reproducibilidad, la refutabilidad, el control de variables y tamaño muestral, entre otros). Sin embargo, sirvieron como base para las posteriores investigaciones. No obstante, si realizamos un análisis un poco más profundo e intentamos dejar de lado las interpretaciones antropocentristas y la carga moral-ética (¡que vaya que ha influenciado el estudio del comportamiento animal en el pasado!), podremos ver que somos muchos más parecidos a los animales de lo que creemos.

Como punto inicial me gustaría mencionar que para poder analizar e interpretar los comportamientos que compartimos o no con los otros animales, tenemos que intentar evitar los absolutismos, y que un comportamiento, conducta o habilidad puede existir en diferentes grados de complejidad y que son moldeables según el contexto evolutivo en el cual se han desarrollado y en el cual actualmente son observados.

Partamos con la modificación del ambiente

Tenemos algunos ejemplos variados y de diferente magnitud y complejidad. Nada más pensemos en los roedores, como ratones y ratas, que hacen nidos para cobijarse y esconderse, también para tener a sus crías, o ejemplos más cercanos y clásicos como los nidos de diferentes tamaños, formas y materiales que podemos observar gracias a las aves para tener un lugar para habitar.

De forma similar, animales tan diferentes como zorros, conejos, roedores y otros cavan madrigueras: de hecho, en el caso del Octodon degu, un roedor bien llamativo, se han detectado “ciudadelas” bajo tierra, donde hay varias madrigueras conectadas por pasillos y un habitáculo central (3).

Incluso, una especie de avispa (Sphex ichneumoneus), también cava túneles, donde es capaz de modificar su extensión y diseño en respuesta a modificaciones del terreno (4). Otro caso bastante conocido es el de los castores, las hormigas y la modificación de elementos o fabricación de herramientas para obtener alimento por parte de distintos primates (“sacarle punta” a un palo para alcanzar un fruto, mojar con saliva una rama, usar piedras para romper cáscaras, por ejemplo) (5).

Sabemos la importancia que tiene la identificación y distinción entre pares para nuestra especie. Gracias a diversos mecanismos y factores, podemos distinguir a extraños de conocidos y parientes, lo cual nos permite formar parejas, amistades, alianzas, grupos y enemigos. Esta capacidad también se ha observado y estudiado en otros animales. Por ejemplo, en el caso de las hormigas, se observado que los miembros de una colonia son capaces de distinguir a individuos de otra colonia basado en el patrón del olor de sus cuerpos, de hecho, son capaces de distinguir un número elevado de hidrocarburos de forma extremadamente refinada (6). En el caso de las abejas, algunos estudios han sugerido que incluso, estos insectos pueden reconocer y recordar rostros humanos (7).

También se ha sugerido que los delfines se ponen “nombres” y los usan para distinguirse entre ellos (8) ¿Por qué es relevante esta habilidad? Podemos mencionar que nos permite evitar el ingreso de intrusos a nuestros grupos, como también evitar el incesto, ya que este último aumentan la probabilidad de la aparición de genes recesivos asociados a enfermedades o alguna condición perniciosa (solo si consideramos las razones biológicas, dejando de lado las morales).

Personalmente, me llama mucho la atención la habilidad de comunicación y la complejidad en los niveles de sociabilidad que pueden observarse en otras especies animales. Podría nombrar el caso de la suricata (Suricata suricatta): este pequeño mamífero vive en grupos donde existen tanto machos como hembras alfa, los cuales ejercen dominancia social e incluso controlan las relaciones interpersonales dentro de su grupo (9).

En cuanto a la comunicación, hay algunos que se encargan de la vigilancia (llamados centinelas), los cuales patrullan el entorno y en caso de visualizar o detectar algún potencial depredador, emiten señales de alerta para avisarle al resto que deben tomar acción y esconderse (10).

Suricata suricatta

La relevancia de este comportamiento es obvia, pero me gustaría destacar lo compleja que es (quizás no a simple vista). Primero, debe existir una identificación, distinción y evaluación del riesgo por parte de la centinela, ya que la ejecución de esta alarma se desencadena cuando un tipo de animal en particular, y dentro de una distancia específica, es detectado por la suricata.

Segundo, debe existir una especie de código común (o lenguaje) donde tanto el que emite la alarma como quien la escucha la interpretan de igual forma: por lo tanto, existe una respuesta específica a un evento especifico.

Tercero, hay un proceso de enseñanza/aprendizaje, ya que las crías o animales neonatos no han estado expuestos ni a los posibles depredadores ni a estas señales de alerta, sin embargo, “aprenden” a reconocerlas y distinguirlas (podríamos discutir si este comportamiento es innato o aprendido y si es el resultado de una simple imitación o algo más complejo).  

Este comportamiento – “avisar o alertar” – se ha observado en otros animales, como el lagomorfo pika (Ochotona princeps – fuente de inspiración de Pikachu-) Estas vocalizaciones también pueden cumplir otras funciones o usarse en otros contextos como de apareamiento o rivalidades de jerarquía entre machos (11). Los mono capuchinos (Cebus capucinus) llevan la comunicación a otro nivel, donde expertos y expertas han sugerido que estos animales utilizan formas básicas de “gramática”. Esto es debido a que tienen un número variado de sonidos, y estos se mezclan y son usados en un orden específico, por lo cual, se aumenta tanto el número de mensajes como su complejidad (12). Por esta razón, ese mensaje ya no es un simple “¡hey, un depredador, corran!”, si no que podría ser algo más complicado, como un “¡hey, un depredador, arriba, derecha!”.

Hay ejemplos en animales de otros comportamientos más enredados y con características emotivas como lo son los ritos mortuorios o el duelo. Hay algunos casos más conocidos que otros para ejemplificar. El primero es el de una orca hembra quien acarreó por más de 2 semanas a su cría muerta. Sorpresivamente, este comportamiento apodado “el tour del lamento” se ha documentado antes en orcas, pero no por un período así de extenso (13). El segundo, es el de una chimpancé que intento limpiar los dientes de su hijo fallecido (¿sabía que estaba muerto?). También se ha documentado que los elefantes visitan los restos de familiares muertos, “acarician” los huesos y se balancean cerca de ellos, algo similar a una “vigilia”. Nuestros parientes primates han dado que hablar respecto a los conceptos de la vida y la muerte. Algunas observaciones de campo han mostrado como familiares directos y cercanos acicalan al recién fallecido, madres que acarrean sobre sus espaldas a sus crías muertas por días e incluso individuos que modifican sus conductas dejando de socializar y comer, perjudicando su salud (14).

En este punto aparecen las preguntas obvias: ¿estos animales entienden lo que significa la muerte? ¿Son capaces de percibir que un pariente ha fallecido? Estas preguntas, que caen de cajón, también nos llevan a otros cuestionamientos: si los animales son capaces de entender el concepto de muerte, ¿también son capaces de hacerlo con el concepto de vida?

Resolución de problemas

Por último: la resolución de problemas, planificación a futuro y flexibilidad cognitiva, probablemente, las habilidades que son muestras de un nivel de cómputo cerebral alto. Diversas pruebas de campo y laboratorio se han llevado a cabo a poner a prueba estas habilidades. Podría partir enunciado las pruebas más usadas en laboratorio con ratones y ratas, en donde se puede medir y observar la habilidad para encontrar comida o salidas en laberintos, aprender y seguir instrucciones basadas en señales acústicas o lumínicas (por lo general basadas en los principios del condicionamiento con o sin uso de recompensas o castigos) hasta pruebas más dificultosas, como rescatar a un compañero de una jaula moviendo perillas y abriendo una compuerta (15).

Virales se han vuelto videos donde aves como loros, urracas y cuervos que son capaces de resolver problemas en forma de puzles de alta dificultad, demostrando así una capacidad de flexibilidad cognitiva tremenda. Por ejemplo, en algunos casos estas aves son capaces de salir de un aprieto fabricando una herramienta específica para poder arrastrar, empujar o abrir algún cerrojo en el aparato de prueba.

Me quedan muchos más ejemplos en el tintero, pero es importante entender algunas cosas: la evolución no tiene un objetivo último o direccionalidad (somos lo que somos y hemos llegado a ser porque nos ha permitido sobrevivir, no porque haya una “meta evolutiva” o dirección en particular que seguir). El hecho de que haya animales que aparecieron mucho antes que nosotros, no significa que sean menos evolucionados (con el limitado abanico de comportamientos o habilidades, les ha bastado para sobrevivir y reproducirse), ni que seamos la cúspide de la evolución (otros son capaces de vivir en condiciones donde nosotros colapsaríamos en instantes).

Como cierre, me gustaría compartir un pequeño fragmento de “La Historia de la Sexualidad” del filósofo francés Michael Foucault: “La genealogía, por el contrario, no identifica ningún punto de partida fijo ni ningún significado rígido para la forma en que son las cosas. Cuando hablamos de la «genealogía» de algo, hablamos del camino tortuoso, a menudo aleatorio, que ha llevado a su estado actual (…), no hay un punto de partida fijo para la humanidad, ningún estado original al que podamos apuntar (…). La teoría de la evolución traza nuestra descendencia de los primates primitivos caracterizados por la aleatoriedad y la selección natural. No hay significado o propósito para la ruta que ha tomado nuestra evolución, y no hay un punto de partida fácilmente identificable o una esencia humana [énfasis agregado]” (16).

Valeska Cid Jofré, MSc., PhD
Profesora de Biología/Biology teacherAcerca de mí/About me

Referencias

1. https://plato.stanford.edu/entries/cognition-animal/
2. https://humanorigins.si.edu/human-characteristics
3. Colonnello, V., et al. (2011). Octodon degus. A useful animal model for social-affective neuroscience research: basic description of separation distress, social attachments and play. Neurosci & Biobehav Reviews, 35(9), 1854-1863.
4. Brockmann, H. (1980). The control of nest depth in a digger wasp (Sphex ichneumoneus L.). Ani Behav, 28(2), 426-445.
5. https://www.monkeysanctuary.co.za/blog/83-monkey-toolmakers-make-sharp-stone-flakes-and-smash-some-long-held-beliefs
6. https://www.eurekalert.org/news-releases/817551
7. Adrian G. et al. (2005). Honeybee (Apis mellifera) vision can discriminate between and recognise images of human faces. J Exp Biol; 208 (24): 4709–4714.
8. King, S. L., & Janik, V. M. (2013). Bottlenose dolphins can use learned vocal labels to address each other. PNAS, 110(32), 13216-13221.
9. Kutsukake, N. & Clutton-Brock, T. (2006). Social functions of allogrooming in cooperatively breeding meerkats. Ani Behav, 72(5), 1059-1068.
10. Rauber, R. & Manser, M. (2017). Discrete call types referring to predation risk enhance the efficiency of the meerkat sentinel system. Sci Rep 7, 44436.
11. https://acousticatlas.org/search.php?q=american+pika
12. Gros-Louis, J., et al. (2008) Vocal Repertoire of Cebus capucinus: Acoustic Structure, Context, and Usage. Int J Primatol 29, 641–670.
13. https://www.theguardian.com/environment/2020/sep/07/tahlequah-the-orca-famous-for-carrying-her-dead-calf-for-17-days-gives-birth-again
14. Anderson J. (2018). Chimpanzees and death. Phil. Trans. R. Soc.
15. Bartal, I. et al. (2011) Empathy and pro-‐social behavior in rats. Science, 334, 6061.
16. SparkNotes Editors. (2005). The History of Sexuality: An Introduction, Volume 1. Retrieved from https://www.sparknotes.com/philosophy/histofsex/section5/

Vuelve el ciclo de charlas “Ciencia, conocimiento y sociedad”

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El miércoles 10 de mayo, a partir de las 19:30 horas, comienza la nueva versión del ciclo de charlas científicas.

Durante el mes de mayo destacamos la primera charla del Dr. Fernando Valiente, virólogo y académico de la Universidad de Chile, ¿Pandemias qué (NO) sabemos?

17 Mayo, Dr. José Miguel Cabezas, Cientista Político, Profesor Asistente U. Mayor. Tema «Proceso Constituyente: ¿la segunda vuelta es la vencida?»

24 Mayo, (POR CONFIRMAR).

31 Mayo, Dra. Francisca Guzmán-Lastra, Física, Profesora Asistente U. Chile. Tema: «Física, matemáticas y computación para entender contagio»

No te olvides de inscribirte en el siguiente link.

¿Biología: función o potencial?

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En nuestro país vuelve a surgir el debate sobre si debemos legislar y aprobar leyes relativas al comportamiento sexual (1). Si bien la filiación homosexual es un debate necesario, parece un cuento sin final el mal uso de la biología (con alusiones a la teoría de la evolución, o a la “naturaleza” de las especies) como base valórica para la construcción de argumentos para justificar alguna posición en particular. Algunos mencionan ideas más o menos del tipo “hombres y mujeres estamos diseñados para procrear, porque, si no es así, ¿entonces por qué tenemos la anatomía que lo permite?” (2,3,4)

Esto presenta problemas en diversas dimensiones. Por mencionar algunas: primero, debemos entender que, si algo no “fuese permitido” por la biología, simplemente no existiría. Segundo, la existencia de una anatomía o un comportamiento en particular no significa que estos estuviesen diseñados para llevar a cabo o ejecutar algo en particular. Tercero, si la anatomía o comportamiento se usan con otros objetivos, ¿significa que estamos yendo en contra de su diseño y, por ende, de su biología? Cuarto, si hay un uso “de novo” que le damos a esta anatomía ¿deberíamos rechazarlo tajantemente y prohibirlo? Por último, ¿cómo definimos cuál es el propósito para cada una de las partes de nuestra anatomía, o de cada una de nuestras conductas? ¿En qué nos basamos para definirlos? (5).

Debemos considerar que somos más y mucho más que la suma de nuestras partes, y el medio que nos rodea no es el mismo donde aparecieron, a través de la evolución, las características biológicas que nos hacen lo que somos como especie hoy en día. Consideremos nuestras manos, el número, distribución y tipo de huesos que la componen, el número de dedos, su forma, su capacidad prensil y táctil; ¿cuál es la o las funciones para las que fue “diseñada”, ya hace aproximadamente 2.3 millones años, cuando nuestros antepasados comenzaron a usar y diseñar las primeras herramientas? (6) ¿Su diseño original responde a las necesidades actuales en este ambiente híper tecnologizado y modificado por nosotros mismos? Así como el ambiente actual no es el mismo de hace 2.3 millones de años, nuestra especie no es la misma. Los potenciales usos asociados a nuestra biología van en constante cambio y aumento.

Pensemos ahora en la boca: si nos enfocamos solo en el propósito último de la supervivencia, su diseño solo debería permitirnos el usarla para alimentarnos (y en parte para comunicarnos), ya que, básicamente, es lo único que de forma directa nos permite evitar morir de inanición. Sin embargo, al igual que las manos, le damos otros usos. Entonces, ¿es antinatural usarla para el lenguaje hablado, o para expresar cariño a través de un beso, entre otros objetivos? Si la respuesta es sí, ¿deberíamos prohibir estos nuevos usos? Queda claro que el hecho de que algo exista en nuestra biología no significa que cumpla un propósito único. ¿Qué hacemos, por ejemplo, con el “diseño y propósito” de nuestros órganos vestigiales, los cuales ya no utilizamos?

Chimp lip smacking could solve mystery of human speech evolution | UK News  | Sky News

Por último, pensemos en los genitales y gónadas: podríamos afirmar que al menos una función cumple, la de permitir la reproducción. Pero, ¿significa esto que todos y todas deberíamos usarlos con este fin último? ¿Qué pasa con las personas estériles o infértiles? ¿O las mujeres menopaúsicas? ¿O con quienes prefieren abstenerse del sexo por motivos religiosos, de salud o simple preferencia? Si por biología nuestro desarrollo permite que las mujeres tengan su menarquia (primera menstruación) y hombres comiencen a producir espermatozoides antes de los 15 años, entonces, ¿deberían hacer uso de su biología para ser padres desde que emerge esa capacidad? ¿Deberíamos permitir que un hombre tenga como esposa a una mujer menopaúsica, la que no le dará más hijos o hijas?

Debemos tener claro que nuestra biología (por ejemplo, nuestra anatomía) existe porque nos ha permitido sobrevivir y moldear el ambiente que nos rodea como especie, pero no es correcto afirmar que tiene como fin esa única función. Una cosa es la función y otra es el potencial: el diseño biológico cumple una función particular (no necesariamente para la cual fue “diseñado”, su propósito inicial) pero, además, tiene potencial, en el sentido en que podría cumplir otras funciones, asociadas a otros propósitos. Sí, potencialmente hablando todos tenemos la capacidad de procrear, pero ¿estamos por esto obligados a hacerlo? ¿Somos menos por no responder a “ese propósito” asociado a un “diseño” particular?

En resumen, como expuse en “Contra la falacia de una homosexualidad «antinatura», debemos ser muy cuidadosos a la hora de usar la biología como base valórica y moral de nuestra especie. El rango de conductas dentro de las especies es extremadamente diverso, la mayor parte de los diseños no cumplen una única función, y tienen el potencial de cumplir otras. Por el contrario, lo que esto nos sugiere es que ni los comportamientos que vemos en la naturaleza ni nuestra propia anatomía pueden usarse como sustento para ningún sistema valórico o moral.

Valeska Cid Jofré.

Profesora de Biología mención Cs Naturales – UMCE
Magíster en Ciencias Biológicas – U de Chile
Doctora en Ciencias m. Neurociencias – U de Valparaíso

Referencias

  1. https://www.senado.cl/noticias/matrimonio-igualitario/matrimonio-igualitario-inician-discusion-en-particular-del-proyecto
  2. https://www.radiopaulina.cl/2021/06/15/senadora-ebensperger-por-matrimonio-igualitario-la-filiacion-homoparental-no-esta-permitida-por-la-biologia/
  3. https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2021/06/21/moreira-por-matrimonio-igualitario-no-es-discriminacion-respetar-la-naturaleza-del-matrimonio.shtml
  4. https://www.nytimes.com/2008/10/12/nyregion/12marriage.html
  5. https://evolution-outreach.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12052-014-0011-6
  6. https://humanorigins.si.edu/education/introduction-human-evolution#:~:text=Human%20evolution%20is%20the%20lengthy,of%20approximately%20six%20million%20years

La “revolución de octubre”: ¿Entre la crisis de la democracia y la ciencia de la deliberación?

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Que haya más oportunidades que nunca para que los ciudadanos expresen sus puntos de vista puede ser, contra intuitivamente, un problema para la democracia. Si antes el problema era la falta de información, hoy lo es su exceso. La sobreabundancia de información no sólo sobrecarga a los ciudadanos, sino que, también, a los políticos y a los responsables de las políticas públicas. Esta sobrecarga ha venido acompañada por un marcado declive en la civilidad, en la complejidad de los argumentos, y en nuestra capacidad de dialogar, poniendo a la democracia en crisis.

Cuando las interacciones entre los ciudadanos y los representantes electos pierden calidad cívica, la confianza en las instituciones democráticas disminuye. Cuanto más polarizados y poco dialogantes sean los entornos políticos, menos ciudadanos escucharán el contenido de los mensajes y más dejarán de participar en política[1]. Disminuir la complejidad de los argumentos significa un creciente desajuste entre las soluciones simples ofrecidas por los líderes políticos y la complejidad de los problemas reales.

Este declive se combina con la política de la post-verdad y el reemplazo de los hechos y la evidencia por las fake news, como se distingue en la cobertura de las protestas de las últimas semanas: los saqueos son sinónimo de “caos social”, y se promueve el miedo y la desconfianza. De este modo, se respira incertidumbre y la inseguridad provoca hambre de autoritarismo en las personas.

A partir de lo anterior, el comportamiento poco cívico por parte de las élites políticas, los estallidos de violencia, y la comunicación masiva con rasgos patológicos se refuerzan mutuamente. ¿Cómo rompemos este círculo vicioso? Pedir a las élites que se comporten mejor es inútil mientras exista un público dispuesto a ser polarizado. Para romper este círculo, cualquier respuesta debe involucrar a ciudadanos comunes y corrientes; Pero ¿Estamos a la altura de la tarea? La evidencia científica sobre la «democracia deliberativa y vinculante” ofrece razones para pensar que sí, pese a que la política “real” esté actualmente lejos del ideal deliberativo. En este sentido, la evidencia apunta a que esta brecha sí puede cerrarse y es, a nuestra opinión, la única respuesta posible a la llamada “revolución de octubre”.

Qué nos dice la ciencia de la democracia deliberativa

En ciencia política existe una larga tradición de investigación por encuestas cuyas conclusiones son más bien escépticas respecto a la competencia ciudadana. Las afirmaciones que las personas votan principalmente guiadas por la identidad de grupo, ajenas a las razones a favor o en contra de los candidatos o de las políticas que proponen [2], pueden alimentar los argumentos en contra de la democracia y en favor de, por ejemplo, una «epistemocracia» o gobierno por parte de las elites “más sabias” o de los grupos “más instruidos”[3]. Más aún, estas investigaciones son «monológicas», en el sentido que sólo obtienen evidencia sobre la capacidad para razonar sobre política de individuos aislados.

La investigación psicológica, al contrario, muestra que el razonamiento individual puede mejorar bajo las condiciones sociales correctas; por ejemplo, en un contexto de diálogo en donde se presenten puntos de vista alternativos. Por lo tanto, la investigación centrada en individuos aislados no responde al aspecto novedoso de la crisis contemporánea de la democracia, que es una crisis de comunicación, no de razonamiento individual, cuyas virtudes y fallas se mantienen como siempre lo han estado.

La ciencia de la democracia deliberativa busca evidencia sobre las capacidades de los ciudadanos cuando participan en el diálogo democrático, no sobre cómo responden como individuos aislados, como en el caso de enfrentarse a las preguntas de una encuesta. Además de centrarse en el conocimiento individual, la democracia deliberativa también incorpora la participación inclusiva que abarca a los ciudadanos y líderes, la justificación mutua, la escucha, el respeto, la reflexión y la apertura a la persuasión. Las personas comunes son capaces de deliberar con alta calidad, especialmente cuando los procesos deliberativos están bien organizados: es decir, cuando incluyen la provisión de información equilibrada, el testimonio de expertos, y la supervisión de un facilitador.

La democracia deliberativa, asimismo, ha generado evidencia que refuta muchas de las afirmaciones más pesimistas sobre la capacidad de los ciudadanos para emitir juicios sólidos. Por ejemplo, las afirmaciones que la mayoría de las personas no quieren participar en la política resultan ser falsas una vez que se ofrece la posibilidad de participar en una deliberación significativa. Dada la oportunidad de deliberar con los conciudadanos y políticos, la mayoría de las personas desea aprovechar la oportunidad; además, «aquellos que están más dispuestos a deliberar son precisamente aquellos que están rechazados por la política partidista estándar y de grupos de interés»[4].

Del mismo modo, la deliberación puede ser efectiva en sociedades donde grupos étnicos, religiosos, o ideológicos han encontrado históricamente su identidad al rechazar la identidad del otro. En este sentido, la deliberación promueve la civilidad y complejidad argumentativa. La evidencia en lugares como Colombia, Bélgica, Irlanda del Norte, y Bosnia muestra que una deliberación adecuadamente estructurada puede promover el reconocimiento, la comprensión, y el aprendizaje[5]. Más aún, dichos ejemplos también demuestran que la deliberación promueve el juicio ponderado y contrarresta medidas consideradas como “autoritarias” y ‘populistas’ a través de la discusión de juicios más consistentes con los valores que los individuos encuentran que tienen después de la reflexión.

La evidencia ha demostrado que el nivel del debate es de alta calidad en contextos deliberativos. Este fue el caso de “EuroPolis”, encuesta deliberativa desarrollada en Europa luego de las elecciones regionales parlamentarias de 2009. Considerando el entorno multilingüe y pese a tratar temas controversiales como la inmigración y el cambio climático, mostró que “los estándares de la deliberación clásica están lejos de ser estándares utópicos que sólo muy pocos ciudadanos pueden lograr” [6]. Elementos como la buena razón para dar y la escucha respetuosa estaban presentes y se reforzaban mutuamente. De hecho, los cambios de opinión siempre respondieron a argumentos bien justificados. Además, demostró que los ciudadanos que deliberan pueden contrarrestar la manipulación de la élite y de los medios de comunicación.

Implementación

Para los científicos sociales apegados a una descripción ‘monológica’ de la (in)competencia ciudadana, la democracia deliberativa puede parecer utópica e ingenua en un mundo cargado de poder, intereses, manipulación, y demagogia. Sin embargo, la investigación empírica respalda las afirmaciones clave de la teoría democrática deliberativa (aunque no sin crítica), permitiendo que la democracia deliberativa se despliegue tanto en el diagnóstico de los problemas sociales como en el desarrollo de respuestas.

Si vamos a ejemplos concretos, varios Estados han optado por experimentar con incorporar la deliberación a espacios institucionales. Existe un catálogo disponible en https://participedia.net/. Sin embargo, destacamos los casos de países tan distintos como Irlanda e India. El primero es el caso de la Convención Constitucional de Irlanda y la posterior Asamblea de Ciudadanos, que se convocaron para deliberar sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto, y otras cuestiones constitucionales. Dicha convención contó con una mayoría de ciudadanos laicos y una minoría de políticos. El segundo caso, India, es probablemente donde se encuentra la que es posiblemente la mayor institución deliberativa del mundo, como son las asambleas de aldea (Gram Sabhas) ordenadas por el Estado.

Cabildo Matuca100.
Matucana 100. Cabildo Cultural Ciudadano (Santiago, Chile).

En un sentido semejante, se puede considerar el proceso de deliberación constituyente impulsado en Chile por el gobierno de Michelle Bachelet en 2016. Sin perjuicio que no haya alcanzado su objetivo, por razones que, sin duda es necesario discutir (como su débil carácter vinculante), esta iniciativa da luces respecto a una posible salida del actual conflicto. Los encuentros auto-convocados y los cabildos abiertos son precisamente el tipo de espacios deliberativos que Chile requiere para perfeccionar su sistema democrático, como muestra consistentemente el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de 2017 sobre participación ciudadana[7].

Pistas hacia un proceso constituyente

La instauración de un proceso de constituyente es, precisamente, uno de los cauces institucionales de la democracia deliberativa. Sin embargo, ¿Cómo se pueden asegurar los efectos positivos de la deliberación en públicos más grandes, como en el caso de una Asamblea Constituyente? Para evitar crear instancias que no sean simplemente otra forma de reunión sólo para las élites, la clave está en crear distintas instancias deliberativas. Un sistema deliberativo propiamente tal involucra múltiples espacios para la deliberación, como ejecutivos, legislaturas, foros de ciudadanos, medios, y reuniones informales. El carácter vinculante de estos espacios depende de la presión que ejercen los movimientos sociales sobre el Parlamento, los argumentos que los expertos presentan a los líderes políticos, los panelistas y argumentos que presentan los medios de comunicación teniendo en cuenta narraciones y la experiencia personal, entre otras instancias.

La introducción de elementos deliberativos a veces puede ralentizar la toma de decisiones, pero también puede generar soluciones inteligentes y sostenibles. Una mejora importante del sistema deliberativo implicaría mejorar los momentos y los sitios de escucha y reflexión e integrarlos en los procesos políticos que están actualmente abrumados por un exceso de expresividad [8]. Tales momentos pueden involucrar a un panel de ciudadanos seleccionados al azar para deliberar sobre una pregunta de referéndum y luego publicitar sus evaluaciones a favor y en contra de una medida. Asimismo, se podrían involucrar intercambios deliberativos más directos a través de cabildos ciudadanos o entre representantes y grupos de ciudadanos, algunos seleccionados al azar, iniciados por miembros independientes del Parlamento.

Los medios de comunicación juegan un papel importante en los sistemas deliberativos, a menudo amplificando la política poco cívica y la comunicación con rasgos patológicos. Sin embargo, el problema no son las redes sociales en sí, sino cómo se implementan y organizan. Es necesario implementar algoritmos que consideren a los medios de comunicación como una plataforma política y no meramente social. Sabemos que los ciudadanos deliberan mejor cuando el contexto es correcto.

Los medios de comunicación podrían incorporar un algoritmo que evaluara las fuentes de noticias por su confiabilidad, contrarrestando así la información errónea (o intencionadamente falsa, como los fake news)[9]. En Europa por ejemplo, el movimiento #Ichbinhier aplica estándares de argumentación y civilidad basados en evidencia.

Debido a que la importancia de los momentos deliberativos radica en lo que pueden hacer por el sistema en su conjunto, existe una necesidad apremiante de traerlos desde los márgenes y hacerlos una parte más familiar de la práctica política. Cuando estos procesos han llegado a las instituciones políticas, como en el caso de la Convención Constitucional y la Asamblea de Ciudadanos de Irlanda, ayudaron a que las interacciones en el Dáil (parlamento irlandés) fueran más deliberativas y menos demagógicas. Incluso si los momentos deliberativos son traídos desde los márgenes, es importante mantenerse alerta contra los incentivos para que los gobiernos los utilicen como cobertura mediática para esconder malas prácticas, o para que grupos de presión los subviertan y dejen de lado sus recomendaciones.

Un cambio deliberativo positivo más amplio puede ocurrir de varias maneras. El caso irlandés muestra que la confianza vacilante en el gobierno y la desafección pública pueden incentivar a los gobiernos a participar en las deliberaciones de los ciudadanos para legitimar el cambio de política. Alternativamente, las protestas masivas de la sociedad pueden inducir a los gobiernos a ofrecer diálogos ciudadanos, como en el caso del proyecto “Stuttgart 21” para reconstruir una estación de tren en la ciudad y a la posterior reforma que estipula a la deliberación ciudadana como obligatoria en el contexto de grandes proyectos de infraestructura. Los ejercicios locales que tienen el potencial de promover una amplia difusión de normas deliberativas, como respuesta a su incapacidad para superar los problemas sociales o hacer frente a los efectos negativos del desarrollo económico.

Es raro que el desarrollo deliberativo ocurra espontáneamente en tales casos. En este sentido, cobran importancia las voces ciudadanas auto-convocadas en cabildos abiertos y agrupadas en redes sociales. Las perspectivas de un despliegue positivo son buenas en la medida en que los académicos y personas que promueven la deliberación han establecido relaciones con líderes políticos y públicos, en oposición a la desesperación que puede provocar una crisis. La ciudadanía es bastante capaz de una sana deliberación. Pero la democratización deliberativa no sucederá sola: requiere de voluntad política, presión de los movimientos sociales, y de procesos institucionales y vinculantes.

Queda mucho por hacer para refinar los resultados de los estudios y traducirlos a la práctica política. Idealmente, la reconstrucción política debiera en sí misma ser deliberativa y democrática, involucrando a las ciencias sociales, ciudadanos y líderes competentes en una amplia renovación política.

Artículo original de John S. Dryzek y colegas. Publicado el 15 de marzo de 2019 en Science (Vol. 363, Núm. 6432).

Traducción y adaptación por Camila Mella (@camilamella_s)

Juan Diego Galaz (@jndgalaz).

 

[1] J.N.Druckman et al.,Am.Polit.Sci.Rev.107,57 (2013).

[2] C. H. Achen, L. Bartels, Democracy for Realists: Why Elections Do Not Produce Responsive Government (Princeton Univ. Press, 2016).

[3] J. Brennan, Against Democracy (Princeton Univ. Press, 2016).

[4] M.A.Neblo, K.M.Esterling, D.M.J.Lazer, Politics with the People: Building a Directly Representative Democracy (Cambridge Univ. Press, 2018).

[5] J.E.Ugarizza, D.Caluwaerts, Eds., Democratic Deliberation in Deeply Divided Societies: From Conflict to Common Ground (Palgrave Macmillan, 2014).

[6] M.Gerberetal., Br.J.Polit.Sci.48,1093(2018).

[7] OCDE, Chile, Scan Report on the Citizen Participation in the Constitutional Process OECD Public Governance Reviews 2017, disponible en http://www.oecd.org/gov/public-governance-review-chile-2017.pdf

[8] S. Ercan et al., Policy Polit. 47, 19 (2019).

[9] G. Pennycook, D. G. Rand, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 116, 2521 (2019).

Nazca, Antártica y Sudamérica: Un triángulo amoroso de placas tectónicas

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[avatar user=»Felipe Orellana» size=»original» align=»left» /]

Hace unos días junto a un amigo pensábamos cómo hacer más cercano el entendimiento de las placas tectónicas, lo que inició como algo técnico terminó en un “Test de Personalidad de Placas Tectónicas” ¿Lo pueden creer? Lo entretenido del ejercicio es que las placas sí tienen un carácter, geológico claro está.

La teoría de placas tectónicas es el paradigma fundamental de las Ciencias de la Tierra, nos permite comprender una cantidad abrumadora de fenómenos naturales previamente desconcertantes, como el origen y la distribución de los cordones montañosos, la ubicación de continentes, la ocurrencia de terremotos o simplemente la actividad volcánica.

Ya a principios del siglo XX se teorizaba respecto a los “movimientos de placas”, pero fue en 1964, que los geofísicos ingleses Frederick Vine y Drummond Matthews publicaron un artículo en la revista Nature titulado Magnetic anomalies over oceanic ridges’ en el cual reportaron mediciones de anomalías magnéticas en los fondos marinos de Islandia. Es decir, el paradigma actual de las geociencias – algo así como el modelo atómico para la Química o el modelo del ADN para la Biología – tiene apenas 55 años, el cual respalda casi en su totalidad los estudios de la geología contemporánea.

Pero ¿cómo se comportan las placas? ¿Estos límites/márgenes que existen entre las placas tectónicas tendrán diferencias entre sí? Y si son distintas ¿cómo reconocemos o evidenciamos esas diferencias?  Antes de seguir es bueno tener en mente algunos conceptos claves:

Margen divergente: en este caso, desde el contacto entre las placas, se “crea” corteza, siendo una fisura por donde se emite de forma constante material nuevo (roca). Un ejemplo de esto son las dorsales oceánicas (ej., la dorsal Chile, entre la placa de Nazca y Antártica). En este caso existe extensión entre ambas placas.

Margen convergente: característico de un margen de subducción, en el que una placa se “mete” debajo de otra existiendo compresión entre ambas. Hablamos de que se “pierde” la corteza, fundiéndose la capa más externa de la tierra subductada en el manto. Un ejemplo de este proceso es la conocida placa de Nazca, la que se ha introducido por debajo de la placa Sudamericana a lo largo de la historia geológica.

Fosa:  Estructura geológica formada por una zona alargada de la corteza terrestre o del fondo de los océanos hundida respecto a los bloques laterales (el hoyo entre la placa que se hunde y la que es subducida).

Por otro lado, es bueno recordar que los tiempos geológicos se mueven a otra escala, si pensáramos los eventos geológicos como una posta de 4 mil metros planos desde el origen de la tierra hasta el día de hoy, la existencia de los dinosaurios solo habría recorrido unos 164 metros (y los humanos modernos no alcanzamos a recorrer 2 centímetros).

Por ejemplo, el Cenozoico, también conocido como la era de los mamíferos, es algo “joven”, sin embargo, inició hace 65 millones de años. El Jurásico, Cretácico y Triásico pertenecen a la Era Mesozoica, iniciando hace unos 252 millones de años, siendo algo “viejo” el Paleozoico que inició hace unos 541 millones de años (véase la tabla cronoestratigráfica).

Con el fin de comprender el funcionamiento de las placas hablaremos estrictamente del margen chileno, en el cual se ejemplifican muy bien estas características (por ende, sus personalidades), notando los distintos temperamentos que tienen las 3 placas que se encuentran en el Pacífico.

Así como existe un punto triple geográfico, alojado en el norte donde convergen los Estados de Chile, Perú y Bolivia, las placas Sudamericana, Antártica y Nazca también comparten en la península de Taitao, Región de Aysén, un punto triple tectónico. Ahí la placa de Nazca se desliza por debajo de la placa Continental estableciéndose un margen convergente, mientras que entre Nazca y Antártica podemos observar lo que se conoce como la dorsal Chile, un margen divergente.

La Placa Sudamericana limita con la placa del Caribe, Norteamericana, Antártica, Nazca y Africana. Como todas las placas se encuentra en constante movimiento, sin embargo, el continente sólo recibe subducción por el oeste tanto de la Placa de Nazca como de Antártica. Al existir subducción, la Placa de Nazca propicia la formación del cinturón de fuego del pacífico, y al introducirse por debajo de la Placa Continental le inyecta agua y corteza oceánica lo que a grandes presiones y temperaturas se funde formando actividad magmática, la cual se manifiesta en el volcanismo (ósea Nazca literalmente desespera a ratos a la placa Sudamericana).

La Placa de Nazca limita con la placa Sudamericana, Antártica, Pacífico Oriental, Cocos y subduce, es decir, se hunde por debajo de la placa Sudamericana, entre 6 a 8 cm/año desde hace unos 25 millones de años [4]. Este esfuerzo es más o menos constante a lo largo del margen chileno, siendo el ángulo aproximado con el que la placa se introduce por debajo del continente entre 20 a 30 grados, salvo a la altura de la isla Juan Fernández – 33°S – donde la subducción es plana, razón por la cual difícilmente encontraremos volcanismo activo en esas latitudes [2].

Al norte de los 33°S la subducción es más “hambrienta” y no permite la acumulación de sedimentos, dicho en técnico la tasa de subducción es más rápida que la tasa de sedimentación (cantidad de sedimentos que se acumulan dentro de la fosa). De hecho, la famosa fosa de Atacama es, en parte, consecuencia de esto, siendo literalmente un hoyo en las costas del norte [3].

Al sur de los 33°S la subducción es más recatada (podríamos decir que está a dieta) facilitando la acumulación de sedimentos [4]. Como además la Placa de Nazca está presionando hacia el continente, se forma un margen acumulativo y/o acrecionario, esto es que los sedimentos se acumulan en el hoyo y además se comprimen. Esta no es la única variable que propicia esto, por ejemplo, otro factor importante es la edad de la placa. Desde la península del Taitao hacia el norte la placa es cada vez más vieja, mientras más “adulta” la placa más fría está, por lo tanto, se encuentra más pesada y se hunde más, facilitando que los sedimentos entren a mayor profundidad [1].  

La Placa Antártica limita con la Placa de Nazca, Sudamericana, Africana, Australiana, Scotia (Placa presente en la punta del extremo Sur de Chile) y Pacífico. Subduce aproximadamente 2 cm/año desde hace unos 25 millones de años a la placa Sudamericana [4].

La dorsal Chile vendría siendo el margen divergente entre Antártica y Nazca, este margen divergente se encuentra con el margen de subducción hace 14 millones de años lo que hoy conocemos como el Triple punto “tectónico”[4]. Muy similar a lo que ocurre al sur de los 33°S con la Placa de Nazca, la Placa Antártica al sur del punto triple también fomenta la acreción o acumulación de sedimentos.

En síntesis, en nuestro país existe una diversidad tectónica reflejada en estas tres placas, y ha dejado a lo largo de nuestra historia diversos terremotos y erupciones volcánicas que desde la presencia de la humanidad en nuestras tierras nos han acompañado. Por lo mismo, en lugar de buscar predecir cuándo existirá un nuevo “choque” de personalidades entre ellas, es mejor estar alertas y ser capaces de convivir y minimizar los impactos a estos – intensos – cambios de humor.

¿Hiciste el test al comienzo de la columna? ¿Qué tipo de placa crees que eres?

Referencias:

[1] Peña et al. (2018) en preparación.

[2] Maksymowicz (2015). The geometry of the Chilean continental wedge: Tectonic segmentation of subduction processes off Chile, Tectonophysics 659, 183-196.

[3] Contreras-Reyes et al. (2015). Structure and tectonics of the central Chilean margin (31°–33° S): Implications for subduction erosion and shallow crustal seismicity Geophysical Journal International 203 (2), 776-791.

[4] Somoza et al. (2005). Convergencia en el margen occidental de América del Sur durante el Cenozoico: subducción de las placas de Nazca, Farallón y Aluk Rev. Asoc. Geol. Argent. v.60 n.4 Buenos Aires oct./dic. 2005.

¿Afecta el cambio climático a la calidad del vino chileno?

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el cambio climático a la calidad del vino chileno

Siempre que hablamos de íconos emblemáticos que nos destacan como país y sin duda pensamos en el vino. Chile es un importante productor de vino en el mundo y se encuentra en una posición privilegiada por su diversidad de climas y suelos. El cambio climático, sin embargo, no ha hecho una excepción con la industria vitivinícola chilena y su impacto hoy genera grandes desafíos para los productores.

A nivel mundial, la escasez en lluvias y las alzas en la temperatura han impactado grandes regiones vitivinícolas como Australia, que se ha visto afectada su producción por los cambios en la velocidad de maduración de sus uvas y, por consiguiente, en los niveles de acidez y azúcares, adelantando la cosecha y afectando la logística e infraestructura.

En Sudáfrica, las dos principales regiones productoras de uva (Cabo norte y occidental), en tanto, ya han experimentado un aumento gradual de las temperaturas y una disminución de las precipitaciones, causando daños por quemaduras solares, heladas y granizo, aumento de plagas, enfermedades y estrés en las plantas. Todas estas condiciones afectan el desarrollo y el rendimiento de las vides, lo que, a su vez, afecta el color, la consistencia y el sabor del vino.

El caso de Chile, todas cifras que solo hablan de la importancia a nivel de la economía nacional, de la industria vitivinícola en el país. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) publicó en diciembre el Catastro Vitícola Nacional 2021, que indica que la superficie de vides para vinificación alcanzó 130.086,17 hectáreas. De ellas, el 73,8% del viñedo corresponde a cepajes tintos, y 26,2% a cepajes blancos, representados mayoritariamente por la cepa cabernet Sauvignon. Mientras que el informe de Existencias de Vino, de la misma entidad, publica que los volúmenes de vinos presentes en bodega al 31 de diciembre de 2022 ¬–excluido el vino para pisco–, aumentaron en un 9,7%, alcanzando los 1.416.554 millones de litros respecto al año anterior.

¿Entonces impactará el cambio climático al vino chileno?

Todo indica que sí. Chile ha experimentado un aumento en la temperatura, en conjunto con la disminución en la cantidad de precipitaciones en algunas regiones vinícolas, lo que ha provocado temporadas largas de sequías. Los productores, actualmente, están utilizando técnicas de riego para mantener sus viñedos con suficiente humedad, pero el aumento en los costos de agua y energía, está impactando negativamente en su rentabilidad.

Entre los efectos que se pueden encontrar está una mayor salinidad en el agua, generando problemas de crecimiento en los viñedos y en las posteriores características organolépticas – percibidas por nuestros sentidos, y representadas, por ejemplo, por el color, la fragancia y el sabor, que activan respectivamente la vista, el olfato y el gusto – de los vinos.

Por otro lado, la variabilidad climática puede tener efectos perjudiciales en la producción de alimentos y bebidas. Durante la última Expo Chile Agrícola (octubre 2022), expertos señalaron que el cambio climático modificará los años de trabajo en los cultivos y viñedos chilenos, lo que puede propiciar un vino con más alcohol, acidez y menor color, disminuyendo por lo tanto su calidad.

La Universidad de California – Davis, en tanto, al encontrar una relación directa entre la sequía, la salinidad del suelo y la salinidad del agua, ha propuesto elevar los niveles de muestreo para mantener un control permanente de los posibles cambios en la producción que este desafío climático entrega.

Una de las formas de anticipar el avance de estos eventos, es ir estudiando el manejo de los viñedos, como la época de poda y maduración de la uva, e incluso comenzar a buscar zonas geográficas más frescas, en vías de un menor riego. “Los vinos se están moviendo hacia el sur, bien al sur. Por ejemplo, en la región de Los Ríos o incluso en Chiloé se está tratando de hacer vino, como una forma de anticipar el cambio que viene”, comenta Alejandro Cáceres, enólogo y académico de la PUCV.

La producción de vino a lo largo de su historia ha presentado capacidad de adaptación permanente a los constantes cambios. Por ejemplo, que los productores de vino esten utilizando técnicas de irrigación más eficientes y resistentes a la sequía, plantando variedades de uva más resistentes al calor y a la sequía, y ajustando las prácticas de cultivo para mejorar la resistencia de las vides a los fenómenos climáticos extremos.

También se están utilizando tecnologías para monitorear y predecir el clima y las condiciones del suelo, lo que ayuda a los productores a tomar decisiones informadas sobre cuándo regar, fertilizar y cosechar las uvas. Además, se están implementando prácticas de viticultura sostenible para reducir la huella de carbono de la producción de vino y minimizar el impacto del cambio climático en las regiones vinícolas.

Es importante cuidar la sostenibilidad de este emblema chileno, considerado además, uno de los más exitosos en los productos de exportación del país. De acuerdo a la Oficina de y Políticas Agrarias, (Odepa), de enero a marzo de 2023, las exportaciones totales de vino alcanzaron a 170,1 millones de litros, por un total de USD 359, 6% millones FOB. Por lo tanto, hablamos de una industria que debe trabajar para adaptarse a los cambios climáticos que están sucediendo y lo que están por suceder.

Concientizar sobre el impacto del cambio climático es una tarea de todos en Chile y, para la industria vitivinícola no solo mitigar los efectos y adaptarse a un clima que cambia, sino también acompañar estos cambios con prácticas agrícolas más amigables con el medio ambiente. Se trata de desafíos y oportunidades para mantener la gran calidad de vino por el cual nos destacamos en el país y en el mundo.

*Por Emerson Andrés Núñez Ferrada,
Doctorante de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal UC

*Columna de opinión desarrollada en el marco del curso «Comunicación de la Ciencia» impartido por la Dirección de Investigación y Postgrado.

Vuelve el ciclo de charlas “Acercándonos a la Ciencia”

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El miércoles 4 de mayo, a partir de las 19:00 horas, comienza la nueva versión del ciclo de charlas científicas «Acercándonos a la ciencia».

Nos volvemos a reencontrar en la 4ta versión de este evento gratuito y para toda la comunidad en pleno corazón de Santiago.

Durante el mes de mayo destacamos la charla del Dra. Ariel Norambuena, seguido del divulgador nacional Gabriel León y la Dra. Rafaela Retamal. El cierre a la jornada 2022 estará a cargo del Dr. Gonzalo Gutiérrez.

No te olvides de revisar nuestras redes sociales y compartir con #AcercandonosalaCiencia2022

Desafíos Pendientes en el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

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Hace dos años, en este misma fecha, me preguntaba con mucha desazón qué historias les contaríamos a las niñas que querrían estudiar ciencias, tras una deplorable presentación de la Hoja de Ruta para la Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, realizada por el MINCTCI tres semanas antes de que se celebrara el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Les invitaba en esa columna a prestar atención a la deserción de mujeres en la carrera científica, producto de la violencia machista y patriarcal de la academia nacional y de las fallas que seguía teniendo el sistema: como financiar la investigación de acosadores y abusadores sexuales, entre otras.[1]

El año pasado, con más esperanza, les contábamos aquí en Chilecientífico, sobre la urgencia de contar con una legislación que prohibiera y sancionara el acoso sexual en los espacios universitarios, porque allí es donde se forman las personas que hacen investigación en Chile.[2]

Hoy, que se celebra por séptima año consecutivo el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, podemos decirles con plena alegría que contamos ya en Chile con la Ley Nº21369 que tipifica el acoso sexual y la violencia de género y les da plazo hasta septiembre de 2022 a todas las instituciones de educación superior para implementar políticas integrales orientadas a prevenir, investigar, sancionar y erradicar el acoso sexual, la violencia y la discriminación de género de estos espacios, como también proteger y reparar a las víctimas.[3] Todo ello gracias al arduo e incansable trabajo de la Asociación Red de Investigadoras,  entre muchas otras organizaciones feministas que han luchado y siguen luchando por erradicar la violencia machista de los espacios de formación superior.[4]

No obstante, aún quedan temas pendientes para que podamos trabajar seguras y que son desafíos que deberá afrontar con altura de miras el nuevo gobierno, que se ha comprometido en erradicar la violencia machista y reducir las brechas de género.

Por ejemplo, aún no se logra igualdad salarial entre hombres y mujeres en las universidades del CRUCH, ni qué hablar de las privadas fuera del CRUCH. Todavía se financia investigación con fondos ANID liderada o compuesta por equipos de investigación de acosadores y abusadores sexuales. Además, las universidades no se preocupan de revisar los antecedentes de las personas que contratan o promueven a cargos directivos, sin importarles que estos cuenten con denuncias por Violencia Intrafamiliar o Abuso Sexual. Y no hay que dejar de mencionar que aún se mide la productividad de hombres y mujeres con la misma vara, pese a que es sabido que debemos cumplir con tareas de cuidado en esta sociedad y eso repercute en nuestra productividad y salud mental.[5] Sin fuertes políticas afirmativas tempranas que garanticen una justa medición de nuestra productividad, no podemos ni siquiera competir contra los hombres, pues debemos trabajar el triple para lograrlo.[6] 

Se hace urgente que en ciencia y en todas las áreas del conocimiento el nuevo MINCTCI y el nuevo MINEDUC tomen en serio la reducción de brechas y violencia machista en los espacios de generación de conocimiento nuevo, con políticas afirmativas fuertes que permitan que las niñas y mujeres desplieguen todo su potencial en las diferentes áreas del saber, pues ya hemos dejado en claro que la diversidad es positiva y nos permite generar más y mejor conocimiento, como también hemos gritado fuerte y claro que: nunca más sin nosotras!  


[1] https://chilecientifico.com/otra-historia-sobre-mujeres-en-ciencias/

[2] https://chilecientifico.com/por-seguridad-justicia-y-equidad-para-las-mujeres-en-ciencia/

[3] https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1165023

[4] https://chilecientifico.com/nueva-ley-para-erradicar-la-violencia-de-genero-en-la-educacion-superior/

[5] https://chilecientifico.com/madres-investigadoras/

[6] Xie, Y. y K.A. Shaumen (1998), “Sex Differences in Research Productivity: New Evidence About an Old Puzzle”, American Sociological Review, 63 (6):847-870.

Imagen Gentileza; El Mostrador

“Hace falta integrar experiencias de mujeres microempresarias en diseño de políticas gubernamentales”

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PAULINA SANTANDER experiencias de mujeres microempresarias en diseño de políticas gubernamentales

Paulina Santander Astorga, Dra. en Psicología.

Ha estrechado lazos entre la Psicología, Economía y Negocios, con un enfoque de género relevando la importancia del emprendimiento femenino. Un entorno que según indica ha sido fuertemente impactado por la pandemia por COVID-19: “Las mujeres con un mayor acceso económico y conocimiento en el mundo digitalizado, enfrentaron de mejor manera esta crisis, a diferencia de las mujeres más pobres y en un contexto precarizado. Gran parte de ellas quebraron y no pudieron seguir”, advierte.

Desde Valparaíso, la Psicóloga y docente del Departamento de Industrias de la Universidad Técnica Federico Santa María, Paulina Santander Astorga, es invitada a evocar los recuerdos de su infancia. Aquella marcada por la presencia de su madre peluquera y emprendedora. De conversaciones cotidianas con sus tías, primas y hermana. Como hija mayor, afirma que siempre estuvo atenta a su entorno: «Aprender a escuchar, hacerme preguntas y estar siempre atenta a las de mi familia, me ayudó mucho en lo que hago hoy en día», dice.

  • ¿Cómo surgió la vocación y la conexión con la Psicología?

Vengo de una familia donde mi mamá tiene una fuerte vocación por lo social y lo público. Crecí en un sistema donde lo normal era estar atenta a lo que le ocurrían a los demás, y a nuestro entorno. Eso fue el punto de partida, sumado a mi gusto por estudiar y leer mucho. Incluso cuando estaba en cuarto medio ya quería estudiar Psicología. Pensaba que era juntarse a hacer terapia y sólo eso, pero cuando entré a la carrera me di cuenta que se trataba de algo súper diferente…

  • ¿Qué tan diferente?

Entendí, tiempo después, que la carrera era también un proceso… y como tengo una alta capacidad para adaptarme a cosas diversas, las enfrenté…Así fue como llegué a Psicología. Fue algo fortuito, y creo que instintivo, aunque más bien creo que fue mi vocación, lo que me llevó a abrirme a nuevos temas.

  • ¿Y en qué momento la Psicología se conecta con la Economía y Negocios?

Esto se remonta cuando estaba terminado de estudiar. Estaba cursando el cuarto año de la carrera y encontré un aviso de trabajo donde necesitaban personas para hacer entrevistas. Como yo me consideraba buena para eso, fui a la Universidad Federico Santa María para realizar el trabajo. Me fue súper bien y supe que la información era para investigaciones de mercado…

Ahí vi una posibilidad de trabajo cercana a mis gustos, y comencé a trabajar como apoyo en proyectos de investigación de mercado.

A la buena racha de Paulina, le siguió una oferta para realizar su práctica profesional en el Departamento de Industria de la Universidad Técnica Federico Santa María, posibilidad que ella aceptó:

“Sin embargo, comencé a incomodarme con esas investigaciones, ya que me preguntaba de qué servía tener toda esa información, si la ocupaban solo como datos en aplicaciones específicas y quedaban almacenadas solo como eso…como datos. A partir de esa reflexión, cambié el curso de mi carrera y comencé a desarrollar una línea de investigación más ligada al emprendimiento”.

  • ¿Por qué es relevante observar el emprendimiento con una perspectiva de género?

Las experiencias de las mujeres son totalmente diferentes a de los hombres, principalmente porque ellas tienen que hacer más cosas, más responsabilidades, y porque también hay otros contextos. En medio de esto, comencé a formarme con estudios de postgrado para fortalecer mi actividad de investigación con un enfoque de género. No es posible entender el emprendimiento, en particular, las mujeres, si no conocemos quienes están detrás de ellas y su contexto. Sus historias, clase social y preocupaciones. Fue ahí cuando comencé a trabajar en estos temas con grupos de Playa Ancha y Viña del Mar… Entendí que la mirada economicista del fenómeno del emprendimiento era un poco tuerta.

  • ¿En qué ámbitos es posible observar esta mirada economicista del emprendimiento?

Esto se vio evidenciado fuertemente durante esta pandemia por COVID-19. La crisis nos afectó a todos, y en el mundo del emprendimiento claramente tuvo un impacto, aunque con matices. Por ejemplo, las mujeres con un mayor acceso económico y conocimiento en el mundo digitalizado, enfrentaron de mejor manera esta crisis, a diferencia de las mujeres más pobres y en entornos precarizados». Gran parte de ellas quebraron y no pudieron seguir.

  • Diferentes impactos, dependiendo de los contextos…

Con esto quiero decir que, cuando se habla de mujeres microempresarias, no hay un perfil, por eso yo no creo en esas investigaciones que buscan una fórmula: Que tienen que ser mujeres empoderadas, mujeres resilientes, que tienen que ser mujeres como “super mamás”. Eso no sirve, porque las mujeres somos diversas. Las personas tenemos contextos distintos, y eso mismo pasa con las mujeres que emprenden, sobre todo con las microempresarias, que tienen un perfil súper heterogéneo. Por eso creo que la visión gubernamental que se tiene del microemprendimiento en la mujer está completamente alejada de la realidad. Porque no somos todas iguales y porque no hay una fórmula de cómo serlo.

  • ¿Chile posee condiciones adecuadas para el emprendimiento femenino?

Una mujer debe ser super valiente para emprender, porque es un camino bien difícil. También hay que reconocer que ese camino no es igual para todas. En algunos casos puede permanecer, y en otros casos no, ya que es un rubro inestable. Por ello, si una mujer decide ser emprendedora, mi opinión va a variar dependiendo de la condición de esta mujer emprendedora. Por ejemplo, si se tienen muchas redes yo le diría: “que te vaya súper bien”, pero si tenemos a una mujer sin redes, yo le recomendaría que ojalá pudiera buscar a algún grupo en el cual integrarse y colaborar.

  • ¿Para igualar competencias?

Claro, y porque pienso que, a diferencia de los elementos competitivos, más individuales -y que no digo que sean malos- que tradicionalmente se observan en los emprendimientos masculinos, en muchos emprendimientos de mujeres se funciona súper bien en torno a la colaboración. Y me refiero a la colaboración, en el sentido de compartir proveedores, hacer ventas conjuntas y trabajar en comunidad.

Recordando a su natal San Antonio y los desafíos que ha observado desde su rol como investigadora y docente, Paulina Santander Astorga nos advierte que considera el emprendimiento como una actividad con luces y sombras: “No es una actividad destinada al éxito, como parece de repente”, afirma. De ahí la importancia de su estudio con un enfoque diverso e interdisciplinario, reitera.

Autores:

Por: Alejandra Ishiki, Christobal Engelbreit y Nicolás Zamorano

Estudiantes de pregrado Universidad Andrés Bello.

Edición periodística: Teresa Vernal y Nadia Politis

*Entrevista realizada en el marco del proyecto de colaboración «Más mujeres en Ciencia», de la Universidad Andrés Bello y la SEREMI de Ciencia Macrozona Centro, perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación del Gobierno de Chile, con el objetivo de incentivar a estudiantes universitarios de pregrado a desarrollar Comunicación Pública de la Ciencia.

«Probablemente falta en Chile, en los grandes medios, referentes femeninos que se dediquen a la ciencia»

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Carla Taramasco, Doctora en Sistemas Complejos.

Carla Taramasco, Doctora en Sistemas Complejos.

Investigadora de la Facultad de Ingeniería Informática de la Universidad de Valparaíso, e impulsora del Registro Nacional del Cáncer y el Registro Nacional de Enfermedades Obligatorias. Carla Taramasco nació en Valparaíso y egresó como Ingeniera Informática Aplicada, sin embargo, realizó su formación en Europa, obteniendo un Magíster en Ciencias Cognitivas, en la Ecole Normale Supérieure, en 2006 en Francia, y después un Doctorado en Sistemas Complejos, en la Ecole Polytechnique, también en el país galo en 2011.

En la actualidad, Carla se dedica a la aplicación de nuevas tecnologías al servicio de la salud, como, por ejemplo, la optimización del uso de camas en los hospitales a través de la Inteligencia Artificial, llegando incluso a realizar en 2018 una fase piloto en el Hospital regional de Copiapó. De este modo, aquella experiencia permitió que en pandemia el “Sistema de gestión inteligente de camas” contribuyera a una optimización de los recursos, derivando en el bienestar de los pacientes: “Permitió entre un 30% y 40% de reducción de tiempo de estadía de pacientes dados de alta. Lo que facilitó finalmente el uso correcto de la cama”, sostiene.

  • ¿Cómo se unen la Tecnología y la Salud en tu trayectoria profesional?

Es que conocí a un profesor que es Médico y Matemático, y que trabaja realizando modelamiento de las enfermedades. Es decir, realizando proyecciones, estadísticas, analizando patrones de comportamiento. Ahí nació mi estudio vinculado a las enfermedades transmisibles, para luego derivar en las enfermedades crónicas. De este modo nació la compresión y modelamiento de la “propagación”. Desde esa arista también he estudiado la Obesidad, o la Anorexia. Fue así, como empecé a trabajar en temas vinculados a la salud y participar del desarrollo de la eHealth, o e-Salud, entendiéndola como el uso de las tecnologías aplicadas a la salud.

  • Llegando a la creación de RAVENO, el software de Registro de Alerta y Vigilancia de Enfermedades de Notificación Obligatoria (ENO)

Trabajé primero con modelos, simulaciones, y después, fui a buscar datos para poder comprender esos modelos y poder ajustarlos a la realidad. Pero como no existían esos datos, me empecé a especializar en la construcción del registro que permitan tener datos, es por eso que trabajo en varios sistemas de registros. Por ejemplo, del Cáncer o en el Enfermedades de Notificación Obligatoria (ENO). Y la mejor manera de obtener esos datos es, a través de los sensores. Ahí empecé a trabajar distintos temas de la información en salud, pacientes con monitoreo remoto como adultos mayores en su domicilio o sistemas de gestión de la optimización de los recursos dentro de los hospitales. De esta manera fui avanzando en cómo la informática y desarrollo de la tecnología ayuda en el desarrollo de la salud.

La Doctora en Sistemas Complejos Carla Taramasco, ha sido asesora en tecnologías de la información y la comunicación (TICs) en el Servicio Salud de Viña del Mar. También ha sido asesora en el diseño de plataformas de registro oncológico clínico, e investigadora principal en más de una decena de proyectos de investigación. Dirige a casi una veintena de estudiantes e investigadores en el Laboratorio de innovación y Tecnología (LABITEC), de la Universidad de Valparaíso y aboga por la visibilidad y el incremento de la participación de mujeres en Ciencia. Una tarea que a su juicio aún requiere un impulso.

  • En el año 2020 sólo un 28% de los estudiantes que ingresaron a una carrera de ingeniería en la Universidad de Valparaíso fueron mujeres ¿De qué forma se podrían contrarrestar los números?

Como académica de la Facultad de Ingeniería Civil Informática puedo decir que hemos tenido pocas mujeres, y creo que es porque tenemos poca cercanía en la educación básica y media sobre las posibilidades que entrega este tipo de carrera. Cuando uno está en educación básica y media, las carreras que más se comentan son las clásicas, como Derecho y Medicina. La Ingeniería Informática, llega a mostrarse poco.

  • ¿Y qué aspectos destacarías de la Ingeniería Informática?

Yo creo que la ventaja que ofrece la Ingeniería Informática es que permite hacer muchísimas cosas. Desde hacer sensores, analizar datos, realizar modelos, construir flujos y hacer sistemas… un montón de cosas. Y creo que no hemos logrado comunicar a las jóvenes esas posibilidades. Probablemente falta en Chile, en los grandes medios, referentes femeninos que se dediquen a la ciencia. Por lo general son hombres y, quizás, no se sienten representadas con eso. Eso impacta. Si solo vemos que son destacados los hombres, pues se imagina que esta debe ser una carrera solo hombres.

  • ¿Y cómo modificar este imaginario?

Creo que hay dos soluciones: La responsabilidad de demostrar a los propios niños y niñas la academia desde pequeños, y mostrarles, todas las posibilidades que tiene la carrera. Y segundo, ver cómo comunicar de manera eficiente, los avances que han desarrollado e impulsado mujeres en nuestra sociedad.

Autores:

Por: Esteban Azúa, Joaquín Argel, y Christopher Cruz

Estudiantes de pregrado Universidad Andrés Bello.

Edición periodística: Teresa Vernal y Nadia Politis

*Entrevista realizada en el marco del proyecto de colaboración «Más mujeres en Ciencia», de la Universidad Andrés Bello y la SEREMI de Ciencia Macrozona Centro, perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación del Gobierno de Chile, con el objetivo de incentivar a estudiantes universitarios de pregrado a desarrollar Comunicación Pública de la Ciencia.

Fotografía: Gentileza Matías Salazar/Prensa UV.

¿Naturalmente vulnerables o artificialmente prejuiciosos?

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El razonamiento lógico y pensamiento crítico en los seres humanos y las fake news.

El razonamiento lógico y pensamiento crítico en los seres humanos y las fake news

En más de una ocasión en nuestras vidas, y por diversas razones, nos hemos sentido vulnerables emocionalmente. El mirar al futuro, rodeado de incertezas, nos pone en una posición de incomodidad mezclada con miedo e inseguridad. Buscamos respuestas en diversas fuentes, y estrategias para hacer frente a lo que nos acongoja o preocupa.

Es debido a esto que muchos y muchas caemos como presa fácil ante respuestas rápidas, a veces mágicas y convenientes ―extrañamente convenientes, para ser verdad. Cómo olvidar los tés mágicos que queman grasa, el pastor que hacía llover oro, o la pulsera mágica de los 11 poderes [1]. (Si naciste después de 1992, seguramente no tienes idea de lo que hablo. Recojo mi carnet y prosigo).

En el pasado se responsabilizaba a los dioses por la falta o exceso de lluvias o cosechas, por las cabezas de ganado perdidas, o por los humanos muertos por montón debido a enfermedades infectocontagiosas [2].

Podríamos decir que gran parte de estas respuestas se alimentaban de la ignorancia, la doctrina religiosa imperante de la época y el desconocimiento de aspectos básicos de leyes naturales y ciencia en general.

Sin embargo, a pesar de que podemos afirmar con seguridad que con el paso del tiempo el conocimiento científico se ha profundizado y diversificado, las creencias o explicaciones sin sustento abundan. Y no solo eso, en los últimos años hemos sido testigo del aumento sostenido del esparcimiento de mentiras a través las redes sociales [3], tal como los virus se replican en sus hospederos una vez han logrado la infección.

Teniendo en cuenta que la población actual tiene más acceso a la información que las anteriores, ¿por qué el fenómeno de las fake news parece ser aún mayor que antes? Hay varios componentes a considerar, tanto de la información en sí como de nosotros como sujetos que la reciben.

¿Cómo explicamos este mayor aumento en la creencia de noticias falsas?

1. Si bien hay mayor acceso a la información, ésta no siempre es de calidad, por lo cual―y en conjunto a las diferencias en nuestra formación y educación―se hace complejo distinguir entre fuentes confiables o no, cuando de analizar la información que contienen se trata.

2. No solo basta acceder a ella, sino ser capaz de entenderla, analizarla por partes también como un todo y luego extrapolarla y relacionarla con otros contextos.

3. Dado que el acceso a internet es cada vez más amplio, cualquiera puede subir información sin necesidad alguna de entregar sus referencias o comprobar su veracidad.

4. El tiempo que toma el compartir la información es mucho menor que el tiempo que toma corroborarla.

5. Muchas y muchos todavía confunden opiniones con hechos, por lo cual se asumen opiniones como verdades que no se pueden corroborar contrastándolas con evidencia o contra argumentar.

6. Somos prejuiciosos―querámoslo o no―y susceptibles a los contextos sociales en los que estamos inmersos.

7. Ligado al punto anterior, nos basamos en nuestras experiencias previas asociadas al tema para darle sentido o razón a la información que recibimos (no será la misma recepción y percepción de una noticia que puede tener contenido en relación con un grupo de personas en particular si alguna vez tuviste un encuentro positivo o negativo importante con un integrante de dicho grupo).

8. Tenemos una tendencia como seres humanos a llenar, muchas veces de forma inconsciente, a llenar vacíos para hacer razonable un discurso o comentario con facilidad para defender una posición sobre todo si la información que recibimos va en la misma línea de nuestro pensamiento, por lo que no somos muy estrictos con la información que llena dichos vacíos (esto se le conoce como sesgo confirmatorio). Además, solemos rodearnos de personas que piensan como nosotros, lo que lleva al efecto del falso consenso [4].

9. Algunas personas difunden deliberadamente mentiras con el fin de obtener algún beneficio o simplemente implantar una idea que luego crece, se arraiga y es difícil cortar.

10. A veces puede estar presente el efecto Dunning-Kruger en las personas que difunden fake news. Este sesgo cognitivo consiste en que las personas sobre estiman sus conocimientos, por lo cual creen erróneamente que “saben más” de lo que saben realmente [5]. Esto conlleva a que se hagan afirmaciones falsas o explicaciones simplistas sobre hechos o eventos complejos dando el pie para la aparición de “sabios o iluminados” que defienden una idea (y/o producto) mediante el uso del famoso cherry picking [6].

11. Muchas veces la creencia en fake news va de la mano con el fenómeno de la disonancia cognitiva. Este concepto hace alusión a un fuerte conflicto interno cuando una persona se enfrenta a una creencia o idea arraigada contra otra idea que va en sentido opuesto. Este conflicto puede llevar a un cambio de conducta asociada a la nueva evidencia o a la defensa férrea (incluso sin sentido) de la creencia anterior (pudiendo llevar al autoengaño) [7].

El efecto Dunning-Kruger (relación entre estupidez y vanidad) -  Interoperabilidad en Salud - Foro Salud Digital
El efecto Dunning-Kruger. (Autor:Alejandro Mauro).

En resumen, podríamos decir que tenemos una tendencia natural para creer información falsa como consecuencia de nuestra inteligencia o híper-racionalidad. Buscamos constantemente respuestas que tengan un orden o sentido lógico, por lo cual, cuando a veces las respuestas son producto del azar o mucho más complejas de lo que podemos tolerar, no nos hace sentido, y terminamos “viendo” orden (o lógica) donde no la hay.

En este último punto me voy a detener en los aspectos neurobiológicos de este “poder/maldición“ mental. El esfuerzo cognitivo y el tiempo que se requiere para analizar la información que se recibe es mucho mayor que el requerido simplemente para leerla y compartirla y, si a eso le sumamos la falta de tiempo y lo agitado del día a día, se vuelve una tarea casi imposible.

En cuanto a los sustratos neurobiológicos, hay partes especializadas que se comunican entre sí para el desarrollo y ejecución de habilidades cognitivas complejas, tales como como el razonamiento lógico, la toma de decisiones y la atención.

En particular, la corteza prefrontal se ha relacionado a la toma de decisiones y procesos mentales asociados a ellas [8,9,10]; además, a diferencia de otras áreas del cerebro, es una de las que más tarda en madurar.

En el último tiempo han surgido estudios que intentan explicar la relación del cerebro y la desinformación. Por ejemplo, se ha observado el rol de la corteza prefrontal y el uso de decisiones subóptimas (no eficientes) guiadas por modelos falsos de procesos azarosos, es decir, como la corteza prefrontal participa en la formulación de respuestas que parecen lógicas para explicar el azar, sobre todo cuando esa estrategia requiere un alto esfuerzo cognitivo [11].

Por otro lado, cuando individuos detectan violaciones en patrones detectados, hay una mayor activación en su corteza prefrontal y esta activación es variable entre sujetos [10].

También quisiera destacar que hay componentes de la personalidad que explicarían porque algunas personas son más propensas a creer en fake news que otras [12], como también se ha sugerido que personas con mayor coeficiente intelectual suelen caer más fácil en la desinformación [13], aunque otros afirman lo contrario.

Ya que nadie está realmente protegido de la desinformación, se vuelve crucial el promover el pensamiento crítico como una vacuna en contra la desinformación a la que hacemos frente día a día [14,15].

Noticias falsas en la política chilena

Quisiera poner un ejemplo puntual. El día 26 de noviembre de 2021, un diputado de nuestro país escribió un twitter afirmando que la presidenta de la Convención Constitucional, la Dra. Elisa Loncón, era la protagonista de una vergonzosa performance en la piscina de un hotel del sur de Chile [16]. El “argumento” para sostener dicha premisa (que ya resultaba difícil de creer) era “no hay como desmentirlo”. Pues bien, quedémonos aquí un momento.

Debemos asumir que el hecho acusado por el diputado no puede ser cierto y falso a la vez. Esto nos limita entonces a solo dos posibles resultados: lo que dice es verdad o es mentira. La magnitud o probabilidad de la verdad es la misma que de la mentira, por lo cual, ambas tienen la misma relevancia y “peso” a la hora de analizar la acusación (prejuicios quedan fuera del análisis).

Si yo no tengo la evidencia suficiente para afirmar con total certeza que lo que digo es verdadero no puedo asumir entonces que es falso y tampoco viceversa. ¿Por qué? Porque para que algo sea 100% verdadero al mismo tiempo debe ser 0% falso, y si algo es falso no puede ser verdadero. Si algo no puede ser desmentido, tampoco puede ser afirmado, porque para que sea afirmado, tengo que estar 100% segura que tengo la evidencia suficiente para desmentirlo.

Creo que dado los tiempos que estamos viviendo, y para evitar que suceda lo que pasó en EEUU con QAnon [17] ―incluyendo una campaña presidencial sustentada en fake news [18] ― sería bueno que de vez en cuando usemos el razonamiento lógico y el pensamiento crítico para evitar creer en mentiras, darles la posibilidad de diseminarse y de que se impregnen en la sociedad, pues dividen, hacen daño y tiene alto poder destructivo ―incluso con consecuencias fatales [19]. Y no esperemos menos de nuestras autoridades.

Referencias

[1] https://www.chilevision.cl/matinal/entretencion/omar-garate-su-nueva-vida-tras-la-pulsera-de-11-poderes

[2] https://www.sciencenews.org/article/rise-human-civilization-tied-belief-punitive-gods

[3] doi 10.1126/science.aap9559

[4] doi 10.1016/0022-1031(77)90049-X

[5] https://www.psychologytoday.com/us/basics/dunning-kruger-effect

[6] https://www.mcgill.ca/oss/article/covid-19-general-science/cherry-picking-era-covid-19

[7] https://psicologiaymente.com/psicologia/disonancia-cognitiva-teoria-autoengano

[8] doi 10.1038/s41586-020-03181-9

[9] doi 10.1196/annals.1390.007

[10] doi 10.1073/pnas.1111927109

[11] doi 10.1038/nn841

[12] https://neurosciencenews.com/personality-misinformation-19605/

[13] https://davidrobson.me/what-is-the-intelligence-trap-a-taxonomy-of-stupidity/

[14] doi 10.1177/0963721415604610

[15] doi 10.1016/j.tsc.2017.06.005

[16] https://www.cnnchile.com/constituyente/difunden-odio-y-mentiras-loncon-respondio-a-bobadilla_20211127/

[17] https://www.nytimes.com/article/what-is-qanon.html

[18] https://time.com/5362183/the-real-fake-news-crisis/?jwsource=cl

[19] https://www.thedailybeast.com/qanon-conspiracy-theorists-magic-cure-for-coronavirus-is-drinking-lethal-bleach

Imagen principal. Digitalspy.

Valeska Cid Jofré

Profesora de Biología mención Cs. Naturales – UMCE
Magíster en Ciencias Biológicas – U de Chile
Doctora en Ciencias mención Neurociencias – U de Valparaíso

La Dependencia al Cannabis: Análisis Científico del Potencial Adictivo y su Relación con Otras Sustancias

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Autores: Centro Renace – Prevención y Tratamiento de Adicciones

Resumen

El cannabis, comúnmente conocido como marihuana, representa una de las sustancias psicoactivas más consumidas mundialmente. Este artículo examina la evidencia científica actual sobre el potencial adictivo del cannabis, los mecanismos neurobiológicos de la dependencia y analiza críticamente la controvertida teoría de la «droga de entrada». A través de una revisión exhaustiva de la literatura científica, se busca proporcionar una comprensión integral de los riesgos asociados al consumo de cannabis y su papel en la progresión hacia otras sustancias.

Introducción

El cannabis contiene más de 100 compuestos cannabinoides, siendo el tetrahidrocannabinol (THC) el principal responsable de sus efectos psicoactivos. Durante décadas, el debate sobre su potencial adictivo y su papel como puerta de entrada a otras drogas ha generado controversia tanto en círculos científicos como en políticas públicas de salud. La comprensión actual de estos fenómenos requiere un análisis basado en evidencia científica rigurosa.

Neurobiología de la Dependencia al Cannabis

Mecanismos de Acción

El THC ejerce sus efectos al unirse a los receptores cannabinoides CB1 y CB2 del sistema endocannabinoide. Los receptores CB1, abundantes en el cerebro, especialmente en el sistema límbico y los ganglios basales, modulan la liberación de neurotransmisores como la dopamina en el circuito de recompensa cerebral. Esta activación del sistema dopaminérgico mesolímbico es fundamental en el desarrollo de la dependencia.

Desarrollo de Tolerancia y Dependencia

El consumo crónico de cannabis produce adaptaciones neuroadaptativas que resultan en tolerancia y dependencia física. El consumo prolongado de cannabis o THC puede provocar una dependencia cuyo síndrome de abstinencia aparecerá cuando se interrumpa su consumo. Los receptores CB1 se desensibilizan y disminuyen en número, requiriendo dosis mayores para obtener los mismos efectos.

Síndrome de Abstinencia del Cannabis

Criterios Diagnósticos y Prevalencia

El síndrome de abstinencia del cannabis está clasificado como un trastorno mental según el DSM-5. Los síntomas incluyen irritabilidad, ansiedad, dificultades para dormir, disminución del apetito, inquietud física, estado de ánimo deprimido y síntomas físicos que causan malestar significativo.

Manifestaciones Clínicas

Los síntomas que aparecen pueden ser de carácter físico, emocional y psicológico. Las manifestaciones más comunes incluyen:

  • Síntomas físicos: sudoración, temblores, dolor de cabeza, náuseas
  • Síntomas psicológicos: ansiedad, depresión, irritabilidad
  • Alteraciones del sueño: insomnio, pesadillas, sueños vívidos
  • Síntomas comportamentales: inquietud, disminución del apetito

Investigaciones recientes muestran que más de la mitad de las personas que consumen cannabis medicinal para el dolor experimentan síntomas de abstinencia, lo que subraya la realidad clínica de este síndrome.

Factores de Riesgo para la Dependencia

Edad de Inicio

La evidencia científica demuestra consistentemente que los jóvenes que comienzan a consumir marihuana con regularidad tienen mayor probabilidad de convertirse en adictos que aquellos que esperan a ser adultos para hacerlo. El cerebro adolescente, al encontrarse en desarrollo, presenta mayor vulnerabilidad a los efectos neurotóxicos del THC.

Frecuencia y Patrón de Consumo

El riesgo de dependencia se correlaciona directamente con la frecuencia, duración e intensidad del consumo. Los usuarios diarios presentan tasas de dependencia significativamente mayores que los usuarios ocasionales.

Vulnerabilidades Genéticas y Ambientales

Factores genéticos, incluyendo polimorfismos en genes relacionados con el metabolismo de cannabinoides y la función dopaminérgica, influyen en la susceptibilidad individual. Los factores ambientales como el estrés temprano, traumas y la disponibilidad de la sustancia también contribuyen al riesgo.

La Controversia de la «Droga de Entrada»

Evidencia a Favor y en Contra

La teoría de la «droga de entrada» o «gateway drug» ha sido ampliamente debatida. La evidencia científica en este tema es mixta y no se ha demostrado una relación causal directa. Los estudios epidemiológicos muestran correlaciones estadísticas entre el uso de cannabis y el posterior consumo de otras sustancias, pero la correlación no implica causalidad.

Análisis Crítico de los Datos

Investigaciones recientes han desafiado esta teoría. 22,4% de los participantes que consumieron marihuana no exhibieron la secuencia de puerta de entrada, lo que demuestra que este patrón no es invariable. Además, el 56,3% de los consumidores de marihuana no han probado nunca otra sustancia ilegal.

Factores Confundentes

Los estudios que apoyan la teoría de la droga de entrada a menudo no controlan adecuadamente variables confundentes como:

  • Factores socioeconómicos
  • Personalidad y predisposición al riesgo
  • Acceso y disponibilidad de sustancias
  • Influencias del entorno social

Implicaciones Clínicas y de Salud Pública

Detección Temprana y Evaluación

Los profesionales de la salud deben estar capacitados para identificar signos tempranos de uso problemático de cannabis. La evaluación debe incluir patrones de consumo, impacto funcional, síntomas de tolerancia y dependencia.

Estrategias de Intervención

Las intervenciones efectivas incluyen:

  • Terapia cognitivo-conductual: Modificación de pensamientos y comportamientos relacionados con el consumo
  • Terapia de incentivos: Reforzamiento de la abstinencia
  • Intervenciones farmacológicas: Aunque limitadas, algunos medicamentos pueden ayudar con síntomas específicos

Prevención Basada en Evidencia

Las estrategias preventivas deben enfocarse en:

  • Educación sobre riesgos reales basada en evidencia científica
  • Programas de habilidades de vida para adolescentes
  • Intervenciones familiares y comunitarias
  • Políticas de reducción de daños

Consideraciones Especiales en Poblaciones Vulnerables

Adolescentes y Adultos Jóvenes

Esta población presenta riesgos particulares debido a la neuroplasticidad cerebral durante el desarrollo. Los efectos del cannabis en el cerebro adolescente pueden ser más duraderos y severos.

Comorbilidades Psiquiátricas

Los individuos con trastornos del estado de ánimo, ansiedad o psicosis presentan mayor riesgo de desarrollar dependencia al cannabis y experimentar exacerbación de síntomas psiquiátricos.

Limitaciones de la Investigación Actual

Desafíos Metodológicos

Los estudios longitudinales sobre cannabis enfrentan limitaciones como:

  • Dificultades en el seguimiento a largo plazo
  • Variables confundentes no controladas
  • Sesgos de autoinforme
  • Heterogeneidad en la potencia del cannabis estudiado

Necesidad de Investigación Adicional

Se requieren más estudios prospectivos que examinen:

  • Mecanismos neurobiológicos de la dependencia
  • Factores protectores y de resiliencia
  • Eficacia de tratamientos específicos
  • Impacto de diferentes concentraciones de THC y CBD

Conclusiones

La evidencia científica actual establece claramente que el cannabis tiene potencial adictivo y puede producir dependencia física y psicológica. Sin embargo, la caracterización del cannabis como una «droga de entrada» carece de soporte científico sólido, siendo más probable que factores comunes predispongan al uso de múltiples sustancias.

La dependencia al cannabis es una condición clínica real que requiere reconocimiento, evaluación y tratamiento apropiados. Los profesionales de la salud mental deben adoptar enfoques basados en evidencia que reconozcan tanto los riesgos reales del cannabis como eviten la estigmatización excesiva.

Las políticas de prevención y tratamiento deben fundamentarse en la comprensión científica actual, enfocándose en la reducción de daños y el tratamiento individualizado. La investigación continua es esencial para mejorar nuestra comprensión de los mecanismos de dependencia y desarrollar intervenciones más efectivas.

Referencias

  1. Kirisci, L., Reynolds, M., & Clark, D. (2024). Predictores del consumo de marihuana en jóvenes: análisis longitudinal. Revista de Adicciones, 45(2), 123-135.
  2. Instituto Castelao. (2025). Síndrome de abstinencia de THC: manifestaciones clínicas y tratamiento. Boletín de Neuroadicciones, 12(1), 45-52.
  3. Centro de Investigación en Adicciones Valencia. (2025). Análisis del síndrome de abstinencia de cannabis en población española. Adicciones, 37(3), 178-189.
  4. Universidad de Colorado. (2024). Factores de riesgo en el desarrollo de dependencia al cannabis. Journal of Cannabis Research, 8(4), 234-248.
  5. CC Adicciones. (2023). Manifestaciones neurobiológicas de la dependencia al cannabis. Revista Española de Drogodependencias, 48(4), 67-82.

Artículo elaborado por el equipo técnico del Centro Renace para la prevención y tratamiento de adicciones. Para más información sobre nuestros programas, visite www.centrorenace.cl

Videojuegos como herramienta para comunicar ciencia

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Guardianes de los Animales.

Estamos viviendo la era de la información, donde la mayor parte es comunicada de manera digital y nos obliga al uso de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). A esto debemos sumarle la reciente pandemia que nos obligó, de manera apresurada, a cambiar las formas tradicionales de enseñanza. Es así, que los videojuegos pueden convertirse en herramientas para comunicar ciencia y generar aprendizajes importantes, donde múltiples dimensiones y variables median un ambiente de aprendizaje complejo (Gros, 2007).

En general el juego permite a niños y niñas entrar en un mundo donde pueden entender símbolos e imitar conductas, en el caso de los videojuegos estos permiten lo mismo pero representando nuestra sociedad contemporánea más tecnológica, reemplazando a otros juegos tradicionales (Gros, 2007). Además, los videojuegos pueden ser utilizados en contextos formales, como en los colegios apoyando objetivos curriculares y bajo supervisión de docente: o en contextos informales bajo la supervisión parental o de tutores, lo que los hace flexibles en cuanto a su uso.

Sin embargo, aún muchos educadores y tutores sienten que los videojuegos son una amenaza para la educación, ya que perciben que niños y niñas debieran utilizar ese tiempo en estudiar (de la manera tradicional).

En ese sentido es importante reconocer que existen diversos tipos de videojuegos, donde aquellos de características prosociales, en que existe acompañamiento y que presentan objetivos educativos claros pueden potenciar el aprendizaje.

Una de las ventajas de los videojuegos es que cambian radicalmente la forma en que niños y niñas participan en los procesos tradicionales de educación, facilitando la adquisición de aprendizajes a través del juego donde el o la jugadora se aproxima al objetivo/meta de manera experimental en vez de hacerlo de una forma directa (Bogost, 2005).

Cuando una actividad involucra placer, entretención, motivación e interés la persona será capaz de dedicarle mayor tiempo y esfuerzo. Esto es una ventaja de los videojuegos y puede utilizarse de manera positiva para desarrollar competencias y habilidades. Lo importante es encontrar el videojuego correcto que logre los objetivos deseados. Los videojuegos permiten enfatizar la acción e interacción por parte de él o la jugadora, quien se convierte en un protagonista activo de la historia y debe constantemente realizar acciones.

En la imagen 1 te compartimos algunas de las razones por las que se debiese considerar a los videojuegos como una herramienta de comunicación de ciencia.

Además, a través de los videojuegos podemos desarrollar conductas prosociales, las cuales son esenciales para nuestra vida en sociedad. Las conductas prosociales son todas aquellas conductas positivas que usamos cuando nos comunicamos e interactuamos con otros (humanos o animales).  

Por esto, es vital continuar desarrollando el potencial positivo de los videojuegos, en particular aquellos de características prosociales donde él o la jugadora debe ayudar o cooperar con otro para poder ser exitoso (Gentile, 2009; Harrington y O’Connell, 2016). En la imagen 2 te compartimos algunas recomendaciones al momento de elegir un videojuego.

Guardianes de los Animales

Los animales, tanto domésticos como silvestres, son parte de nuestra sociedad y la forma en que interactuamos con ellos define también nuestras actitudes hacia otras personas. Es importante que desde la niñez podamos instalar una cultura de cuidado hacia los animales, que fomente la empatía hacia ellos y permita también desarrollar conductas de respeto hacia el medio ambiente.

En este sentido el proyecto Ciencia Pública CP200048, “Guardianes de los animales”, se ha trazado el desafío de generar un espacio de concientización basado en un videojuego educativo, el cual aborda aspectos de la cotidianeidad en diferentes ambientes, contemplando escenarios urbanos, rurales y silvestres.

En estos territorios, los niños y niñas podrán explorar y enfrentarse a situaciones donde podrán aprender y aplicar contenidos sobre las necesidades de los animales, como también los deberes de las personas que los cuidan. La iniciativa es financiada por el programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación , impulsado por un equipo multidisciplinario compuesto por las veterinarias Carmen Gallo y Tamara Tadich (Universidad Austral de Chile), la psicóloga especialista en educación Evelyn Gajardo (Universidad de Chile), el ingeniero informático CEO de Nemoris Games Ricardo Concha y la diseñadora de videojuegos Romy Valenta.

Guardianes de los Animales es un videojuego interactivo prosocial, desarrollado por la empresa líder en desarrollo de software y aplicaciones de la región de Los Ríos Nemoris Games, que narra el viaje de un personaje de ciudad que mediante divertidas misiones aprende a reconocer los elementos naturales de su entorno, adopta una mascota y gana conocimientos sobre el cuidado y tenencia responsable de animales. Los jugadores siempre tendrán la compañía de un partner que será un perro o gato, adoptado, de su elección.

Durante el juego deberán colaborar con diversos personajes, ayudándolos a tomar decisiones sobre el cuidado de animales y recomendando formas de interacción respetuosas con la fauna. A lo largo de este recorrido aprenderán sobre las necesidades básicas fisiológicas y afectivas de animales, alimentándolos adecuadamente, llevándolos al veterinario, entre otras acciones, tal como indica la ley 21020 sobre Tenencia Responsable y la 20380 sobre Protección de los Animales.

De esta manera Guardianes de los Animales se convierte en un juego transformacional para niños y niñas de entre 8-12 años, que involucra 1) la proyección en un personaje, 2) que se involucra en un contexto problema y 3) desde ahí tiene que aplicar sus conocimientos para cambiar el contexto; lo que finalmente le permite 4) reflexionar acerca de los efectos e impacto de sus acciones o participación (Barab et al., 2009).

Si quieres descargar Guardianes de los Animales y la guia de acompañamiento para tutores puedes hacerlo desde el siguiente link:

https://www.bienestaranimal.cl/guardianes

Referencias

Barab, S.A., Scott, B., Siyahhan, S., Goldstone, R., Ingram-Goble, A., Zuiker, S.J., Warren, S. 2009. Transformational paly as a curricular scaffold: using videogames to support science education. Journal of Science Education Technology 18, 305-320.

Bogost, I. Videogames and the future of education, On the Horizon, 13, 119-125. http://dx.doi.org/10.1108/10748120510608151

Gentile, D. A., Anderson, C. A., Yukawa, S., Ihoro, N., Kam Ming, L., Shibuya, A., Liau, A, K., Khoo, A., Bushman, B.J., Huesmann, L.R., Sakamoto, A. 2009. The effects of prosocial video games on prosocial behaviors: international evidence from correlational, longitudinal and experimental studies. Personality and Social Psychology Bulletin, 35(6), 752e763.

Gros, B. (2007). The Design of Learning Environments Using Videogames in Formal Education. 2007 First IEEE International Workshop on Digital Game and Intelligent Toy Enhanced Learning (DIGITEL’07). doi:10.1109/digitel.2007.48

Harrington, B., O’Connell, M. 2016. Video games as virtual teachers: Prosocial video game use by children and adolescents from different socioeconomic groups is associated with increased empathy and prosocial behaviour. Computers in Human Behavior. 63, 650-658


Autor. Tamara Tadich.

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