Chile, país largo y angosto, miles de kilómetros de extensión, variados climas, paisajes y recursos naturales. Por otra parte, país altamente centralizado, todo ocurre en la capital, decisiones, inversiones y distribución de recursos, entre otros. Desde regiones miramos y nos preguntamos ¿será posible tener un país descentralizado? ¿Podremos tener nuestros propios recursos y decidir dónde invertirlos?

Lo mismo, y con mayores inquietudes, nos pasa en el ámbito de la ciencia y tecnología. Tenemos un doble desafío, por un lado competir por los escasos recursos disponibles en el país, y por otro mantener a nuestros talentos o re-encantar a quienes alguna vez migraron. Personalmente y al igual que muchos quienes terminar el doctorado en el extranjero hemos pasado por la disyuntiva de volver a Chile, y si es así ¿nos quedamos en Santiago? Y si ya es difícil hacer ciencia en Santiago, ¿tendré oportunidades en regiones?

Luego de regresar a Chile, a la Universidad de Concepción, puedo decir con orgullo que es posible hacer ciencia desde regiones para el país y por qué no, para el mundo. No ha sido una tarea fácil, teníamos muchos desafíos: formar profesionales, crear infraestructura, redes de trabajo regionales, nacionales e internacionales y por sobre todo, conseguir los recursos financieros tanto públicos como privados, nacionales e internacionales. Tarea ardua, que fue posible gracias a que formamos un equipo de profesionales apasionados por su quehacer, tanto del mundo académico, como del empresarial, lo que en el tiempo nos ha permitido posicionar a la biotecnología en la región.

En el Bio Bío, quizás seamos una excepción. Desde 2003 contamos con financiamiento regional para CyT, inicialmente a través de Innova Bío Bío y actualmente Fomento Bío Bío, agencias que han sido pioneras en apoyar el desarrollo científico regional y hoy en día también a la innovación y emprendimiento con base tecnológica. Por otra parte, sabemos que somos una región acuícola, forestal y agrícola, y que exportamos materia prima de bajo valor, por ello es más que claro que sólo con ciencia y tecnología podemos agregar valor, generar empleos de calidad y desarrollar a nuestra región.

Con estas ventajas (y desventajas) optimizamos nuestros esfuerzos, definimos áreas y líneas de investigación. Nos acercamos al sector productivo regional, conversamos con ellos y en conjunto definimos necesidades e identificamos proyectos de I+D+i que apunten a dar respuestas a problemáticas locales, que tengan un impacto en la producción tanto de la región como a nivel nacional.

Actualmente, el Centro de Biotecnología tiene como objetivo, para los próximos años, impulsar la bioeconomía, agregando valor a través de la biotecnología a los recursos naturales renovables presentes en la región: forestal, agrícola, algales y acuícolas. En estos primeros diez años, hemos logrado sentar las bases del conocimiento que nos ha permitido desarrollar algunos productos y servicios. Por ejemplo, hemos desarrollado una bebida funcional a partir de uva país con propiedades benéficas para la salud cardiovascular, controladores biológicos para patógenos del sector forestal y también hemos incubado spin-offs como es el caso de Ecombio Ltda, empresa que ofrece soluciones a la identificación y control de biopelículas.

En el corto plazo, seguiremos impulsando emprendimientos en el área de la biotecnología basada en recursos naturales renovables que permitan fortalecer a nuestra región, agregando valor y generando servicios, dejando de ser un exportador de materia prima. Sin embargo, para ello necesitamos que como región y país nos organicemos con una visión y estrategia a largo plazo en CyT. Apoyar el desarrollo de áreas prioritarias asociadas al polo económico de cada región cooperando con las empresas y los gobiernos regionales también es clave. Pero sobretodo, debemos buscar un mecanismo para la inserción de nuevos doctores, talentos jóvenes con gran potencial y entusiasmo para hacer ciencia con impacto en el país.

Desde el Bio Bío continuaremos haciendo ciencia, con paciencia, invitando a investigadores jóvenes, colaborando con el sector productivo y centros de I+D+i, tanto del país como del extranjero, para ser una región líder en bioeconomía basada en los recursos naturales renovables.

Fotografía principal: iStockphoto.

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