Tres posibles terapias contra el COVID-19

Diariamente, el coronavirus bate récords que no queremos celebrar: para la tercera semana de abril, ya ha llegado a más de 200 países, infectando alrededor de 2,7 millones de personas y provocando la muerte en más de 190 mil. 

Sin tratamiento o vacuna que haya demostrado su efectividad, los médicos tan solo pueden trabajar en aliviar los síntomas. Conscientes de eso, hace más de un mes la OMS lanzó una iniciativa que convoca a cerca de 90 naciones para buscar alternativas de tratamiento para los pacientes que sufren de COVID-19 a la que llamó Solidaridad. Actualmente, 10 países están realizando estudios clínicos simultáneos para medir la efectividad de los medicamentos Remdesivir, Cloroquina/hidroxicloroquina, Ritonavir y lopinavir; y Ritonavir/lopinavir en combinación con interferon-beta.

Algunos de estos compuestos ya han sido descartados por la OMS para  el tratamiento de COVID-19, como el Remdesivir que, según un primer informe de la institución, no muestra resultados favorables en pacientes tratados, ni reduce los niveles del patógeno en el torrente sanguíneo. Por otro lado, un estudio que analizó el uso de Ritonavir/lopinavir mostró resultados poco alentadores contra el Coronavirus, pero este medicamento experimental aún no han sido descartado oficialmente por la OMS. 

En un contexto de total incerteza frente a los tratamientos y curas del COVID-19, se hace completamente necesario dirigir esfuerzos en la búsqueda de nuevos compuestos o procedimientos médicos que sean capaces de enfrentar eficientemente la enfermedad y remitir la presencia del virus en el organismo. 

En este trabajo de 3 entregas (serán publicadas en los próximos días de forma consecutiva) encontrarás una revisión de tres potenciales tratamientos descritos por autores de la comunidad científica mundial:

  1. Terapia de Plasma Convaleciente. Se trata de la obtención de plasma sanguíneo de los pacientes que ya se han recuperado de una enfermedad, para luego hacer transfusiones a aquellos que aún están batallando con ella.
  2. Moduladores del Sistema Renina-Angiotensina. Los bloqueadores de los receptores de angiotensina y los bloqueadores de la unión de la proteína Spike con ECA2 han mostrado generar efectos en nuestro organismo que potencialmente serían beneficiosos para pacientes con COVID-19.
  3. Ión Hipotiocianato. Una de las hipótesis para el mecanismo de acción de este agente es su capacidad de alterar las proteínas superficiales de algunos virus, lo que impide su adhesión a las células epiteliales de las vías respiratorias, que usan para replicar su material genético y proliferar dentro del infectado. Asimismo, ha sido relacionado con interferir con la síntesis y ensamblaje de proteínas y ácidos nucleicos de los virus, lo cual dificulta la liberación de estos desde las células ya infectadas.

NOTA: Este trabajo solo se trata de una revisión de algunos posibles tratamientos experimentales para la infección por SARS-CoV-2 que han sido descritos por algunos autores. En ningún caso considerar la información entregada como un catálogo de tratamientos o un llamado a acción alguna. Estos posibles tratamientos NO deben ser usados sin la autorización de las autoridades sanitarias o de los profesionales de salud tratante.