Sororidad tech: Liderar como mujer

Ya es conocido en el mundo tech el rol del Champion, una persona encargada de empujar y llevar a la realidad un proyecto determinado. No con un rol necesariamente técnico sino más bien inspiracional, mueve, conmueve y convence para empujar a todos a llevar a cabo el proyecto o utiliza su influencia para mover los obstáculos en que el proyecto pueda encontrarse.

Una champion es lo que todas las mujeres en tecnología necesitamos, es la forma más pura de sororidad. Cuando una de nosotras avanza, todas avanzamos. Y vaya que lo necesitamos, en Chile las mujeres trabajadoras en tecnología alcanza solo el 34%, esto incluye cargos de recursos humanos y otros cargos no-técnicos en la industria. Es más, si buscamos a las mujeres que están creando tecnología, solo en cargos técnicos, la cifra cae dramáticamente al 4.5%.

El rol de mentora que muchas mujeres en mandos altos han tomado, ha ayudado los últimos años a guiar a otras mujeres que están empezando, basándose en su experiencia y el camino que recorrieron para llegar a puestos de liderazgo en la industria tech. Pero es momento de que lo llevemos un paso más allá, que nos involucremos y nos abramos a la experiencia de descubrir a otra mujer, de conocerla, e impulsar no solo desde nuestra experiencia, sino que desde sus propias habilidades y talentos. Es momento de que llevemos la sororidad al siguiente nivel; es hora de convertirnos en champions y liderar como mujeres.

Pero, ¿qué tan distinta puede ser esta experiencia de una mentoría?

Bueno, empecemos por la dedicación, aunque una mentoría busca tener algunas reuniones o incluso extenderlas a través del tiempo, para ser la champion de una mujer hay que tomar un compromiso a dedicarle tiempo a conocer a la mujer que tienes frente a ti, a establecer una relación de amistad donde conocen sus fortalezas y debilidades más allá del pitch de ventas que puede tener en una sesión de mentoría.

¡Tranquila! ¡no te asustes! no tienes que invertir grandes cantidades de tiempo, pero si requerirá de ti que estés abierta a una conversación no pautada y personal dejando de lado tus propias barreras e incluso tu posición laboral. El proceso inicial puede ser más largo que el de una mentoría normal, donde solo te enfocas en sus objetivos profesionales, pero al largo plazo te permitirá apoyarla de mejor manera, al conocer su historia personal y como esa historia influye en sus habilidades, sus miedos y en sus propias barreras para crecer laboralmente.

Gracias a estas conversaciones podremos no solo guiarla desde nuestra experiencia laboral, sino que desde un punto de vista más personal. Podemos sugerir o mostrar la cosas que han funcionado para nosotras en el ámbito del balance familiar, superación de obstáculos, nuestra historia personal o incluso algo tan simple y concreto como recomendar un lugar confiable donde dejar a nuestros hijos durante el horario laboral.

Siempre sugiriendo, guiando y orientando, y nunca tratando de imponer. Al final del día, lo que funcionó para nosotras en nuestro propio contexto no necesariamente funcionará para otras. No siempre tendremos todas las respuestas, pero sí es importante que estimulemos las preguntas. Ayúdala a ver por sí mismas las oportunidades para crecer y a cuestionarse constantemente. Una pregunta que lleve a la reflexión, como por ejemplo: “¿Cuánto de determinado problema es producto de una barrera externa y cuánto de una habilidad que necesito trabajar?” es una buena manera de estimularla a crecer no solo laboralmente, sino que también como persona.

Otra manera de ser la champion de una mujer es conectarla con tu red de aliados, pero no solo como una reunión laboral, sino como persona. Destaca aspectos tales como: sus habilidades de liderazgo, su trabajo en equipo, su creatividad, su impulso por llevar las cosas a cabo, su fuerza contra la adversidad.

Más allá de un cv que se envía por mail a tus contactos, intenta ayudar a crear conversaciones significativas, conecta personas que resuenan entre sí y que al conocerse ayuden a impulsar el tejido social en el que trabajamos.

Ser la champion de una mujer nos impulsa a la sororidad, a creer en nosotras mismas y apoyarnos desde la particularidad de nuestro rol como mujeres trabajadoras en ciencia y tecnología para crecer hacia el mundo. Es un círculo virtuoso que saca lo mejor de nosotras y que demuestra la importancia de liderar como mujer.

Katherine Vergara, Directora de Contenidos y Alianzas de Ingeniosas

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