Paulo Dávalos

 

Siempre que llegamos a un nivel notorio de fanatismo y nuestras redes sociales se llenan de mensajes de fanáticos de “lo que sea”, también aparecen los haters, los que no les gusta que otras personas sean felices y muestren su felicidad, o ven amenazada su estabilidad mental porque otras personas expresan sus sentimientos con respecto a algo.

El Fútbol debe ser una de las primeras cosas que genera odio, porque ¿Cómo vamos a divertirnos viendo correr 22 giles detrás de una pelota? No tiene sentido.

Aún así querido amigo único y especial, el fútbol (así como muchas otras cosas) tiene una característica muy interesante: un público masivo extremadamente atento a todo lo que tenga que ver con su tema/equipo/personaje/concepto. No voy a analizar el valor intrínseco de la actividad misma, porque nos da para mucho, pero sí quiero centrarme en el poder de tener esa cantidad de gente atraída a un tema tan particular.

Personalmente, cuando empiezo a ver sobre algún tema particular que despierta fanatismo, despierta mi curiosidad ¿qué los mueve a enamorarse de una serie? ¿Cómo logra un deporte, como el fútbol, ese nivel de atención? ¿Por qué cuando vemos un partido de la selección estamos pegados?

Aunque apenas estemos en contacto con el fútbol tenemos más o menos claro que a la futura copa América iremos a puro sufrir, sin el capitán más encima. Porque, por frecuencia en algún punto de nuestro día a día nos llega un mensaje relacionado con el fútbol, informalmente en una conversación de pasillo, formalmente en la radio, indirectamente en un aviso publicitario en medio de tu programa favorito. Todos los medios se vuelcan al fútbol. Y este público futbolero empieza a leer, ver, escuchar todo lo que tenga relación con lo mismo, creando una oportunidad inmejorable para los comunicadores.

No digo que podríamos poner: Rueda renuncia a la selección. Ahora que tenemos tu atención queríamos hablarte del calentamiento global.

Pero sí podríamos generar espacios como, si los órganos del cuerpo humano fueran un jugador de fútbol ¿Cuál sería Gary Medel? O como varias veces se hace, ¿qué animales son representativos de la selección de cada país? Si la era humana fuera un partido de fútbol, en qué tiempo estaríamos, sin duda estamos en los descuentos ¿Ganaremos ese partido? ¿Por qué lo estamos perdiendo? El número primo maravilla, y los números magos, perdón números mágicos ¿Cuáles serán?

Esto es lo que queremos hacer con el equipo de Trile y Chile Científico, un espacio donde a través de la ciencia miramos y desglosamos una pasión. El fútbol.

¡Pitazo inicial!

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Paulo Dávalos
Publicista interesado en proyectos de biodiversidad y comunicación científica. Dueño del taller siete colores y director fundador de la revista Trile. Escríbenos a contacto@chilecientífico.com