Autoridades vs Ciudadanía: ¿Y el diálogo cuándo?

La pandemia de Coronavirus ha sido una verdadera explosión de desafíos simultáneos en materia de política pública para Chile y el mundo. Una de las cosas que más me llama la atención de su manejo en nuestro país, es la demora en activar espacios formales de diálogo entre la autoridad central y la sociedad civil, algo que en otros países sucede de manera más natural y estructurada en situaciones de crisis sanitaria o de cualquier otro tipo. 

A casi 20 días del primer reporte de paciente con Coronavirus en Chile, se inició la mesa ampliada de sociedad civil en la Moneda, dando así reconocimiento explícito a la necesidad de contar con espacios formales de diálogo social. En esta mesa se incluye de manera destacada la voz de las autoridades locales, alcaldes de municipalidades de todo Chile, en especial de la Región Metropolitana. Estos actores sociales han tenido un rol preponderante en estas últimas semanas, al ser quienes han reflejado de manera más clara y firme la voz de la población general, sus propuestas y acciones concretas de manejo del Coronavirus. Lo mismo han hecho algunas sociedades científicas y el Colegio Médico de Chile. 

Muchos de estos alcaldes, de hecho, han instalado mecanismos de bloqueo del ingreso de personas que no residen en sus comunas y han llamado a cuarentena voluntaria, una medida que difiere entre expertos, incluidos el representante en Chile de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Fernando Leanes, quien reiteró este domingo que no es recomendable decretar una cuarentena obligatoria en el país.

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Germán Codina. Presidente Asociación chilena de municipalidades.
(Imagen: ADN Radio).

¿Por qué este choque de visiones? ¿Por qué no ha habido una voz común que oriente a la población de manera organizada y fluida?

En mi opinión, esto responde al menos a las siguientes posibles causas: 

(i) explosión masiva de información en redes, incluyendo fake news asociados a la pandemia de Coronavirus en Chile y el mundo, también denominada infodemia

(ii) información poco clara o incompleta desde las autoridades centrales en sus espacios formales de comunicación social; 

(iii) falta de diálogo entre todos los actores sociales relevantes para la generación de soluciones en esta crisis nacional. 

Esto ha traído, como consecuencia, una disociación en la definición de estrategias entre la voz de expertos convocados por la autoridad y el sentido común de las personas. A su vez, ha surgido una profunda falta de sintonía política respecto del sentir social sobre las causas y consecuencias de esta pandemia. 

Todo lo anterior, provoca con el paso de los días descontento general, aumento del miedo y sus reacciones humanas asociadas, y distanciamiento entre lo que la autoridad del país define y lo que la población general recibe como medida razonable de prevención.

Esta pandemia nos enseña mucho sobre la importancia de un manejo integral temprano, que incluya a todos los actores sociales relevantes, que sea abierto y transparente en los datos e información que se maneja. Además, que pueda ser auditado por la sociedad civil (por ejemplo, contar con actas de discusiones y acuerdos tomados) y que, sobre todo, conecte desde muy temprano a representantes del mundo político, científico y social en un mismo espacio de diálogo. 

Ya se sabe desde la literatura internacional que sin comunicación efectiva no se toman decisiones realmente compartidas. Estas decisiones logran ser compartidas si se basan en espacios de deliberación genuinos, transparentes y sistemáticos, donde cada actor social relevante convocado tiene el mismo valor y mérito en su conocimiento -científico o tácito- y tiene la misma oportunidad de participar y de votar en los acuerdos finales. 

Esto es relativamente fácil de imaginar en escenarios de atención de salud, donde el profesional tiene la oportunidad de dialogar con el usuario sobre diversos cursos de acción terapéutica y definir aquella solución más cercana a los valores, creencias y estilo de vida del individuo. Mucho, sin embargo, falta de esto en escenarios de salud de Chile… 

Imaginemos entonces la tarea titánica de trasladar esta forma de diálogo en espacios de toma de decisiones de alcance político.

Podemos mirar la evidencia internacional y las experiencias de otros países para guiarnos, pero es solo la voluntad humana del más fuerte la que propiciará, tal y como acaba de suceder con el Coronavirus en Chile, que estos espacios de comunicación real se mantengan y se vuelvan parte de nuestra cultura nacional. 

Imagen portada: 24 horas.cl

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