Seguramente no lo sabías, pero cruzando el Mapocho desde Cal y Canto, en Independecia 56, nos encontramos con un Monumento Nacional en el cual durante décadas confluyeron la ciencia y la justicia: el Laboratorio de Toxicología del Instituto de Higiene. 

Pabellón de Química

El Instituto de Higiene creado en 1892, estaba inicialmente orientado exclusivamente al control de la higiene pública y privada del país. Sin embargo la creciente preocupación de la población por las adulteraciones de productos manufacturados y fármacos, la presencia de tóxicos y químicos en el hogar para el control de plagas, además de los crímenes asociados a los venenos, requirieron del desarrollo de nuevas tecnologías forenses capaces de identificar o descartar la presencia de estas sustancias.

De esta forma, esta nueva institución reemplazó la autoridad que anteriormente habían tenido los sentidos –gusto, vista y olfato– en la identificación de los tóxicos y apoyó a los juzgados en aquellos pleitos que requerían de la ciencia y del análisis. Esta tarea de identificación e interpretación requirió nuevos conocimientos, metodologías, espacios y actores; en suma, nuevos procesos científicos capaces de dialogar con el veneno.

Operario de la época en "Gabinete de Toxicología” 1910.
Operario de la época en Gabinete de Toxicología” 1910.

A este espacio llegaron cientos de elementos para ser periciados por sus toxicólogos y ensayadores, desde restos orgánicos a trozos de alimentos y medicinas, identificando en ellos morfina, cianuro, estricnina, sublimados, entre varios otros. En ellos también se gestó una cultura forense que aún no se institucionalizaba del todo en la academia, y se refinaron saberes químicos en proceso de validación. 

Si bien la alianza entre la ciencia y la justicia, bajo el laboratorio del Instituto no fue una asociación fácil, representó un sitio fundamental para la construcción del saber toxicológico y el desarrollo de la química forense a finales del siglo XIX.

María José Correa
Académica de la U. Andrés Bello y Doctora en Historia. Sus áreas de investigación son la historia de la medicina y de la ciencia forense (Fondecyt 11150340) en el siglo XIX e inicios del XX.
Imágenes:

Pedro Lautaro Ferrer, “Pabellón de Química”, Álbum Gráfico del Instituto de Higiene de Santiago, Santiago, Instituto de Higiene, 1910, sin número de página.

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