¿Cómo cuidamos nuestra salud mental en tiempos de cuarentena?

Durante brotes de enfermedades infecciosas importantes, el aislamiento social resulta necesario como medida preventiva. Sin embargo, esta medida también está asociada a consecuencias psicológicas negativas, a veces detectadas meses después. Por esto, debemos mantenernos atentos a estos efectos, y asegurar medidas de mitigación durante la planificación de este período. 

Una reciente revisión de artículos científicos publicada en “The Lancet”, analiza el impacto psicológico de la cuarentena y cómo reducir sus efectos negativos, que incluirían síntomas de estrés postraumático, confusión e ira.  Dicha revisión establece que los mayores factores de estrés serían:

  • El miedo a infectarse y/o infectar a otros; 
  • La frustración por no realizar tareas cotidianas, el aburrimiento y la sensación de aislamiento del resto del mundo; 
  • El carecer de suministros básicos, como agua, comida, alojamiento, o atención médica regular;
  • La imposibilidad de acceder a información confiable, a causa de noticias falsas y pautas poco claras sobre qué hacer durante el confinamiento y su propósito). 

Estos cambios en nuestro funcionamiento se hacen más evidentes cuando la cuarentena dura más de diez días, y coinciden en algunos puntos con un estudio del año 2013 en Chile, acerca de las consecuencias psicosociales de la privación de libertad en imputados inocentes. Este estudio concluye que las emociones, sentimientos y sensaciones que predominaron fueron: miedo, rabia, impotencia, tristeza y angustia. Muchas de estas emociones negativas son también experimentadas por los animales cuando están en cautiverio. 

Las finanzas también son una preocupación durante la cuarentena. Algunas personas no podrán trabajar o tendrán que interrumpir sus actividades laborales de manera abrupta. Para estas personas las consecuencias serán más duraderas en el tiempo, generando estrés, rabia y ansiedad por muchos meses post cuarentena. 

Otro efecto que aparece una vez terminada la cuarentena es el estigma y el rechazo de las personas en sus comunidades locales; percepción de un trato diferente, evitación, disminución de invitaciones sociales, trato temeroso y sospechoso, y comentarios críticos. Se ha observado que las personas que presentan ansiedad e irritabilidad durante la cuarentena tienen una reducción de síntomas en sólo un 3% (ansiedad) y 6% (irritabilidad) luego de 4 y 6 meses posterior a esta. 

Otros estudios de secuelas a largo plazo muestran que luego de un brote del virus SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave, una enfermedad altamente contagiosa), el abuso de alcohol y otras dependencias aparecen asociados a haber sido sometido a cuarentena, y también en personal del sistema de salud.

Para estos trabajadores otra consecuencia a largo plazo puede ser el presentar conductas de evasión, minimizar el contacto con pacientes, no presentarse al trabajo, y evitar espacios cerrados, aglomeraciones y lugares públicos. Como ellos son quienes presentan una mayor prevalencia de angustia, es fundamental tanto el apoyo administrativo y gerencial para facilitar su regreso al trabajo, siendo conscientes de los riesgos potenciales para su personal, como el preparar intervenciones tempranas.

No existe evidencia sólida de que algún factor demográfico en particular sea un factor de riesgo de problemas psicológicos post cuarentena. Sin embargo, el historial de enfermedad mental se asocia con angustia psicológica después de experimentar cualquier trauma relacionado con un desastre, y es probable que las personas con problemas de salud mental preexistentes necesiten apoyo adicional durante este período. 

El Ministerio de salud publicó un documento -elaborado por la mesa técnica de protección de la salud mental en la gestión del riesgo de desastres- respecto a las orientaciones de la salud mental y Apoyo Psicosocial durante COVID-19. A partir de dichas recomendaciones, las publicadas en artículos científicos, y las otorgadas por el Colegio Oficial de Psicología de Madrid (COMP), te compartimos las principales estrategias psicológicas para sobrellevar el confinamiento:

Comprender la realidad y proponerse hacer lo correcto. La situación es inédita y extraña, por lo que es normal que nos cueste entenderla. Como explica la COMP, es necesario entender que permanecer en casa es lo correcto, y que es imprescindible. Estando en casa, trata de mantener una rutina estable.

Otorgar la mayor cantidad de información posible a las personas en cuarentena, respecto a la naturaleza de los riesgos que enfrentan y los motivos de la cuarentena, para evitar evaluaciones catastróficas de cualquier síntoma físico experimentado durante este periodo. Evita seguir indicaciones o información sin antes chequear que sean confiables y reales, para evitar la confusión o aumentar la preocupación. Al compartir información, hágalo con prudencia y entregando mensajes constructivos, y evite hablar constantemente del tema, especialmente a los niños.

Reducir el aburrimiento y mejorar la comunicación. Se deben proporcionar consejos prácticos sobre técnicas de manejo del estrés y la ansiedad. Contar con asistencia psiquiátrica y psicológica de manera remota, y la capacidad para comunicarse con familiares y amigos reduce la ansiedad, tanto inmediata como a largo plazo. 

Los equipos de salud requieren de atención especial. Los trabajadores de la salud suelen estar en cuarentena, por lo que la revisión sugiere que, al igual que el público general, se ven afectados negativamente por las actitudes de los demás. Es posible que se preocupen por contribuir a reducir el personal disponible y causar trabajo extra a sus colegas. Estar separado de sus equipos de trabajo podría aumentar la sensación de aislamiento: por lo tanto, es esencial sentirse respaldados por sus colegas inmediatos.  

Promover y valorar el altruismo. Sentir que cuidamos a los otros con nuestro aislamiento social, que la medida personal que puedo tomar beneficia a un gran número de personas,  puede reducir el estrés y hacer que la cuarentena sea más fácil de soportar. Por otro lado, la valoración de estos esfuerzos y de la empatía ciudadana, junto a un mensaje de agradecimiento por parte de las autoridades sanitarias, fortalecen la disposición de la comunidad a respetar la cuarentena, lo que también ayuda a reducir el efecto negativo sobre la salud mental.

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Algunas sugerencias a tomar en cuenta durante tu cuarentena

Mascotas

Dado que, al igual que muchas otras especies, los humanos somos altamente sociales, durante la cuarentena debemos promover conductas beneficiosas para mantener un ambiente estable. Si vivimos en grupo, se recomienda asignar responsabilidades a cada miembro de este, tal cual lo hacen las abejas y hormigas. En los hogares con niños puede perderse la posibilidad de cooperación en el cuidado parental, lo que implicará otro factor de estrés adicional y la reorganización de funciones. 

Se recomienda mantener espacios donde podamos estar fuera de vista (cuidar nuestra privacidad) del resto si lo deseamos. Esto corre no solo para los humanos. En nuestro caso es un poco más difícil por el reducido espacio de la mayoría de las viviendas, pero a veces ponernos audífonos puede ayudar a abstraernos. Si vivimos solos(as), generemos canales de comunicación; por ejemplo, la tecnología ayuda a que podamos compartir con los amigos(as) y familiares vía videoconferencia. 

Sin embargo, los que tienen mascotas también tendrán que preocuparse de las necesidades de sus animales, las que no necesariamente coinciden con las nuestras. Los gatos pueden estresarse al ver que usamos o modificamos sus espacios y por la presencia constante de personas, por lo que a ellos les podemos poner una caja de cartón donde puedan esconderse. En tanto, los perros estarán felices de que estemos en casa y requerirán extra atención. 

Aprovechemos también esta oportunidad para reflexionar sobre las condiciones en que muchos, menos afortunados, tendrán que sobrellevar esta cuarentena y sobre las formas en que mantenemos a los animales.

Autora: Paula Bitsch B. Psicóloga, Centro de Desarrollo Infantil Singularis

Edición: Mauricio Aspé y Paz Santarder.

Referencias.

  • Brooks et al. 2020. The psychological impact of quarantine and how to reduce it: rapid review of the evidence. The Lancet 395: 912-920. 
  • COPM. 2020. Orientaciones para la gestión psicológica de la cuarentena por coronavirus. Colegio oficial de la psicología de Madrid, España.
  • Escaff-Silva et al. 2013. Consecuencias psicosociales de la privación de la libertad en imputados inocentes. Revista Criminalidad 55:291-308.
  • Fazel S. et al. 2016. The mental health of prisoners: a review of prevalence, adverse outcomes and interventions. Lancet Psychiatry 3: 871-881. 
  • Rivlin et al. 2010. Psychiatric disorders in male prisoners who made near lethal suicide attempt, case-control study. The British Journal of Psychiatry,