Carlos Ruz

Durante el mes de octubre de 2018, el Consejo Nacional de Educación (CNED), publicó el acuerdo 126/2018 sobre la propuesta de Bases Curriculares de III y IV medio para Formación General de las tres diferenciaciones (Artística, Humanística Científica y Técnico Profesional) (CNED, 2018).

En el mencionado documento, se aprecian interesantes discusiones sobre diversas asignaturas, tales como Filosofía, Ciencias Sociales e Historia, y Proyectos, entre otras. Sin embargo, hay una en particular que detiene la atención de forma especial, la asignatura de “Ciencia para la Ciudadanía”.

Comencemos señalando que durante los últimos años el Ministerio de Educación ha desarrollado una serie de ajustes y cambios a las bases curriculares, planes y programas de los cursos, tanto de enseñanza básica como de enseñanza media. En particular, el ciclo de ajustes se ha dado entre 1º Básico y II Medio, y que cubre los ciclos curriculares donde los estudiantes reciben enseñanza por igual en los todos establecimientos educacionales del país. Sin embargo, quedaba pendiente los ajustes de las bases curriculares a la formación general y de especialidades en III y IV medio.

En este contexto, durante el gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet, se envió al CNED una primera propuesta sobre bases curriculares para ese ciclo de enseñanza media, la que contenía originalmente la asignatura de Ciencias Naturales, pero que sin embargo fue rechazada por el CNED en su análisis curricular particular. Ante esto, la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) del Ministerio de Educación, planteó una nueva propuesta, en la que  se modifica el nombre y contenido de la asignatura por una nueva, denominada “Ciencia para la Ciudadanía”, dentro del plan de Formación General.

De acuerdo a lo propuesto por la UCE, la nueva asignatura de “Ciencia para la Ciudadanía” estará orientada a (CNED, 2018), “presentar aprendizajes significativos, alcanzables y de vital importancia para todos los estudiantes del nivel. Integra las ciencias a través de una estructura modular que facilita su implementación, se basa en el análisis de problemáticas socio-científicas visibilizando métodos de investigación científica y se articula con otras asignaturas ya aprobadas del currículum”.

Ante esta propuesta, el CNED planteó una serie de inquietudes que van, por un lado, en la viabilidad de la asignatura en los establecimientos y la planificación de la implementación, en especial en los centros escolares de formación Técnico Profesional (CNED, 2018).

A esto, se agregan aspectos de integración de habilidades a los objetivos temáticos, los objetivos de aprendizaje de la asignatura, el análisis crítico basado en evidencia de fenómenos actuales, la capacitación docente, la inversión en infraestructura y tecnología para su desarrollo, entre las principales señaladas.

Recientemente, en el acuerdo 034/2019 del pasado 6 de febrero pasado, el CNED aprobó y valoró la inclusión de la asignatura “Ciencia para la Ciudadanía” al Plan Común obligatorio para las tres diferenciaciones, incluyendo los ajustes y recomendaciones señaladas por dicho organismo.

De lo anterior, es relevante preguntarse qué elementos, más allá de lo educativo y pedagógico, deberían ser parte de una asignatura de este tipo en su implementación. Claramente, el foco de debe ser la comprensión y el uso del método científico en la elaboración de procesos de indagación ante problemáticas reales. Esto no solo permitirá a los estudiantes y futuros adultos, adquirir las competencias acordes que más tarde logren la construcción de capacidades y destrezas que faciliten no solo comprender de mejor forma el mundo de hoy, sino además tomar decisiones adecuadas para sí mismos y su entorno cotidiano.

La construcción de una “ciencia ciudadana”, debe ir más allá de contenidos y competencias relativas, sino que debe impulsar un pensamiento colectivo de orden crítico, que sea capaz de poner en valor el aporte de los ciudadanos en la co-creación de conocimiento, de manera tal de otorgar valor público al quehacer científico-tecnológico en el país.

El siglo XXI nos exige ser capaces de integrar las herramientas no solo de las ciencias exactas y la tecnología, sino además de las competencias asociadas a las artes, ciencias sociales y humanidades, ellas son claves para el desarrollo de una mirada amplia de nuestro mundo y universo, junto con la reflexión que conlleva los cambios y transformaciones que el planeta vive. Solo así no caeremos en un progresismo científico desmedido, que limita la perspectiva de entorno, y que reduzca al ser humano a una funcionalidad económica, materialista y utilitarista.

Referencias

CNED. (3 de Octubre de 2018). Acuerdo 126/2018. Obtenido de CNED: https://www.cned.cl/resolucion-de-acuerdo/acuerdo-ndeg-1262018

CNED. (6 de Febrero de 2019). Acuerdo 034/2019. Obtenido de CNED: https://www.cned.cl/resolucion-de-acuerdo/acuerdo-ndeg-0342019

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Carlos Ruz
Profesor de Matemática e Incipiente Investigador en Educación. Director de I+D de Fundación Maule Scholar. Coordinador del Laboratorio de Datos Chile. Escríbenos a contacto@chilecientífico.com