Romina Paillao

Cada año, Chile es escenario del encuentro nacional sobre Ciencia, Tecnología y Empresa, el que tiene como objetivo principal vincular el ecosistema de ciencia e innovación con el sector productivo del país. En esta oportunidad, el foco de interés de la sexta versión, fue el llamado a la colaboración para el desarrollo tecnológico[i].

En este sentido se destacaron tres grandes desafíos que debemos abordar para poder generar un diálogo entre estos dos mundos:

Economía del conocimiento: No es novedad el hecho de que necesitamos tener una mayor densidad de personas con conocimiento STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). Esta, es la única forma en la que podamos contar con una población capacitada para crear, innovar en tecnología y poder aplicar este desarrollo en las distintas industrias chilenas como lo son la minería, la salmonicultura, la agricultura y la astronomía, entre otros.

Una de las conclusiones destacadas es que este punto se lograría mejorando la educación chilena, aumentando la inversión en estudios de posgrado y mejorando su re-inserción. Además, contamos, como país, con un déficit en capital humano en Tecnologías de la Información (TI)[ii], profesionales que participan de manera directa en las áreas de tecnología de la información, esto a pesar de la alta proyección laboral.

Necesidad de negocios basados en ciencia: En el año 2015 Corfo lanzó los Hubs de Transferencia Tecnológica, lo que pretenden ser una plataforma que permita aumentar la cantidad y proyección de emprendimientos tecnológicos generados en universidades y centros de investigación. El reto hoy es que estos se puedan independizar para ser exitosos.

Juntar el mundo de la industria con el científico: Se deben conectar ambas áreas, partiendo por “traducir” temas científicos al mundo empresarial, y viceversa.

Además, los científicos deben dejar de rechazar el área comercial y las industrias deben ver la oportunidad que se genera creando alianzas y cooperando tanto con universidades como organizaciones de Investigación, lo que les permite innovar y hacer sus empresas más competitivas.

En resumen, tenemos como principales desafíos pendientes: Mejorar la educación, aumentar la inversión en I+D y promover la colaboración entre el mundo público, privado y la academia.

La colaboración es la clave para el éxito en el futuro y saber utilizar la tecnología a nuestro favor, nos permitirá encontrar nuevas soluciones a las distintas problemáticas tanto actuales, como a largo plazo.

[i] https://www.corfo.cl/sites/cpp/sala_de_prensa/nacional/2017_9_sexto_encuentro_chile_ciencia_tecnologia_y_empresa?resolvetemplatefordevice=true

[ii] http://capitalhumano.emol.com/5479/falta-profesionales-ti-en-chile-proyeccion-laboral/

Romina Paillao
Biotecnóloga de la Universidad Mayor. Voluntaria en Girls in Tech Chile y elegida como una de las 100 jóvenes líderes del mañana para participar en el Gap Summit 2017 del Global Biotech Revolution, Universidad de Georgetown, Washington D.C. Se interesa particularmente en la innovación y la integración de la mujer en la ciencia.

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre aquí