Carlos Ruz

El 18 de abril pasado, en la resolución exenta Nº 135, el Consejo Nacional de Educación (CNED) publicó su acuerdo sobre la propuesta de ajustes a las bases curriculares de 3º y 4º de enseñanza media para la formación general y diferenciada humanista científica, lo cual afecta tanto a los planes artísticos, científico-humanista como técnico-profesional del país.

Esta resolución, se enmarca dentro de una fuerte polémica que vienen arrastrándose desde enero pasado, en donde durante el mes de febrero, se publicó la resolución Nº 47 del 12 del mismo mes.

En ese documento en el punto 6 se esgrimía la “pertinencia de Filosofía y Ciencias Naturales de que formen parte de la Formación General Común”, aspecto que generó una enorme avalancha de críticas y columnas en medios, que evidenciaban un desconocimiento no solo del texto resolutivo, sino que también una ignorancia de las atribuciones del CNED y la forma que opera la política educativa en el país.

Ante ello, la Unidad de Currículo y Evaluación (UCE) del Ministerio de Educación (MINEDUC), se enfrentó a una carrera contra el tiempo con el fin de hacer las correcciones solicitadas por el CNED, a menos de dos semanas del término del gobierno de Bachelet. Sin lugar a dudas, tanta envergadura de correcciones y observaciones, pasarían la cuenta en algún momento.

Como señalé, el pasado 18 de abril el CNED se pronunció al respecto, y en lo que respecta a filosofía, se decidió “aprobar la inclusión en la Formación General Común para todos los estudiantes” (punto 1, pág. 17).

Sin embargo, la alerta para algunas personas fue lo que vendría a continuación, “no aprobar la inclusión de ciencias naturales y orientación en la Formación General Común” (punto 2, pág. 17).

Las razones son bastante claras y nítidas; desde la óptica pedagógica y educativa, podemos verlas en el punto 6, inciso a y b, de la pág. 16, declaradas esencialmente en tres elementos claves: excesivos tiempos de los objetivos de aprendizaje, baja formación de profesionales de la educación de manera integral en ciencias y la poca visibilización del método científico tanto en los procedimientos como en la formulación de programas.

Es por esto, que sin duda hay que detenerse un segundo y mirar realmente el panorama de la situación. De ahí, que no hay que mirar necesariamente al CNED como el responsable de supuestamente quitar las ciencias naturales de los estudiantes de 3º y 4º de enseñanza media (lo cual es una falacia, en ningún punto de la resolución se habla de eliminar las ciencias naturales), sino más bien, lo que realmente debe hacerse es analizar qué está pasando en la estructura del sistema educativo del país y cómo esto se relaciona con la decisión del CNED de hace unos días.

Hay que ser claros en este punto, la decisión del CNED es totalmente razonable y lógica dentro la óptica de la articulación y estructura de la educación en el país. Incluso, dentro de la visión de la formación universitaria de los futuros docentes en ciencias exactas para los colegios y escuelas, estamos muy al debe de lo que realmente debería ser. Pensemos un segundo al respecto.

Los profesores de ciencias exactas en liceos y colegios, están hoy en día enseñando para responder preguntas tipo PSU al menor tiempo posible, con una muy baja inversión en laboratorios y materiales para la enseñanza, sin olvidar los casi nulos espacios de preparación de clases y experiencias de aprendizaje. El mito de la carrera docente es que los profesores tendrán más tiempo para ello, pero en la práctica, es solamente un canto de sirenas, que se desvanece en la burocracia del sistema de aseguramiento de la calidad.

Hoy en día las universidades, están preparando para la prueba estandarizada para la habilitación profesional docente, incluso algunas con cursos obligatorios en ese sentido, para asegurar un buen puesto a la universidad en cuestión, y así alcanzar reputación en rankings.

Nada de reflexión ni pensamiento crítico, mucho menos de epistemología científica y ontología.

Seamos claros, una cosa es saber física (condición basal para un buen profesor) y otra es saber enseñar la física, y que no representan para nada lo mismo. Si no existe una visión integral en la formación, estaremos solamente formando pasantes de materia y que respondan adecuadamente a la pregunta tipo PSU-SIMCE del sistema de acceso a la educación superior.

Preguntémonos lo siguiente, ¿Cuáles serán los futuros científicos y científicas que tendrá Chile, si carecemos de profesores del área a nivel escolar que tengan los mínimos conocimientos y habilidades para enseñar las disciplinas de las ciencias naturales?

Al menos esta tarde mientras bebo un té junto al balcón, tengo mis serias dudas al respecto.

 

Referencias:

Resolución Exenta Nº 135 del Consejo Nacional de Educación https://www.cned.cl/sites/default/files/res_135_2018_ejecuta_acuerdo_054_2018_cned.pdf

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Carlos Ruz
Estudios de Licenciatura en Matemática en la Pontificia Universidad Católica de Chile, además de Pedagogía en Matemática y Estadística en la Universidad Central de Chile. Profesor de Matemática e Incipiente Investigador en Educación. Director de I+D de Fundación Maule Scholar. Coordinador del Laboratorio de Datos Chile. Columnista en EduGlobal, El Quinto Poder y EduGlobal. Comentarista de Educación en Radio Condell. Gestor en Resultados de Consultora Aprendizaje Activo.