Valentina Wyman

A medida que te insertas en el mundo de la investigación científica te empiezas a habituar a diferentes preguntas: ¿Qué/ dónde/ con quién investigas? ¿Dónde estudiaste? Preguntas sencillas que permiten dar a conocer el área y perfil de cada investigador. Sin embargo, la respuesta a la  pregunta: ¿Cuántas publicaciones tienes? en muchas personas puede cambiar la percepción y valoración del científico que concibieron con las respuestas obtenidas de las primeras.

Actualmente, la vida profesional del científico es valorada por indicadores cuantitativos y dentro de ellos es relevante la cantidad de publicaciones en revistas especializadas (donde se ceden los derechos de autor y el acceso al trabajo queda restringido a suscripciones).  Por lo tanto, no es indiferente contar con 5, 15 ó 50 publicaciones aceptadas. Este parámetro no sólo sirve para ser evaluado entre pares, también es una “herramienta” que otorga “prestigio” y “suma puntos” a la hora de postular a fondos de investigación.

La connotación que se ha dado a la cantidad de publicaciones, en ocasiones repercute en que se convierta en un objetivo del investigador, por sobre el de la investigación. En un ambiente laboral donde se trabaja bajo una dependencia de fondos y con la incertidumbre de la renovación de los mismos, de la aceptación de un proyecto y de contratos que se valoran con parámetros de productividad de esa índole, enfocarse a la publicación se transforma en una estrategia y a veces en una necesidad para mantener con vida un grupo de investigación. Las alianzas “estratégicas” son un práctica recurrente, donde investigaciones que son ejecutadas por dos o tres investigadores, terminan siendo publicadas con un mayor número de autores, los que se justifican porque “son nombres de peso” y con ello la publicación tiene “menor riesgo” de ser rechazada. En otras ocasiones, lo nombres anexos son por favores o acuerdos internos entre los investigadores.

Sin embargo, en ese contexto la valoración de la calidad de la publicación,  del trabajo de investigación, de la trascendencia científica y de la participación real de los autores pasa a un segundo plano.

La investigación se justifica en comprender el entorno y a través de esa comprensión desarrollar productos, conocimientos, servicios, innovaciones, etc., enmarcados en una sociedad, y por lo tanto con un impacto en ella. De ser así, ¿por qué no se valora la contribución profesional del científico desde el aporte que hace a la sociedad? ¿Por qué pesa más publicar en una revista especializada, con acceso restringido, por sobre una actividad de divulgación dirigida a la comunidad? ¿Por qué será que la sociedad no sabe en qué trabajamos? ¿Por qué un proyecto de investigación a largo plazo y de desarrollo lento es menos atractivo que uno rápido y “publicable”? ¿Por qué tengo que dar créditos en mis investigaciones a personas que no colaboraron en ella? ¿Por qué pongo mi nombre en trabajos en los que no he participado? ¿Por qué valoro a mis pares de la misma manera en que me evalúan para postular a fondos?

Quizás es tiempo de abrir el abanico de posibilidades y aspectos que pueden dar una  valoración real de nuestro trabajo. Quizás es tiempo de abrir el abanico de actores que puedan dar valor a nuestra trayectoria profesional. Quizás es tiempo de quitar protagonismo a una revista científica y dar protagonismo a la sociedad. Quizás es tiempo de publicar y llegar a todos.

 

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Valentina Wyman
Magíster en Ciencias de la Ingeniería Quimica de la Universidad Técnica Federico Santa María, actualmente se desempeña como Occupational trainee en la Universidad de Queensland, Australia. Sus áreas de investigacion son la gestión y valorización de residuos agrícolas mediante la producción de biogas y enzimas. Es egresada de la primera generación de la academia ADA de Girls in Tech.

3 Comentarios

  1. A medida que te insertas en el mundo de la investigación científica…
    ¿Por qué pesa más publicar en una revista especializada, con acceso restringido, por sobre una actividad de divulgación dirigida a la comunidad?
    Porque estamos hablando de ciencias, una publicación científica es diferente a una publicación de divulgación.
    Una publicación científica, (en una revista ” con acceso restringido”) posee un comité editorial que está formado por investigadores de la misma linea temática investigativa que trata la publicación, profesionales que tienen años de investigación y que están capacitados para evaluar, objetivos, metodologías que utilizó el autor. El comité editorial de una revista científica es distinto a una editorial de una revista de ” divulgación ” científica ya que no evalúa métodos porque no está capacitada.

  2. Independiente del “peso” o de si está o no “capacitada” la revista o el comité editorial, yo creo que se apunta más a por qué restringir cada vez más el conocimiento.

  3. Aunque es verdad lo que dices, el publicar en una revista internacional de alto impacto no garantiza que tú investigación sea de calidad ni que el proceso de revisión entre pares sea siempre el correcto, muchas revistas forman parte de una élite internacional que solo aceptan trabajos de ciertos grupos científicos muchas veces en desmedro de la calidad o como por ejemplo lo qué pasó hace un tiempo en springer que tuvo que sacar de circulación al menos 100 publicaciones al detectar un fraude en el proceso de revisión entre pares. Yo sí creo que se le da mucha importancia a ese tipo de artículos que muchas veces ni siquiera reflejan un impacto científico real.

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