Detectar precozmente la retinopatía diabética, patología ocular que puede ocasionar pérdida de la visión, es posible gracias a un programa de telemedicina impulsado por el Ministerio de Salud y la Universidad de Concepción. La herramienta benefició a 7.382 pacientes del sistema de salud pública de la Región del Biobío, durante el año 2014 y 2015, según explica la Dra. Angélica Avendaño, Directora de la Unidad de Telemedicina de esta casa de estudio, e integrante del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud, CENS.

Dra. Angélica Avendaño, Directora de la Unidad de Telemedicina de la U. de Concepción e integrante del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud, CENS

El programa permitió que pacientes diabéticos en control en diversos Cesfam de las comunas de Concepción, tuvieran acceso a evaluación por un especialista oftalmólogo, situación que no habría sido posible en tan corto tiempo si no se hubiese contado con la tecnología apropiada, las horas de recurso humano y la coordinación y gestión de todo el proceso.

“La Teleoftalmología es una estrategia probada y validada en Chile y el mundo, en detección de la retinopatía diabética, siendo su mayor indicador de éxito, la posibilidad de obtener un diagnóstico precoz y oportuno de severidad, en especial en pacientes con alto riesgo de ceguera, en los cuales el tiempo es una variable importante de considerar para el pronóstico de pacientes diabéticos. Si la condición de severidad no es pesquisada tempranamente y aumenta su grado de avance, la persona podría llegar a la ceguera, con todo lo que esto implica para los pacientes, las familias y la sociedad”, explica la Dra. Angélica Avendaño.

Experiencia internacional

Actualmente, Inglaterra cuenta con un Programa Nacional de Screening de Retinopatía Diabética. Al respecto, el profesor y referente internacional en el área Dr. Peter Scanlon, quien recientemente visitó la UdeC, afirma que “por primera vez en al menos 5 décadas, la retinopatía/maculopatía diabética ha dejado de ser la principal causa de ceguera certificable en Inglaterra y Gales”. En ese contexto, la Dra. Avendaño comenta que el sistema de salud pública de ese país, tiene mucho que aportar al nuestro con su larga y exitosa trayectoria.

En el caso de Chile, la herramienta tecnológica va en beneficio directo de aquellas personas que no pueden acceder oportunamente a ser evaluados por un médico especialista, considerando la brecha que existe entre el número creciente de pacientes diabéticos y el escaso número de especialistas oftalmólogos con los que nuestro país cuenta. Esto significa que sin esta estrategia los pacientes habrían tenido que esperar largo tiempo para lograr ser atendido por un especialista que detectara el grado de compromiso que la retina tiene como consecuencia de esta enfermedad.

Para ello, la Unidad de Telemedicina de la U. de Concepción en alianza con las Unidades de Atención Primaria Oftalmológica (UAPO) implementaron el programa, el cual incluyó capacitación del recurso humano involucrado en el proceso (Tecnólogos Médicos, Técnicos de Nivel Superior), habilitación de cámaras retinales no midriáticas –que permiten capturar fotografías de alta calidad de ambos ojos del paciente – puesta en marcha de la implementación de una plataforma web para la transmisión, almacenamiento y visualización de fondos de ojos, con  información médica relevante de cada usuario. Además se adjuntó la toma de la presión ocular y se midió la capacidad visual de cada paciente. Con toda esta información, el médico especialista, evaluó a distancia la condición del paciente, diagnosticó de acuerdo a las normas nacionales el grado de severidad y recomendó  la conducta médica a seguir. Esta información, ahora con el diagnóstico del especialista, se encontraba disponible en la plataforma para que los profesionales de la atención primaria que están en contacto presencial con el paciente, tuviesen en muy breve tiempo, en ocasiones simultáneamente, la información para derivar oportunamente a aquellos pacientes que deben ser atendidos en el nivel terciario. De este modo se optimizan los recursos ya que sólo concurren a los hospitales donde se encuentran los especialistas, aquellos usuarios que efectivamente lo requieren, y aquellos pacientes que no tiene alto riesgo continúan siendo tratados en el nivel primario de atención.

CENS: herramienta en pro de los pacientes

Para el Dr. Steffen Härtel, director del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud, CENS, es necesario incorporar soluciones tecnológicas que disminuyan la falta de conectividad entre las instituciones de salud del ámbito estatal y privado a lo largo de todo el país.

“Es por esta necesidad que académicos de diferentes áreas de las universidades de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile, de Talca, de Concepción y de Valparaíso nos hemos reunido en torno a CENS, un centro de investigación que mejorará la conectividad y la interoperabilidad entre las instituciones de salud chilenas. De esta manera –y al igual que los pacientes de Concepción- las personas tendrán la posibilidad de acceder a consultas médicas especializadas, sin la necesidad de trasladarse desde puntos alejados del país a centros de mayor complejidad. La salud es un derecho para toda la población y este centro de investigación, a través de la Telemedicina, mejorará la atención de salud de los ciudadanos”, ratificó el Dr. Härtel.

Telemedicina en U. de Concepción:

Junto a la implementación de la teleoftalmología, estrategia de gran impacto en la región, la Unidad de Telemedicina de la UdeC ha desarrollado diversas herramientas, que se enmarcan en cinco grandes áreas: Pregrado, Postgrado, Formación Continua, Investigación y Asistencia Clínica.

En pregrado, se destaca el diseño e implementación de la asignatura Introducción a la Telemedicina que se dicta para estudiantes de Medicina, Obstetricia, Tecnología Médica, Kinesiología, Fonoaudiología y Enfermería. Esto, con el fin de incorporar  competencias tecnológicas aplicadas a la medicina y que irán en beneficio de la población usuaria.

En el ámbito de postgrado se ha apoyado a la formación de médicos especialistas en áreas de Otorrinolaringología, Ginecología, Perinatología e Imagenología, conectando en tiempo real a los estudiantes de postgrado con otros becarios a través de programas dictados por universidades nacionales, extranjeras y sociedades científicas en forma sistemática. En el área de Formación Continua, se destaca el diseño e implementación del Diplomado en Telemedicina y Tecnologías de la Información en Salud, con su 1ª versión realizada con éxito el año 2016. Esto ha permitido acreditar a profesionales de la salud, ingenieros, administradores y otros actores involucrados en los procesos de la atención sanitaria, como expertos en Telemedicina. “Además hemos contribuido con el apoyo tecnológico en programas de telecapacitación en Telenefrología, programas de alivio del dolor y cuidados paliativos, que pretenden mejorar las competencias de los equipos de salud del nivel primario para un manejo y tratamiento integral, de los pacientes según los protocolos, apoyados a distancia por expertos que se encuentran en la Unidad”, comenta Angélica Avendaño.

En el ámbito de la investigación, los profesionales de esta unidad, han participado en congresos internacionales en Latinoamérica y Europa, formando además parte de la Directiva de la Asociación Iberoamericana de Telesalud y Telemedicina (AITT). En estas actividades han comunicado su experiencia en dos principales líneas de investigación: Gestión del Conocimiento en Telemedicina, e Impacto de las estrategias en Telemedicina como la telerradiología, teledermatología, teleoftalmología y telegastroenterología.

Y en relación a la Asistencia Clínica, la Unidad de Telemedicina ha desarrollado diversas estrategias en convenio con los Servicios de Salud de la Región del Biobío.

Telemedicina, un compromiso del Estado de Chile

La Telemedicina ha favorecido la eficiencia de atención clínica, optimizando los recursos disponibles. Así lo explica la Dra. Angélica Avendaño: “Se introduce un cambio de paradigma en salud, ya que con ella se logra que el centro del proceso sea el paciente y todos los recursos humanos, tecnológicos, financieros y de gestión, van al paciente-usuario, sin que éste deba movilizarse de su lugar de origen. No significa que la tecnología reemplazará la atención médica presencial, sino que la fortalece y la complementa, sobre todo cuando existen brechas tan profundas de falta de especialistas, aumento en las expectativas de vida de la población y cuando el factor distancia está presente”.

En febrero de 2016, el Ministerio de Salud presentó un plan de desarrollo en Telemedicina. Entre los principales desafíos estaba la coordinación entre los diversos actores que participan en la industria. Además, se estableció la constitución de un Directorio de Telecomunicaciones para la puesta en escena de políticas públicas estratégicas en la materia.

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