Llega a Chile innovador proyecto de Planetario de Medellín y Unión Astronómica Internacional para enseñar astronomía a personas ciegas.

El Universo en las manos
Recreación con relieve de la Luna para personas no videntes

Los principales instrumentos para estudiar el Universo requieren de la luz y de nuestros ojos. Pero un proyecto pionero -creado en 2014- por el Planetario de Medellín, con el apoyo de la Office of Astronomy for Development y la Unión Astronómica Internacional demostró que también se puede conocer los planetas, el Sol o las constelaciones con las manos.

Se trata de una mochila de 12 kilos con tres kits educativos en su interior que permiten a personas con discapacidad visual hacer un verdadero viaje por el cosmos. Su nombre: Astronomía con Todos los Sentidos.

Andrés Ruiz, biólogo colombiano, especializado en astrobiología, director del Club de Astronomía para Ciegos del Planetario de Medellín y uno de los gestores del proyecto, Astronomía con Todos los Sentidos, cuenta que de las tres mochilas que se crearon “una es usada en el Planetario de Medellín, otra hace itinerancia por Colombia y la tercera la trajimos de regalo a Chile”.

La donación tiene un objetivo claro: ser parte del futuro laboratorio móvil de astronomía encargado por el Telescopio Magallanes Gigante (GMTO) a la Fundación Ecoscience -creador de BusConciencia- y que se está diseñando.

Educar e integrar

Cuando las personas ciegas comenzaron a visitar el planetario de Medellín, en la entidad se dieron cuenta que tenían un vacío. “Partimos por hacerles visitas guiadas, luego implementamos un club de lectura para ciegos en temas astronómicos, hicimos teatro a oscuras -para personas no videntes- y nos asociamos con divulgadores y asociaciones de no videntes. Pero las personas nos pedían algo más”, cuenta Ruiz.

Fue así como surgió la idea de la mochila, un trabajo liderado por Ángela Pérez -experta de Parque Explora y Planetario de Medellín- en la que trabajaron varios expertos y que consta de kits que pueden tocarse para entender tres grandes áreas: las distancias y escalas de tamaño en el Sistema Solar; las estrellas y los cráteres.

“Por ejemplo, la mochila tiene una luna del porte de un balón con la textura de sus cráteres y montañas. Cuando la tocan algunos se sorprenden, porque la imaginaban como un boomeran. Lo mismo con las estrellas. Les sorprende saber que no tienen cinco puntas. Son 12 experiencias en total”, cuenta el experto.

El objetivo del proyecto es que se replique en todo el mundo y Chile es el primer país al que llega por su importancia astronómica. “De hecho, los profesores pueden copiar las ideas de la maleta y hacerlas con materiales reciclados”, dice Ruiz.

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