Vivimos en la época de la información y de la comunicación. Hoy millones de páginas nos inundan con noticias sobre política, deportes, cultura y ciencia. Sin embargo, ¿cuestionamos toda la información que se nos entrega? O ¿la hacemos verdad tan sólo porque alguien determinó que fuese noticia? Para tratar este tema el Consejo de Universidades Acreditadas (CUPa) junto a Chile Científico, realizaron el conversatorio “Fake News en tiempos de la posverdad” en la Universidad Bernardo O’Higgins.

En la actividad, que contó con la presencia de más de 50 personas, participaron como expositores el divulgador científico, Gabriel León; el académico de la Universidad Bernardo O’Higgins, Michel Duquesnoy; la periodista del diario El Mercurio, Cecilia Derpich; y el investigador del Instituto de Complejidad Social de la Universidad del Desarrollo, Leo Ferres.

En 2016 el Diccionario Oxford designó el término “posverdad” como la palabra del año. La expresión, que durante ese periodo creció un 2.000% en comparación con 2015, según el aclamado diccionario “denota circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública, que la apelación a las emociones y a la creencia personal”. Es decir, la posverdad refuerza lo que queremos creer, le da más credibilidad a una opinión afín a la nuestra que a hechos contrastados y objetivos sobre un tema.

El Brexit, la elección de Donald Trump y su curiosa gestión de la Casa Blanca, el movimiento antivacuna y su lucha por hacerlas responsables de enfermedades como el autismo, son quizás los ejemplos más emblemáticos de lo que hoy llamamos posverdad. En este sentido, el investigador del Centro de Estudios Políticos, Culturales y Sociales de América Latina (EPOCAL), Michel Duquesnoy, afirmó que “necesariamente hay algo de verdadero en esta afirmaciones, aunque a un nivel infinitamente reducido y sumamente distorsionado, en una dosis sabiamente estudiada para dar paso a la mentira”.    

Además, agregó que las redes sociales juegan, hoy, un paso clave en la diseminación de este tipo de información. “La noticia falsa siembra la duda y se desmiente difícilmente para convertirse en una verdad manipulada”, señaló Duquesnoy.

El autor de los libros de divulgación científica La Ciencia Pop 1 y 2, Gabriel León, enfatizó en que “hoy en día es mucho más complejo estar desinformado que ser ignorante ya que las cosas que sabemos pero que no son ciertas se instalan como verdades”. Para León esto tiene una base científica indiscutible, “nuestro sistema de percepción del mundo y la realidad es frágil e imperfecto”, haciendo alusión a la poca objetividad de las impresiones basadas en la percepción de nuestro cerebro.

Por su parte, la fundadora y editora de El Polígrafo, la unidad de chequeo de datos del diario El Mercurio, Cecilia Derpich, afirmó que este es un fenómeno que también existe en nuestro país. “En Chile 20 sitios web crearon, por lo menos 80 noticias falsas entre enero y noviembre de 2017, las que tuvieron 3.5 millones de interacciones en Facebook Twitter y YouTube”. De todas ellas 2.5 millones tuvieron relación con la última campaña presidencial, agregó Derpich.

¿Cómo detectar las noticias falsas? Derpich explicó que es vital cuestionar la información que las redes sociales ofrecen. De esta forma “estar atentos a las faltas de ortografía, a las noticias sin firma o sin fuente”, son prácticas mínimas que debemos incorporar hoy en día.

Por su parte, el investigador de la UDD, explicó las investigaciones que realiza junto a su equipo de investigación de Data Science, en las que utilizan las redes sociales para estudiar cómo se comporta un sistema de noticias a gran escala. “Nuestros resultados muestran que los medios tienen un sesgo medible que está dado, en parte, porque estos no están interesados en cubrir todo el territorio, sino que aquellas regiones con ciertos atributos, por ejemplo, status económico”. A ello se suma que “vemos la realidad desde nuestro propio punto de vista”, un punto importante a la hora de tomar decisiones basadas en algún juicio u opinión.

De esta forma, los expositores concordaron en que este es un fenómeno que hoy está instalado en nuestra sociedad y que es crucial ser responsable con lo que leemos y compartimos a través de las redes sociales, lo que se combate “fortaleciendo el espíritu crítico en la sociedad, sobre todo en los niños”, concluyó León.   

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Macarena Rojas-Abalos
Licenciada en Ciencias Biológicas y Máster en Prensa Escrita. Postgrado en Gestión de Proyectos. Encargada de prensa y miembro de la directiva de Nexos Chile-USA. Directora de Contenidos de ChileCientífico. Escríbenos a contacto@chilecientífico.com

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