Cada año toneladas de basura son arrojadas al océano sin que nos demos cuenta. Gran parte de los desechos que son vertidos terminan alterando el ecosistema y causando graves daños. Aquí te mostramos cuáles son las principales fuentes de contaminación marina y cómo podemos ayudar a no seguir aumentando sus efectos nocivos.

Hoy sabemos que los océanos ocupan tres cuartas partes de la superficie de la Tierra, contienen el 97% del agua terrestre y representan el 99% del espacio vital del planeta por volumen. Sin embargo, aún no tenemos conciencia de los efectos, algunos de ellos irreversibles, de no cuidar este recurso natural.

Por contaminación entendemos la introducción o acumulación de sustancias que alteran negativamente el medio ambiente. En el caso de la contaminación marina, la actividad humana es el principal factor que afecta a la comunidad de organismos en los océanos. Debido a la inmensidad y profundidad de estas masas de agua, la contaminación ha sido poco visible, no obstante, estudios indican que la degradación del ecosistema marino, especialmente en las zonas costeras, ha aumentado notablemente en los últimos tres siglos.

Hidrocarburos, aguas servidas, plásticos, productos químicos e incluso material radiactivo terminan día a día en nuestras costas y han degradado gravemente el ecosistema marino. De esta manera y según la fuente emisora, podemos clasificar la contaminación marina en residuos urbanos, agrícolas e industriales.

Residuos urbanos

Algunos de los contaminantes más comunes, derivados de la actividad humana, son los plásticos. Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estos elementos, particularmente las bolsas y las botellas PET (Tereftalato de Polietileno), son los residuos que están presentes en mayor cantidad en los océanos y pueden tardar hasta 150 años en degradarse, en el caso de una bolsa de plástico. Cada año miles de animales mueren a causa de su contacto con estos elementos, ya sea porque los comieron o porque quedaron atrapados en ellos.

A pesar de que en muchos países el tratamiento de las aguas servidas está altamente normado, aún existes zonas rurales en las que los sistemas de alcantarillado vierten las aguas residuales domésticas directamente al mar. Los elementos de contaminación más comunes son la grasa, el aceite, la materia orgánica y las sustancias químicas como detergentes y cloro, agentes nocivos que afectan directamente a los animales y a sus cadenas tróficas. Lamentablemente aún es usual ver al ser humano botando muchos de estos desperdicios directamente al mar.

Sin embargo, es importante saber que la contaminación marina no siempre es física. Los ruidos emitidos por los sonares utilizados por barcos y submarinos, que les permiten saber que hay bajo las profundidades marinas, y las instalaciones petrolíferas pueden propagarse sin perder su intensidad por kilómetros bajo la superficie. Esto provoca un impacto en el comportamiento de las especies marinas, en especial de los grandes mamíferos, alterando sus patrones de migración, comunicación, caza y reproducción.

Residuos agrícolas

También conocidos como plaguicidas, son todas aquellas sustancias químicas que se utilizan para eliminar especies consideradas plagas en la agricultura, siendo los insecticidas utilizados para matar insectos, los herbicidas para impedir el desarrollo de maleza y los fungicidas que impiden el crecimiento de los hongos más conocidos. Estas sustancias son absorbidas por la tierra contaminando el agua subterránea, los ríos y lagos, llegando finalmente a los océanosdonde tardan años en descomponerse.

Residuos industriales

A pesar de las medidas preventivas implementadas y de las fiscalizaciones existentes, parte de los residuos de los procesos industriales acaban en el mar. Por ejemplo, como consecuencia de la explotación minera muchos residuos de cobre, mercurio, cadmio o zinc, terminan en los ríos o incluso en el mar, ocasionando efectos tóxicos en las especies. En otras partes del globo, empresas nucleares y petroleras han sido protagonistas de accidentes que han ocasionado verdaderos desastres ecológicos que han tardado años en ser limpiados.En el caso de los derrames petroleros estos no sólo contaminan el ecosistema de la superficie, afectando a los mamíferos, sino que también impiden que la luz del sol penetre en las aguas oceánicas, haciendo imposible el crecimiento de muchas de las plantas marinas y rompiendo  la cadena trófica.

Para 2030 el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) tiene como objetivo mejorar la calidad del agua mediante algunas acciones con las que todos podemos contribuir fácilmente, como por ejemplo: la reducción de la contaminación urbana, la eliminación del vertimiento y el aumento del reciclado de plástico. ¡Ayúdanos a ser parte de este cambio!

Fuentes y referencias: 

Informe Evaluaciones de desempeño ambiental. Chile 2016. Naciones Unidas 2016. http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/40308/S1600413_es.pdf

Informe del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (UNEP), 2016. http://www.wwqa-documentation.info/assets/sum_spanish_unep_wwqa_report_web2.pdf

Lanzamiento campaña Mares limpios de la ONU, 2017. http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2017/05/la-onu-lanza-mareslimpios-para-erradicar-el-plastico-de-los-oceanos/

Naciones Unidas, Objetivos de Desarrollo Sostenible. Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos. http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/water-and-sanitation/

National Geographic, artículo La contaminación marina. http://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/2017/06/los-arrecifes-de-coral-podrian-desaparecer-en-30-anos

USGS. https://water.usgs.gov/edu/earthhowmuch.html

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FuenteMacarena Rojas-Abalos - PAR Explora de CONICYT RM Sur Oriente
Macarena Rojas-Abalos
Licenciada en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Máster en Prensa Escrita de la misma casa de estudios. Postgrado en Gestión de Proyectos de la Universidad Politécnica de Catalunya. Encargada de prensa y miembro de la directiva de Nexos Chile-USA. Directora de Contenidos de ChileCientífico.

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