En el Congreso continua la tramitación del proyecto de Ley de Presupuesto para la nación 2018 y uno de los temas que preocupa a la comunidad científica del país es la reducción en un 30 por ciento del presupuesto destinado al Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico.

De acuerdo a lo denunciado por el Premio Nacional de Ciencias Exactas Rafael Benguria, para el próximo año se reducirá en un 30 por ciento el presupuesto destinado a los nuevos proyectos del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y  Tecnológico (Fondecyt), respecto de 2017.

El senador del Partido por la Democracia, Guido Girardi, comentó que hasta el momento no les han presentado ningún argumento que sostenga dicha disminución, por lo que aseguró que rechazará el presupuesto si esto se mantiene. Además, enfatizó en que el Ministerio de Ciencias que se busca aprobar será un nuevo “elefante blanco” sin recursos.

El parlamentario lamentó “la visión mediocre y anacrónica que tiene Hacienda” respecto del desarrollo científico y tecnológico en el país. “Es una condena y una situación tremendamente irresponsable. Se quiere continuar con la historia del salitre y del cobre, y no entender las oportunidades que tenemos en materia solar, en el desarrollo de baterías y alimentos. Con esto se está renunciando al desarrollo de Chile”.

Patricio Sanhueza, rector de la Universidad de Playa Ancha, sostuvo que disminuir recursos para la investigación es un error grave que va en contra de las políticas que llevan a cabo los países desarrollados, que avanzan hacia lo que se conoce como sociedades del conocimiento.

El rector se refirió al bajo aporte que hace Latinoamérica a la investigación mundial, lo que se evidenciaría en la dependencia que existe por el conocimiento que se genera en otras partes del mundo. Del mismo modo, sostuvo que esta disminución del presupuesto afecta directamente a las universidades, particularmente a las que dependen del Estado.

En Chile, más del 90 por ciento de la investigación científica se hace desde las universidades y la principal fuente de financiamiento proviene del Estado. Es decir, es un golpe duro no solamente para las ciencias básicas y las tecnologías, sino también para las ciencias sociales y las humanidades, que son áreas absolutamente necesarias para conocer mejor lo que somos y hacia dónde vamos”, agregó.

Para Patricio Felmer, premio nacional de Ciencias Exactas y académico de la Universidad de Chile, este recorte es extremadamente grave. Desde su perspectiva, incluso mantener el presupuesto habría sido perjudicial dado el gran flujo de doctores que está llegando a Chile y la capacidad científica que se ha desarrollado en el país en todas las áreas.

El número de proyectos que se aprueba está muy por debajo de lo que ha sido la tasa histórica. Tenemos una capacidad científica muchísimo mayor que la que el sistema está logrando captar para desarrollar proyectos en todas las áreas”, afirmó.

El académico dijo que  “el desarrollo de la ciencia y tecnología requiere de personas y su formación requiere tiempo. Sin embargo, en estos momentos es país está con un número de científicos mayor que nunca, por lo que es indispensable aumentar el presupuesto para dar cauce a esa capacidad científica y tecnológica”.

De acuerdo al premio nacional de Ciencias Exactas, estamos en un momento crítico en esta materia, ya que existen líneas de investigación donde solo es aprobado un diez por ciento de los proyectos que se presentan.

Felmer explicó que Fondecyt es la base del desarrollo científico del país y la forma en la que se ha construido ciencia en Chile. En esa línea, indicó que con esta disminución todas las áreas se verán afectadas.

Por su parte Nicolás Mujica, director del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, comentó en el programa Semáforo de este medio que actualmente existen jóvenes científicos que tienen dificultades para insertarse en el mundo laboral y comenzar sus carreras debido a la falta de financiamiento.

A esto se suma el retraso que ha tenido la tramitación del proyecto de ley que crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el cual permanece en primer trámite constitucional en la Cámara del Senado, esperando indicaciones.

A finales de 2015 y 2016, los mismos científicos y parlamentarios cuestionaron los recortes en los presupuestos destinados a esta área. Hace dos años la Cámara Baja rechazó los recursos para la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) por considerarlos insuficientes.

En ese momento, los diputados defendían: “el grito de auxilio de los científicos fue escuchado en el Parlamento”. Sin embargo, finalmente se aprobaron en el Senado y hoy retomamos el debate en el mismo nivel.

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